- Sanidad Todas las mamografías pendientes de cribados en Andalucía estarán completadas a finales de noviembre
- La crisis de los cribados a las puertas de San Telmo Miles de personas claman contra Moreno y exigen una comisión de investigación
No hubo delito en el supuesto borrado de mamografías en los historiales médicos de mujeres afectadas de cáncer de mama en Andalucía porque sencillamente no se produjo tal borrado. Es la principal conclusión a la que ha llegado la Fiscalía de Sevilla tras la denuncia interpuesta el pasado octubre por la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama de Sevilla (Amama).
La Fiscalía ha confirmado este martes que ha acordado archivar la denuncia interpuesta por Amama contra el Servicio Andaluz de Salud (SAS), al considerar que no hay indicios de delito de descubrimiento o revelación de secreto y daños informáticos como afirmó esta asociación. El consejero de Sanidad, Antonio Sanz, negó desde el principio que la Junta hubiera borrado mamografías de los historiales médicos de enfermas de cáncer de mama.
Ahora, la Sección de Criminalidad Informática de la Fiscalía de Sevilla encargada del caso ha determinado que una "avalancha de peticiones" provocó que el sistema dejara de funcionar con normalidad, por lo que considera que el borrado denunciado por la asociación nunca se produjo y nunca hubo delito, según ha adelantado ABC y ha confirmado la Fiscalía.
A la denuncia de Amama se sumó posteriormente el Defensor del Paciente, asegurando que se habían podido destruir documentos que contenían información confidencial sobre la salud y tratamiento de las afectadas. Denunciaban la existencia de posibles delitos de infidelidad en la custodia de documentos, daño contra la intimidad y falta de integridad en el ejercicio de la función pública.
Sin embargo, para la Fiscalía, no se ha producido ninguno de esos delitos, ya que lo ocurrido fue por la "saturación del sistema". No hubo "ni manipulación interna ni sabotaje externo", ya que la "caída del servicio de visualización experimentada en octubre de 2025 fue provocada por una avalancha de peticiones que saturó el módulo de visor para la ciudadanía", detalla el escrito de la Fiscalía en el que ha acordado archivar el caso.
"Se ha determinado que este incidente tuvo un impacto exclusivamente operativo en la visualización externa, sin afectar a la integridad, autenticidad o trazabilidad de los registros clínicos alojados en los servidores centrales (sistemas PACS y DIRAYA)", precisa la Fiscalía.
Tras analizar los informes técnicos del SAS y las pesquisas de la Unidad de Policía Judicial, el Decreto de la Fiscalía, fechado el 26 de noviembre, concluye que nunca se produjo el borrado de datos denunciado por las asociaciones. Las auditorías realizadas sobre los historiales de las pacientes denunciantes confirman que "no se han producido modificaciones, supresiones ni accesos no autorizados en sus expedientes médicos", señala el representante del Ministerio Público, que precisa cómo "los registros de seguridad (logs) demuestran que la información se mantiene íntegra y coincidente con los protocolos asistenciales".
Respecto a la denuncia "específica" de una paciente sobre la supuesta eliminación de un informe de mamografía y la anulación de una ecografía, la investigación técnica ha descartado "cualquier manipulación", remarca la Fiscalía. De los cambios en la programación de pruebas aclara que éstos "obedecieron a criterios de gestión clínica y no a una intervención externa o malintencionada".
Plataformas del SAS
La presidenta de Amama, Ángela Claverol, presentó el pasado 21 de octubre una denuncia ante la Fiscalía para denunciar el supuesto borrado de historiales médicos de las plataformas del SAS. En ella, contaba que algunas pruebas, como mamografías o ecografías, habrían desaparecido de plataformas como Clic Salud o Diraya, y también se habría detectado el cambio nomenclaturas en algunas de ellas, actuaciones que ahora ha rechazado la Fiscalía.
Horas después de la presentación de esta denuncia, el consejero Antonio Sanz negó categóricamente que se hubieran eliminado pruebas o historias médicas y pidió a las responsables de Amama que dejaran "de lanzar infundios y de desprestigiar al sistema y a los profesionales". Ese mismo día, la Consejería de Sanidad informó de que la aplicación Clic Salud (que usan los andaluces para acceder a sus informes clínicos, resultados de analíticas, estudios de imágenes o fichas de vacunación) había sufrido una avería técnica por el incremento en el acceso de usuarios. "En ningún caso esta caída del servicio supuso el borrado o la pérdida de ninguna prueba". El servicio quedó totalmente restablecido horas después.

