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La isla de las tentaciones ya tiene su nuevo pelotazo: "No sé por dónde empezar", pues "yo tampoco"

"Me quedo loca. Menuda primera hoguera", aseguraba anoche Helena, una de las novias de La isla de las tentaciones 9. No exageraba. Si en la edición pasada del reality fue el famoso "¡Montoya, por favor!", anoche el programa encontró su nuevo hit: "Un mojón de novio es lo que tengo"

La isla de las tentaciones
Sandra Barneda, anoche en la primera hoguera de La isla de las tentaciones 9.MEDIASET
Actualizado

Una frase de Sandra Barneda pronunciada anoche en la primera hoguera de La isla de las tentaciones es más que suficiente para escenificar lo que se vivió: "No sé por dónde empezar". Y Sandra, pareja de Juanpi, respondió: "Pues yo tampoco". Así es, es complicado saber por dónde empezar, porque si en la edición pasada su pelotazo fue el famoso "¡Montoya, por favor!", en La isla de las tentaciones 9 ya tienen una buena ristra de hits, que si los pilla Whoopi Goldberg...

"Me quedo loca. Menuda primera hoguera", afirmaba anoche Helena mientras La isla de las tentaciones mostraba a Sandra las imágenes de Juanpi. Locos nos quedamos todos cuando Sandra se transformó en la niña del Exorcista, en Carrie en la fiesta de graduación, en el payaso Pennywise de It. Tampoco se vayan ustedes a pensar que Juan Pablo, como le llama Sandra cuando se cabrea, hizo algo erótico-festivo que superara los límites. Un masajito por aquí, un calentoncito por allá... Lo que desquició a su pareja fueron las palabras y "las mentiras". "Es que tiene 15 años, tiene tres pelos en los huevos, ¿dónde va?", gritaba Sandra al escuchar cómo, durante un juego, Juanpi aseguraba sentirse atraído por la madre de su pareja.

Si es que si nacen menos listos, no nacen. Mira que son ya nueve ediciones de La isla de las tentaciones. Es decir, que saben a dónde van y lo que ocurre en el programa, pues como si fuera la primera. Siguen metiendo la pata como si no hubiera un mañana. ¿De verdad, Juanpi se piensa que La isla de las tentaciones no iba a mostrar las imágenes de él levantando la mano para confirmar que había sido infiel a su pareja o desvelando que su suegra le pone? Tienen muy pocas luces, lo mires por donde lo mires.

Y, claro, Sandra, que llegó a la hoguera con ganas de que su pareja hubiera hecho algo o metido la pata hasta el corvejón para poder tener una excusa en su idilio con el italiano, fue ver las imágenes de Juanpi criticándola, afirmando que es "rara" y diciendo que en su relación no hacen otra cosa que discutir para que Sandra estallase como si no hubiera un mañana.

Viene la lista de hits: "¡Puede dejar de reírse de mí! ¡Eres un desgraciado! ¡Va a hablar así de mí y de mi familia!"; "¡De mi coño te vas a reír cuando me veas disfrutando! ¡Es que, ¿qué hace? Tiene el corazón podrido!". Las caras de la otra Sandra, de Sandra Barneda, eran un poema. Siempre me pregunto cómo aguanta Sandra Barneda para no partirse la caja o simplemente para mantener el tipo. ¿Cómo no va a estar nominada al Premio Iris como mejor presentadora?

Las imágenes no acababan ahí, nunca acaban ahí. La tablet se ponía de nuevo en funcionamiento —por cierto, tablet que la semana que viene va a ser lanzada contra el mar de la mano de Gilbert— y se veía a Juanpi dejándose llevar por los placeres de la tentación. Lo que faltaba.

Para rematar, por si fuera poco, Juanpi invitaba a Érika a su habitación. La tentadora se ponía encima de él, le besaba en el cuello, hacía la función de una tentadora. Y Sandra estallaba, de nuevo. "¡Una mierda pa'ti, Juan Pablo! ¡Una mierda pa'ti, Juan Pablo! ¡Una mierda pa'ti, Juan Pablo!", repetía Sandra en bucle ante la mirada atónita de sus compañeras y de Sandra Barneda.

"Yo no he metido en la cama a nadie... Estoy flipando. Es un mentiroso. Miente más que habla. Se la quiere meter a la otra y está poniendo excusas. ¿Crees que Érika le gusta para otra cosa? Le voy a decir a Andrea que me ponga mirando para Italia en cuanto llegue a la villa", chillaba completamente fuera de sí. La excusa ya la tenía.

Fue una primera hoguera dramática. Hasta tal punto que hubo un momento en el que parecía que Almudena, la pareja de Darío, se iba a desplomar. Empezó confiando en su pareja. Le molestaron los juegos, pero los entendió. "Confío cien por cien en él. He confiado siempre, no voy a dejar de hacerlo ahora", le decía a Sandra Barneda tras ver el primer vídeo. Sin embargo, con el segundo, la cosa cambió.

No es que Darío cometiera una infidelidad plena, sino que ya no parecía mantener el control. Almudena se hundió por completo. "Me estoy encontrando muy mal", le advirtió a Sandra Barneda, cuyas caras eran el reflejo de estar pasándolo francamente mal, pero no poder hacer nada. "Yo esto no lo voy a aguantar. No lo voy a soportar. Me quiero ir". Por un instante, hasta Sandra Barneda se creyó que podía suceder y que se iba a quedar sin la única que parece tener un poco de sentido común.

Terminó la hoguera, presentando al nuevo chico de la nueva pareja, que de nueva no tiene nada, pues son Álvaro y Mayeli. Sí, el Álvaro de La isla de las tentaciones 8 y la Mayeli de la misma edición. El que entró siendo pareja y terminó con una tentadora a la que en el programa hizo el caso justo y necesario. Es que fuera, cuando acaba, hay otra Isla, la que nadie ve, pero de la que surgen luego todos estos salseos.

Y llegó el momento de la hoguera de los chicos. Un coitus interruptus, pues nos quedamos sin saber cómo termina Juanpi, el primero en ver las imágenes, y cómo Gilbert, tras ver los cuernos que le ha puesto Claudia, se levanta, coge la tablet, la cierra, no vaya a ser que se rompa, sale corriendo hacia el mar, la lanza y huye hacia la villa de las chicas. Ha llegado pronto el nuevo Montoyazo.