Alejo Sauras no tiene ni pelos en la lengua ni ganas de que le toquen las narices. Él, centrado en sus cocinados, en sacar adelante sus platos, en aguantar en MasterChef Celebrity 10, cuando le tocan la moral es, probablemente, de los concursantes celebrities más sinceros que han pasado por MasterChef. En los cuatro programas que se han emitido de esta edición se le ha visto varias veces poniendo los puntos sobre las íes. Cuando perdió los nervios tras realizar un porrón de cocinados para llevarse el pin de la inmunidad infiel; cuando al programa siguiente, Torito se lo arrebató, también; y, anoche, fue la demostración de que con Alejo Sauras pocas bromitas y dramas.
Todo parte de Torito. Aunque todos los concursantes de MasterChef Celebrity 10 se lo pasan pipa con el showman, a la hora de cocinar y competir, cuanto más lejos mejor. Sus espectáculos y sus idas de olla en las pruebas de exteriores están siendo protagonistas de auténticos cabreos entre el resto de aspirantes, pero sobre todo de que el resto no quiere que Torito esté en su equipo. Aunque ha sido más de uno el que ha visibilizado este rechazo, anoche fue La Mala la que dijo "por aquí no paso". El problema no fue que Alejo Sauras colocase a Torito en su equipo, el problema es que nadie sabe controlar a Torito y tenerlo en un equipo supone partir con una desventaja de -50 para acabar en la prueba de eliminación. ¿Quiénes acabaron anoche en el foso? El equipo rojo, el de La Mala, el de Torito.
Torito es el alma de MasterChef Celebrity 10. Sus barrabasadas están dando esa parte de reality que necesita el talent culinario para seguir siendo un programa de entretenimiento. El problema es que cuando a Torito se le enciende la mecha ya no sabe apagarla. No ha habido prueba de exteriores que no acabase con Torito por los suelos, con José Manuel Parada embadurnado en comida o como un tentempié en manos de Torito o con otros concursantes desquiciados por los shows de Torito. Después de cuatro programas ya no vale eso de que "hoy me porto bien". Saben que no se va a controlar y el resto tampoco está para controlarle.
En la primera prueba ya Torito volvió a ser el protagonista. Mariló Montero, que se anda con pocas bromitas, decidió retar a su compañero para arrebatarle el pin de la inmunidad infiel —ese pin que no vale para nada porque te lo puede quitar cualquiera en cualquier momento—. De hecho, la función de este pin es precisamente el "morbazo", como bien dijo Torito, de que Mariló Montero rete a Torito y consiga quitárselo.
Contó MasterChef Celebrity 10 con la presencia de las retales, Bibiana Fernández y Anabel Alonso, con dos de los miembros del jurado de Maestros de la Costura, Lorenzo Caprile, al que convirtieron en el mejor heredero de las tacañonas del 1, 2, 3, María Escoté y con el ex Maestros y ex MasterChef Celebrity, Eduardo Navarrete. Jugaron al 1, 2, 3 para conseguir los ingredientes de la cocina típica de diferentes países y los jueces de MasterChef Celebrity también se la jugaron: el peor de la prueba sería expulsado. ¡Zas! Parece que el miedo funcionó porque, a excepción de Torito (sorprendentemente), Jorge Luengo y Masi, el resto de aspirantes sorprendieron a los jueces y a los invitados. Estaban ricos, muy ricos, al menos esa es la sensación que dio cuando Caprile y Bibiana Fernández rebañaban los platos como si no hubieran comido desde hace un mes.
Acabó eliminado el mago (¡qué ganas le tenían el resto de compañeros!) tras cocinar un no se sabe muy bien qué porque no era ramen ni era sopa tailandesa ni se sabía lo que era. Torito pinchó y Mariló Montero, la mejor de la prueba con su cocina japonesa, le arrebató el ansiado pin. Como dijo Torito, "Mariló es como yo, pero meando sentada". Razón no le falta, a la ex presentadora le va la marcha tanto o más que a Torito.
