No más caras hinchadas ('pillow face', las llaman) ni con volúmenes inquietantes. No más rostros petrificados, sin expresión e irreconocibles. No más técnicas 'agresivas' que requieran periodos de recuperación a salvo de miradas (y preguntas) indiscretas. La gran revolución de la medicina ya está aquí para instaurar un nuevo régimen basado en tratamientos no invasivos que no impliquen alterar nuestra agenda habitual y, aquí viene lo mejor de todo, cuyos resultados sean naturales y duraderos. Unos protocolos encaminados a obrar el 'milagro' que necesita nuestra piel para volver a lucir firme, jugosa y lozana. ¿Cómo'? Induciendo la producción de colágeno y elastina en nuestro organismo.
Especialista en medicina estética, farmacéutica y nutricionista y fundadora de las clínicas que llevan su nombre así como de Renare farma clinic, en Madrid, León y San Sebastián, la doctora Ana revuelta nos explica por qué son tan importantes estas dos proteínas en el proceso de envejecimiento de la piel. "El colágeno y la elastina son las proteínas estructurales clave que mantienen nuestra piel firme, elástica y con volumen. Con el tiempo, su producción disminuye y esto se traduce en pérdida de firmeza, aparición de arrugas, flacidez y una textura menos uniforme. Son, por así decirlo, los andamios invisibles que sostienen la arquitectura del rostro".
¿A partir de qué edad y a qué ritmo se reduce la producción de colágeno? "El cuerpo empieza a producir menos colágeno —alrededor de un 1% menos cada año— a partir de los 25 años, pero es a partir de los 35-40 cuando lo notamos más intensamente en la piel. Esa pérdida se acelera con el estrés, la exposición solar o la contaminación y afecta tanto a la calidad como a la cantidad de colágeno funcional".
Con esta información en mente es fácil de entender la transformación que han obrado los nuevos protocolos inductores de colágeno en el campo de la medicina estética. "Ha sido un antes y un después. Estos tratamientos han cambiado el enfoque: ya no solo se trata de rellenar o tensar, sino de regenerar. Trabajamos desde dentro, estimulando a la propia piel a generar colágeno nuevo y de mejor calidad. Eso nos permite obtener resultados más naturales, progresivos y duraderos, respetando la fisonomía del paciente".
Esto no es magia ni una promesa incumplida "No solo se puede, sino que se debe protenciar la producción de colágeno si queremos ralentizar el envejecimiento de manera saludable. Hoy contamos con tecnologías que activan rutas biológicas naturales para que la piel produzca su propio colágeno: energía ultrasónica, radiofrecuencia fraccionada, inductores biológicos como la hidroxiapatita cálcica, e incluso cosmética avanzada que trabaja desde fuera hacia dentro con principios activos ecológicos y biomiméticos".
Tecnologías como las que ha combinado la doctora Revuelta para crear' un poderoso 'combo' para potenciar la producción de colágeno. "Es un protocolo que responde a una visión integral del envejecimiento, basado en tres tramientos. La base es Ultherapy Prime, una tecnología de ultrasonido focalizado que trabaja a nivel profundo, en la fascia muscular, para tensar desde dentro y que requiere una única sesión al año; Morpheus 8, que actúa en las capas intermedias de la piel con radiofrecuencia fraccionada y microagujas, mejorando la textura, poros, cicatrices y firmeza, y Radiesse o hidroxiapatita cálcica, que es el inductor biológico que infiltramos para estimular colágeno de forma sostenida, aportando densidad y mejorando la calidad de la piel. Lo que se consigue con este cóctel es una sinergia total: tensamos, reestructuramos y regeneramos".
¿Para quién está pensado este trídente estético? "Para hombres y mujeres a partir de los 35-40 años que quieran prevenir o revertir signos de flacidez, pérdida de definición facial, arrugas o falta de luminosidad. También para quienes buscan resultados naturales sin recurrir a cirugía. Es un tratamiento muy personalizado y adaptable a cada momento de la vida".
La doctora Revuelta recomienda "empezar siempre por Ultherapy Prime, ya que es el que trabaja más profundamente y marca la pauta tensora. A las 3-4 semanas, aplicamos Morpheus8 para trabajar piel y dermis, y unas dos semanas después, Radiesse como toque final bioestimulador. Son tratamientos que no se superponen, sino que se potencian entre sí. La secuencia y los tiempos pueden ajustarse según cada caso".
¿Cuándo se ven los resultados y cuánto duran? "Al ser inductores, los resultados no son inmediatos, pero sí progresivos y sostenidos. Es un tratamiento de fondo, de calidad de piel a largo plazo. Con Ultherapy Prime, los primeros cambios se notan a partir del primer mes y el efecto tensor y 'lifting' va mejorando hasta los 6 meses, con resultados que pueden durar hasta un año o más. Morpheus8 mejora textura, poros y firmeza en pocas semanas y el efecto sigue evolucionando. Radiesse estimula el colágeno y mejora la densidad de la piel durante 12-18 meses".
¿Qué vamos a notar? ¿Nos va a cambiar algo en la cara? "No te cambia la cara, te la devuelve. Notarás más definición, firmeza, una textura más lisa y una luz más juvenil. Es como verte bien sin saber exactamente por qué. No es un cambio artificial, sino una mejora progresiva que se adapta a tu rostro, respetando tu expresión".
Más allá del rostro, ¿podemos hacerlos en otras zonas de nuestra anatomía? "Absolutamente. Estos tratamientos son muy eficaces en cuello, escote, brazos, abdomen o rodillas, zonas donde también perdemos firmeza y densidad con el tiempo. Cada una requiere un enfoque distinto, pero la lógica es la misma: regenerar en vez de camuflar, devolverle a la piel lo que ha ido perdiendo", asegura esta especialista..
