El estreno de 'Berghain', el primer adelanto del álbum de Rosalía, 'Lux', que verá la luz el próximo 7 de noviembre, continúa revolucionado todo aquello por lo que pasa, incluido el mundo de la moda. El nuevo trabajo de la artista, una canción que recibe el nombre de una famosa discoteca de música tecno de Berlín y donde se incluye una colaboración con la cantante islandesa Björk y con Yves Tumor, es puro arte -¿cómo si no podría unirse de forma magistral canto lírico y música electrónica?- y eso queda patente también en elocuentes estilismos y referencias estéticas de la mano de reconocidos diseños vintage de Alexander McQueen, Ginvenchy y Balenciaga.
Cuando el mundo entero esperaba ritmos electrónicos, Rosalía comienza cantando en alemán en un registro muy operístico para pasar después al español seguida de violines. Todo en un videoclip, dirigido por Nicolás Méndez y de la productora audiovisual Canada --al cargo de piezas como 'Malamente' o 'TKN'--, donde la artista hace diversas referencias religiosas, como un cuadro del Sagrado Corazón o imágenes de la Virgen, vestida con un vestido negro para simbolizar el duelo, y unas sandalias en azul turquesa de la colección de primavera de 2003 de Alexander McQueen, el modelo 'Rosary Heels', con un rosario en los tacones.
De la oscuridad, a la luz y la "intervención divina" de la que habla Björk, representada en un vestido blanco con volantes y cuello halter que casi simula un delantal. Rosalía comienza la pieza en una casa, planchando, rodeada por la Orquesta Sinfónica de Londres, para después salir y hacer que los músicos la sigan por la calle o en el autobús ataviada con un conjunto de top y falda de Ginvenchy x Alexander McQueen, de la colección de otoño/invierno 1997. Se trata del modelo 'Lady Leopard', compuesto por un top que sube por un hombro y cae a modo de bufanda hacia el otro, y una falda plisada de largo midi.
Tras avanzar por la ciudad seguida por la orquesta, la artista vuelve para encontrarse una habitación llena de animales que se le acercan como a si de una Blancanieves de Disney se tratase. En ese momento, la inocencia clásica e inocente se representa con un vestido de Balenciaga diseñado por Nicholas Ghesquire para la colección de primavera-verano 2004. Se trata de una pieza en tonos rosados y blancos, con tiras que caen de manera desigual y que se abre en el escote mostrando su pecho.
Por último, Rosalía despierta del sueño en su cuarto. Lleva un top sin mangas, con botones. Es una pieza de la colección de primavera de 2003 de Alexander Mcqueen, el top 'Irene', y viste escenas donde se mezclan corazones sagrados, violencia, pasión e inocencia; un debate entre los deseos internos y la realidad.
"La única forma de salvarnos es a través de la divinidad", reza la letra del primer single de un álbum donde la artista explora temas como "la mística femenina, la transformación y la espiritualidad trazando el arco entre la ilusión y la pérdida, la fe y la individualidad", según indica en su página web. Un recorrido que plama también a través de sus looks.


