"¿Cómo quitar la resaca?" es una de las preguntas más buscadas en Google durante estos días (y el resto del año, también). La respuesta la conocemos todos: más que quitarla, lo que deberíamos hacer es no beber alcohol. "Más que combatir la resaca, lo suyo es no consumir bebidas alcohólicas o, si lo hacemos, que sean las menos posible", advierte el nutricionista Jose Luis Flores de la Cerda, miembro de la plataforma Doctoralia.
Farmacéutica, psicoinmunologa, fundadora de abuelo H, Sandra Prades Haussman parte de la misma premisa: "La mejor manera de evitar la resaca es, obviamente, no beber alcohol. Pero si decidimos hacerlo, hay pequeños gestos que marcan una gran diferencia". Según esta especialista, "la prevención es clave: hidratarse bien antes, durante y después; no beber con el estómago vacío y evitar las mezclas con mucho azúcar". También es importante, prosigue, "entender que la resaca no empieza al día siguiente, sino en el mismo momento en que bebemos y que ayudar al organismo a metabolizar mejor el alcohol desde el inicio es mucho más eficaz que intentar 'arreglarlo después".
¿Es verdad que al alcohol nos sienta peor a las mujeres? "Me temo que sí y es debido diferencias a nivel metabólico. Por un lado, las mujeres producen en menor proporción que los hombres la enzima alcohol deshidrogenasa, que es la responsable de iniciar el proceso del metabolismo del alcohol. Por otro lado, el nivel de agua corporal en las mujeres es menor que en los hombres, lo que hace que la concentración en sangre de alcohol sea mayor", explica Flores de la Cerda.
Prades Haussman ahonda en este asunto: "En el caso de las mujeres, es cierto que la resaca suele vivirse de forma más intensa. Esto se debe a diferencias fisiológicas y hormonales: tenemos menor cantidad de agua corporal, lo que hace que el alcohol se concentre más en sangre, y una menor actividad de las enzimas que lo metabolizan. Además, solemos ser más sensibles a los procesos inflamatorios y las hormonas influyen tanto en el metabolismo hepático como en la percepción del dolor por lo que, con la misma cantidad bebida, el impacto puede ser mayor".
¿Hay algún alcohol que siente menos mal? "Aunque todo tipo de alcohol es nocivo para la salud, las bebidas destiladas suelen ser peores, mientras que las fermentadas (como el vino o la cerveza) tienen una menor graduación y suelen sentar menos mal. No tomar alcohol en ayunas, alternarlo con agua y beberlo pausadamente, ayuda a que afecte un poco menos", aclara el nutricionista Flores de la Cerda.
A lo que la farmacéutica Sandra Prades Haussman añade lo siguiente: "Todo el alcohol sienta igual de mal. Aunque el alcohol que conocemos es el etanol, las bebidas alcohólicas contienen también otros compuestos llamados congéneres, como el metanol y diferentes sustancias que varían según el tipo de bebida. Las bebidas oscuras, como el vino tinto, el whisky o el ron, suelen contener más congéneres y por eso generan más resaca. En cambio, las bebidas claras y bien destiladas, con menos azúcar añadido, suelen resultar algo menos agresivas para el organismo".
¿Es verdad que engorda tanto? "Partiendo de la base que 1g de alcohol aporta 7kcal, un par de copas de vino aporta alrededor de 220kcal, dos cervezas alrededor de 300kcal, un 'cubata' en torno a 250kcal y un cóctel unas 400kcal. El problema aquí no es lo que aporta, sino que no sacia, reduce la pérdida de grasa, afecta al descanso negativamente e incrementa la retención de líquidos, además de incrementar nuestro apetito", respondeFlores de la Cerda. Pero aún hay más. "El alcohol aporta calorías vacías, que proporcionan energía, pero no contienen ningún nutriente para nuestro cuerpo: ni vitaminas, ni minerales, ni fibra, ni proteínas, ni antioxidantes".
Pero vayamos a la resaca. Sandra Prades Haussman cuenta cómo se produce: "El hígado funciona como una auténtica fábrica de detoxificación. Cuando bebemos alcohol, su prioridad es metabolizar el etanol, transformándolo primero en acetaldehído, una sustancia mucho más tóxica que está detrás de muchos de los síntomas de la resaca, como el dolor de cabeza o el malestar general. Mientras esta 'línea de producción' está ocupada, otros alcoholes y compuestos tóxicos presentes en las bebidas quedan en espera, se acumulan y aumentan la carga para el organismo, lo que intensifica y prolonga la resaca. Por eso, la creencia de que mezclar diferentes bebidas empeora la resaca no está mal encaminada, ya que aumenta la carga de sustancias que el hígado debe procesar al mismo tiempo".
A este proceso, continua, "se suma el efecto diurético del alcohol, que a diferencia de lo que suele creerse no se debe a la cantidad de líquido ingerido, sino a que el alcohol inhibe la hormona antidiurética y aumenta la diuresis. Esto provoca deshidratación y pérdida de minerales". Además, "el alcohol tiene un impacto digestivo, ya que irrita la mucosa gástrica y ralentiza la digestión. El resultado es la resaca, que aparece al día siguiente, aunque todo empieza desde la primera copa".
José Luis Flores de la Cerda detalla cuáles son los síntomas de la resaca y cuánto duran. "Los síntomas más habituales de la resaca son dolores de cabeza, náuseas, vómitos, mareos, sensación de debilidad, mucha sed, hinchazón, etc. La resaca depende de varios factores, como la cantidad de alcohol consumido, el tipo, si ha habido hidratación o no, si se ha comido o no e incluso según la sensibilidad de la persona al alcohol. Puede durar si es leve de 6 a 12 horas, pero si es intensa puede prolongarse hasta 48 horas".
¿Qué me tomo si tengo resaca? "Lo más importante -aconseja este especialiista- es facilitarle a nuestro cuerpo que se pueda recuperar. Lo primero es hidratarse bien, tomar bebidas con sales caseras (un ejemplo es agua con un poco de sal y el zumo de una naranja o un limón), comer algo saludable y suave y descansar".
Sandra Prades Haussman nos da su receta: "Cuando la resaca ya está presente, lo más importante es hidratarse bien, reponer minerales, cuidar el estómago con comidas ligeras y descansar" Y lanza una advertencia importante: "Muchas personas recurren al paracetamol para aliviar el dolor de cabeza o el malestar, pero, en estos casos, su uso es contraproducente, ya que sobrecarga aún más el hígado, que ya está trabajando intensamente para eliminar el alcohol y sus metabolitos. En situaciones de resaca, el paracetamol no es una buena opción", concluye.