Y llegó la prueba de exteriores. MasterChef Celebrity 10 se desplazó al yacimiento de Atapuerca a cocinar como si fueran hombres prehistóricos. Es decir, los capitanes no podían dar las instrucciones con palabras sino con rugidos. MasterChef siempre poniendo la cosa fácil.
Mariló Montero, al ser la mejor de la primera prueba, tuvo la "desventaja" de tener que elegir a los capitanes: La Mala y Rosa Benito. Y Alejo Sauras, el segundo mejor de la prueba anterior, el marrón de formar los equipos. Antes de que pudiese decir ni media palabra, La Mala lo advirtió: "Yo, con Torito, no". ¡Para qué lo dice! Alejo Sauras eligió ir con Rosa Benito y a continuación le endiñó al equipo de La Mala a Torito. ¡Mare de Déu! La Mala se cogió un cabreo monumental, abandonó el grupo, se fue a llorar a unos metros de distancia, Juanjo Bona la fue a consolar, La Mala se negaba a volver, Alejo Sauras se iba encendiendo y Torito... ¡Ay Torito! Torito salía corriendo del grupo, saltaba sobre un charco y prometía que se iba a portar bien. No se lo creyó ni él.
Pero el drama no iba a quedar ahí. La Mala iba a ser muy clara con Alejo Sauras. Le reprochó haber hecho los equipos desequilibrados y le acusó de querer putearla. Y Alejo Sauras dijo "hasta aquí". "Si nos vamos a poner a llorar nos vamos todos a casa. A mí hay muchas cosas que no me gustan y no me quejo", le espetó a su compañera. "Si no te gusta, pues te vas", le soltó. "No, te vas tú. ¡Hala vete!", le respondió La Mala. Dicho y hecho. Alejo Sauras se piró, se quitó el casco y tuvo que ser Jordi Cruz, ante una anonadada Samantha Vallejo-Nágera, el que fuera en busca del aspirante. Vamos a cambiar el "la que has liado, pollito" por "la que has liado, Torito".
Alejo Sauras se sentía mal. Aunque dice las cosas que le molestan y no es de regalar los oídos, no se sentía bien al ver a La Mala así. ¿Y qué hizo? Pues cambiarse de equipo e irse con el equipo de La Mala y de Torito.
Los equipos prepararon un menú contemporáneo elaborado exclusivamente con ingredientes que formaban parte de la dieta de nuestros ancestros prehistóricos. Cuatro elaboraciones que degustaron 80 investigadores, empleados y personalidades del yacimiento. Torito se comportó, pero el equipo rojo pinchó. Y aunque los jueces valoraron muy positivamente que La Mala y Alejo Sauras arreglaran sus diferencias, el equipo rojo no consiguió elaborar ni uno de sus platos en condiciones. Al foso.
La Mala, Torito, José Manuel Parada, Juanjo, Masi, David y el arrepentido Alejo Sauras se enfrentaban a unas nuevas cajas misteriosas. Los aspirantes tenían que elaborar un plato con algunas de las conservas que se encontraron bajo la caja y tres productos más del supermercado, pero solo uno de sus compañeros se encargó de hacer la compra: Alejo Sauras.
Cada uno se fue poniendo con lo suyo y, de nuevo, salió el Torito aplicado, el que sorprende con unos platos impresionantes. Un arroz que fue aplaudido por los jueces, pero que no pudo superar a los raviolis de Alejo Sauras, que se llevó el aplauso del jurado. No corrió tanta suerte Masi. ¡Madre del amor hermoso la valoración que le cayó! Su pasta con mezclas de paté, queso y pato fue duramente criticada. "Si quieres ganar el campeonato mundial de colesterol, este es tu plato. ¿Se le puede echar más grasa a la carbonara?", le dijo Pepe Rodríguez. "Son todos los pecados capitales ahí juntos. Lo he probado, pero...", opinó Josie, uno de los invitados.
Con esa valoración, el futuro de Masi en MasterChef Celebrity estaba más que sentenciado. Fue la expulsada. Lo veía venir. Pero, ojo, que todavía queda la repesca.


