El Comité de Huelga formado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA) han abandonado la mesa de negociación con el Ministerio de Sanidad sin emitir respuesta alguna a la propuesta formal presentada por el ministerio ni al preacuerdo alcanzado en el Ámbito de Negociación del Estatuto Marco, según ha señalado Sanidad en un comunicado.
Esta tarde Sanidad celebraba la décima reunión con estos dos sindicatos médicos dentro del proceso de reforma del Estatuto Marco del personal del SNS. Aunque el lunes se alcanzó un preacuerdo con los sindicatos de clase que forman el Ámbito de Negociación, nadie era optimista ante la reunión de hoy con el Comité de Huelga ya que los médicos han avisado de que su objetivo es conseguir un estatuto y un ámbito propios y hasta entonces no dejarán de convocar huelgas.
Durante el encuentro de hoy, según explica Sanidad, el ministerio ha reiteradosu invitación a CESM-SMA para adherirse al consenso alcanzado con las organizaciones sindicales que integran el Ámbito de Negociación, "órgano legítimo y legalmente constituido para la negociación colectiva en el SNS. Sin embargo, ninguna de las propuestas trasladadas ha obtenido respuesta, rompiéndose así unilateralmente el proceso de diálogo".
El Ministerio lamenta que CESM-SMA hayan optado "por mantener una estrategia de presión basada en la exigencia de constituir una mesa de negociación específica y paralela, distinta del Ámbito de Negociación común. Esta pretensión, expresamente reconocida por los sindicatos en su convocatoria de huelga, es incompatible con los principios del diálogo social y con la legalidad vigente, que no permite la fragmentación de los procesos negociadores ni la creación de estatutos específicos por categoría profesional", indica Sanidad en su comunicado, quien insiste en que el nuevo texto del Estatuto Marco incorpora "todas las demandas e importantes avances, elaborados y pactados en el marco del Ámbito de Negociación: mejora de los derechos laborales, organización del trabajo, conciliación, supresión progresiva de las guardias de 24 horas, movilidad con garantías y refuerzo del modelo público de gestión. Todo ello con pleno respeto al marco competencial y a la cohesión del SNS".
Sanidad insiste en su "voluntad de alcanzar el mayor grado de consenso posible, siempre dentro del marco legal vigente y del diálogo institucional", y subraya una vez más que no va a invadir competencias autonómicas al considerar que sería incompatible con el marco constitucional, y que tampoco va promover un estatuto propio por categorías ya que rompería la cohesión del SNS.
Pero cada uno cuenta la feria según le va y el Comité de Huelga ha emitido también un comunicado en el que apunta una versión muy diferente. En su nota denuncian "el trato recibido este miércoles en la reunión que había convocada con el Ministerio de Sanidad, un encuentro fijado la pasada semana que contaba con un orden del día programado y que ha sido dinamitado por los representantes ministeriales desde el inicio". Los sindicatos médicos explican que al encuentro han acudido los tres responsables ministeriales habituales, al que se ha sumado por primera vez el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, "quien tomando la palabra ha anunciado que el ministerio daba por rota toda negociación, puesto que ya se había alcanzado un preacuerdo en la reunión del Ámbito del lunes y no se iban a mantener dos líneas de diálogo paralelas".
"Ante esta situación de nula intención negociadora para abordar uno de los primeros seis puntos clave que se habían acordado en la reunión del pasado jueves día 11 de diciembre, y de romper por completo toda negociación con el Comité de Huelga, los representantes sindicales han decidido abandonar la reunión, una vez comprobado que tanto este encuentro como el del pasado jueves, convocado con apenas 24 horas de antelación y en el momento álgido de las concentraciones de los 4 días de huelga nacional, sólo tenían por objeto desmovilizar a los responsables sindicales y aparentar una voluntad de diálogo inexistente", subrayan los sindicatos.
Sobre esos puntos clave acordados a los que se refiere CESM, hay que señalar que el segundo día de huelga Sanidad convocó a los sindicatos del Comité de Huelga para el día siguiente, algo que CESM interpretó como una "apertura de más diálogo" por el seguimiento masivo de la huelga, y tras la reunión el sindicato señaló en un comunicado que Sanidad se había comprometido "a seguir negociando de manera más específica sobre seis puntos clave", el primero de ellos "un estatuto y un Ámbito de Negociación propios", aunque Sanidad ese mismo día en otro comunicado subrayó que no había sido posible alcanzar un acuerdo en relación con la propuesta de elaboración de un estatuto específico para el colectivo médico. De nuevo dos versiones contrarias.
