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Bajad las armas

El auge del neopaquismo

Pedro y el lobo. Lo que está logrando es que los votantes del PSOE cabreados con sus traiciones se pasen directamente a Vox

Portada del libro 'Franco para millenials, centennials y alfas'.
Portada del libro 'Franco para millenials, centennials y alfas'.E.M.
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Se nota que ha terminado el año Franco porque pasó sin pena ni gloria la presentación de Franco para millenials, centennials y alfas, libro coral (el coro estuvo, faltaron las danzas) cuyos autores reivindicaron desacomplejadamente el franquismo. Pero lo llamativo no fue la ausencia de escrachadores zurdos en el acto, sino que nuestros nostálgicos del yugo (y las flechas) afirmaran que Francisco Franco Bahamonde (FFB) ha sido el mejor jefe de Estado español de los últimos 2000 años.


La afirmación es problemática incluso para los propios franquistas, más paquistas que Paco. Al fin y al cabo el Caudillo se veía a sí mismo como un humilde epígono de Isabel la Católica. Pero quizá Isabel I no concita entusiasmo en el neopaquismo porque dictó leyes que amparaban a los indios recién descubiertos: un claro precedente de las regularizaciones masivas de inmigrantes. Cabría sugerir los nombres de Pelayo o Adriano, pero ni los astures ni los romanos gobernaron un estado soberanamente español. En cuanto a Carlos V, no deja de ser un guiri globalista. Y de Carlos III dicen que tenía ministros masones, equidistantes como mínimo. Además, ningún otro jefe de Estado español provoca tantas lágrimas de charo como FFB.


El auge del neopaquismo preocupa ya a los estrategas más avispados de Moncloa, que reconocen que lo de la ultraderecha se les ha ido de las manos. A buenas horas, muchachos. Igual que el marianismo alimentó el miedo a Podemos para debilitar al PSOE, y sin querer acabó fundiendo socialismo y podemismo en la figura de Sánchez hasta que se erigió en verdugo imprevisto de Rajoy, el sanchismo lleva siete años cebando la atención a Vox en la creencia de que así aminora al PP. Calculaba Pedro que bastaría con señalar a un Abascal vitaminado para que el rebaño se reagrupase tiritando en el redil socialista a última hora, según recomiendan sus pastores culturales en la gala de los Goya. Pero a Pedro no le contaron el cuento de Pedro y el lobo. Lo que está logrando es que los votantes del PSOE cabreados con sus traiciones se pasen directamente a Vox. Genialidad táctica sanchista: el domingo la suma de las derechas cosechará 60% en ese Ohio ibérico que es Aragón.

El día que ese resultado se extrapole a unas generales subirán los neopaquistas a Cuelgamuros a cantar el ¡Ya hemos pasao! de Celia Gámez. Y vendrán los lloros.