Miles de ciudadanos de La Línea del Concepción, también algunos de la comarca campogibraltareña, han participado en la marcha por la ciudad que ha promovido el Ayuntamiento, liderado por su alcalde Juan Franco (La Línea 100x100) y que ha contado con el apoyo de las organizaciones políticas y colectivos sociales.
El motivo era la enorme preocupación por el futuro de la localidad que es vecina de Gibraltar y la incertidumbre, ocho años después del referéndum del Brexit, que esto genera a los más de 11.000 trabajadores transfronterizos y a las empresas que tienen en la Roca buena parte de su facturación.
'La Línea cuenta, no somos invisibles' fue el lema de la pancarta central coreado durante el recorrido por los participantes. En la cabecera, el primer edil junto a miembros del equipo de gobierno y representantes del PSOE y PP.
Desde la Plaza de Fariñas partió la marcha hasta llegar, sin ningún incidente, a la frontera que diariamente cruzan miles de personas en ambos sentidos y que nadie quiere que se convierta en un embudo.
El acuerdo, del que todas las partes implicadas aseguran que está muy cerca, no acaba de llegar y, como apunta Franco, "mientras Gibraltar tiene un plan de contingencia por si no existiese acuerdo, nosotros no sabemos nada".
Juan Franco, ante numerosos medios de comunicación, aseguró que ha llegado el momento de tomar la iniciativa en un asunto del que sigue lamentando no tener demasiada información. "Siento envidia del gobierno de Gibraltar, que se reúne con los ministros y plantean diferentes alternativas", apuntando además que, en el caso de España "siempre se nos dice que el acuerdo está cerca pero poco más".
Aeropuerto
Asimismo, aludió a la incidencia que podría tener el uso conjunto del aeropuerto, uno de los puntos que se contemplan, según indican tras cada reunión entre España-Reino Unido y Bruselas, en el futuro entente. "Eso que en principio sería bueno, nos podría suponer un problema en la ciudad ya que si no tenemos infraestructuras nos podemos encontrar con un embudo". Añadió, además, que la incidencia de Gibraltar en la facturación de las empresas de la localidad es de un tercio.
La socialista Gemma Araujo apeló a la "unidad" de acción en un asunto que está "perjudicando a lo intereses de La Línea debido a un acuerdo que está tardando demasiado en llegar", dejando claro, como también la edil del PP Susana González, que "esto no va de política".
Vecinos y representantes sociales entienden que es el momento de tener en consideración la especial situación del municipio linense. Momo Valle, ex concejal, trabajador en el Peñón, en su día, y ahora un referente social, indicaba que "las administraciones deben entender que necesitamos una atención más allá de que haya acuerdo o no". "Dependemos en gran medida de Gibraltar", ha resaltado. Por ello, pide un tratamiento singular, más allá del nombre que se le quiera dar, para una ciudad que vive una situación única en el viejo continente.
Cabe recordar que, en principio, el día 10 de noviembre se iban a poner en marcha los nuevos controles biométricos para la entrada en el espacio Schengen. Ahora ya no hay fecha exacta pero, hace unas semanas, simplemente por la petición del pasaporte a los trabajadores españoles que accedían a su puesto, a primeras horas de la mañana, el caos fue total.
Ahora, tras el éxito de la protesta, que recorrió las arterias centrales de la localidad, se espera alguna reacción tanto por parte del Gobierno de España como de la Junta de Andalucía. La realidad es que los días siguen pasando sin que el acuerdo se cierre ni la incertidumbre de miles de familias desaparezca.