CESM y SMA recalcan en su comunicado de esta tarde que hasta el último momento han mantenido "una actitud negociadora y una auténtica voluntad de diálogo para alcanzar acuerdos que beneficien al colectivo médico, pero consideran inaceptable este desprecio institucional para lo que no es una segunda mesa del Ámbito, sino un Comité de Huelga del conflicto nacional que se mantiene convocado". Y afirman que señalar a las organizaciones sindicales por "haberse levantado de la mesa cuando lo primero que se plantea es que se rompen las negociaciones y que no se va a abordar el orden del día fijado previamente supone una mala fe negociadora y una importante falta de veracidad y compromiso".
El Comité de Huelga considera que Sanidad no ha sabido valorar el impacto del amplio seguimiento de la huelga entre los profesionales y su repercusión entre los pacientes y las listas de espera, "mostrando un auténtico desprecio tanto por los médicos de este país como por la calidad asistencial que puede ofrecer el sistema sanitario", y emplaza a sus respectivos Ejecutivos para decidir las nuevas movilizaciones que se convocarán para mostrar la respuesta del colectivo en esta escalada en el conflicto. Ambas organizaciones concluyen que lo ocurrido este miércoles es el mejor ejemplo de por qué los médicos necesitan una interlocución directa con la Administración que impida que se silencie su voz y que el colectivo necesita un estatuto propio que sí tenga en cuenta sus reivindicaciones.
Las versiones sobre lo que ha sucedido en la reunión de esta tarde difieren bastante entre sí. Pero hay dos cosas meridianamente claras en este conflicto: el Ámbito de Negociación es el que es (y hay participación de CESM aunque sea pequeña, otro debate es si los médicos y facultativos deberían tener una representación más amplia en ese Ámbito) y por mucho acuerdo al que se llegue con el Ámbito -que debe pasar luego al Congreso, enmiendas y trámites varios antes de aprobarse- si el colectivo médico no está conforme y sigue convocando huelgas no será una situación sostenible para el sistema y los sindicatos médicos parecen decididos a no cambiar su postura.
Propuesta de Sanidad antes de la huelga
Según ha podido saber este periódico, Sanidad envió el 1 de diciembre a los sindicatos del Comité de Huelga una propuesta que nunca fue respondida. En esta propuesta Sanidad proponía establecer un marco específico para la realización de la jornada de guardia "por parte del personal estatutario del grupo 8 en ciencias de la salud, que deberá ser objeto de negociación en la mesa sectorial correspondiente. Su implantación se realizará en cada centro mediante la programación funcional, dentro de los límites establecidos. El acuerdo regulará los aspectos esenciales de esta jornada, incluyendo la organización de la prestación, los criterios de planificación y asignación, la retribución, los descansos, las posibles exenciones y el régimen de adscripción del personal. La organización de las guardias deberá incorporar criterios de flexibilización y conciliación. La negociación deberá estar finalizada en el plazo de 12 meses a partir de la publicación de la ley".
Se añadía también al artículo 30 un apartado por el que las CCAA deberían constituir "mesas técnicas específicas para determinadas categorías o grupos de personal estatutario cuando las condiciones del desempeño profesional así lo requieran, especialmente en el ámbito de las profesiones sanitarias reguladas. Su composición y funciones serán fijadas por cada servicio de salud, previa negociación en la mesa sectorial correspondiente". Y se introducía una nueva disposición adicional dirigida a promover "una evolución progresiva del modelo de organización del trabajo, orientada a reducir la dependencia estructural de las guardias y a favorecer una planificación más racional de los recursos humanos, la protección de la salud laboral y la conciliación del personal". Para esa disposición se acordaba la creación de un grupo de trabajo interministerial para definir nuevas formas de participación de las profesiones sanitarias tituladas, dentro del marco normativo vigente. "El informe que se emita, en el plazo máximo de 6 meses a partir de la entrada en vigor de la ley, incluirá criterios materiales y temporales para la adecuada incorporación de dichas formas de participación en los entornos existentes".
Se incorporaba un apartado al artículo 28 indicando que la retribución de la jornada de guardia deberá ser adecuada a la naturaleza, responsabilidad y penosidad del trabajo, manteniendo una relación proporcionada con la retribución de la jornada ordinaria. Se reforzaba la movilidad para indicar que se requerirá, con carácter general, el consentimiento de la persona interesada, quedando limitada sin dicho consentimiento a supuestos excepcionales de necesidad asistencial urgente, debidamente justificados y por un periodo máximo de siete días al año. Y se modificaba el artículo 82 para indicar que se garantiza el derecho del personal a conocer, con al menos seis meses de antelación, la planificación y distribución de su jornada ordinaria y de guardia.
Esa propuesta se envió antes de las cuatro jornadas de huelga nacional, pero no fue respondida por parte de los sindicatos. Es posible que lo vean como mejoras insuficientes, ya que su objetivo prioritario, como dejaron patente en la propia huelga de la semana pasada, es un estatuto y una mesa de negociación propias, algo que a día de hoy se antoja improbable ya que Sanidad reitera en cada ocasión que tiene que no habrá un ámbito propio para los médicos para mantener la cohesión del SNS.


