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BYD Seal 6 DM-i: más de 1.500 km del tirón y etiqueta CERO

Con carrocería sedán o familiar de 4,86 metros de largo, este híbrido enchufable homologa 55 o 105 kms de autonomía eléctrica. Los precios parten de 37.000 euros, que se pueden reducir a 27.990 euros. Eso sí, con descuentos, ayudas y financiando.

Las dos versiones, sedán y familiar, miden lo mismo: 4,84 metros de largo
Las dos versiones, sedán y familiar, miden lo mismo: 4,84 metros de largo
Actualizado

Allá por 2008, la china BYD lanzó al mercado el primer modelo híbrido enchufable (PHEV) fabricado en masa. Era una tecnología innovadora en la que ya venía trabajando desde antes incluso la alemana Audi con los distintos prototipos denominados Duo. Pasaron a mejor vida sin dejar un gran recuerdo entre el público, lo mismo que el BYD F3DM (casi lo merecía con esa nombre). Asi que para hablar de un PHEV ampliamente reconocido, tenemos que adelantar el calendario hasta 2013, cuando llegó el Mitusbishi Outlander de segunda generación que fue, durante muchos años, el coche con esta tecnología más vendido en Europa (también fue el único).

Sus registros, sin embargo, están muy lejos del más del millón de unidades que la china ha despachado ya del Seal U DM-i, un todocamino híbrido enchufable que está siendo clave en los resultados de la marca en España, donde ya tiene una cuota del 1,8% (con 14.181 coches vendidos hasta agosto). Aparte, es el lider entre los PHEV en este 2025.

Líderes mundiales en coches con enchufe

En realidad, una gota de agua en el océano si lo comparamos con los resultados de la marca a nivel mundial, donde ostenta un rotundo liderazgo en los que en China llaman NEV o vehículos de nueva energía, como destaca Alberto de Aza, Country Manager de BYD para España y Portugal. Estos coches son los únicos que venden desde 2022, incluyen tanto eléctricos como PHEV y en los seis primeros meses de este año ha despachado más de 1,9 millones de unidades, por los 720.000 de Tesla, que es segunda. Aunque esta sólo comecializa automóviles de baterías.

En este contexto se produce la llegada del Seal 6 DM-i, su segundo automóvil PHEV (en unos meses habrá un tercero, planteado sobre el BYD Atto2) y que busca tanto al cliente particular como al de flotas. Ya no se trata de un SUV, sino de una berlina de generoso tamaño (mide 4,84 metros de largo) que se declina en dos siluetas: sedán y familiar (llamado Touring), el primer BYD con este formato que se vende en Europa.

Precios desde 27.990 euros

Las dos versiones ya están a la venta y parten de los 37.000 euros en el modelo de acceso, aunque la cifra se puede reducir hasta los 27.990 euros aplicando promociones, ayudas públicas y financiación. Las versiones familiares cuestan 1.500 euros más. Sin duda, el precio será uno de los grandes atractivos del coche.

Otros clientes llegarán atraídos por el diseño. En nuestra opinión, no es de esos coches que hacen girar la cabeza, pero tampoco provocan rechazo. Y lo mismo podemos decir del interior, que sí destaca por al amplitud de las plazas traseras gracias a una generosa distancia entre ejes de 2,79 metros y al suelo, que es completamente plano y molesta menos al ocupante de la plaza central. Aunque hay que llevar las rodillas un poco más elevadas de lo normal por la disposición de la batería.

Sistema híbrido inteligente

El maletero no es de récord, pero sí grande: cubica entre 491 litros (sedán) y 500 litros (Touring) hasta la cubierta cubreequipajes. En este segundo modelo, que siempre viene con portón trasero eléctrico, si aprovechamos todo el espacio hasta el techo llegamos a los 675 litros y a 1.535 litros abatiendo los asientos posteriores.

La gran baza está en la eficiencia de su sistema híbrido enchufable, a juzgar por las cifras que la marca ha homologado y por el resultado que nos dio durante una breve toma de contacto por los alrededores de Madrid. Cuenta con varias innovaciones, como un motor eléctrico capaz de alcanzar hasta 15.000 rpm, una Blade Battery y un motor de gasolina Xiaoyun con una eficiencia térmica que alcanza el 43%.

Prima el modo eléctrico

Es un grupo propulsor que puede funcionar de dos modos. que el conductor puede seleccionar: EV, en la que las ruedas son impulsadas únicamente por el motor eléctrico; y HEV, en la que se aplica el mismo principio la mayor parte del tiempo, con el motor de gasolina funcionando en su rango de alta eficiencia para suministrar carga a la batería y al motor eléctrico, que es el que propulsa el coche. En los momentos en que se exige una potencia adicional, el modo HEV puede cambiar de serie a paralelo, combinando el potencial de ambos motores, que trabajan juntos para impulsar las ruedas.

Las cifras homologadas son muy buenas para las dos opciones mecánicas a la venta. La básica, asociada al acabado Boost, cuenta con 184 CV de potencia máxima y una batería de 10,08 kWh que permite alcanzar una autonomía 100% eléctrica de 55 kms (75 en rango urbano) y hasta 1.505 kms de alcance combinado en el caso del sedán (1.350 km en el Touring).

Con función V2L

Por encima, los acabados Comfort Lite y Comfort suben hasta los 212 CV, y con una batería de 19 kWh de capacidad -que admite carga con corriente continua de hasta 26 kW de potencia- permiten que el coche recorra 105 km (140 en ciudad) en el caso del sedán y 100 en el Touring. O 1.455 km y 1.350 km, respectivamente, si se trata de agotar también el depósito de gasolina. Es decir, consumos WLTP que oscilan entre los 4,4 y los cinco litros de media. mientras que la velocidad máxima es de 180 km/h y la aceleración de 0 a 100 km/h siempre están por debajo de los nueve segundos.

Además, y esto es poco habitual en los PHEV, todos los Seal 6 DM-i cuentan con función V2L (Vehicle to Load), que permite que la batería alimente dispositivos externos, como por ejemplo una parrilla portátil, un compresor de aire, una cafetera o guirnaldas luminosas con una potencia de hasta 3,3 kW.

Promete mucho

Nuestra toma de contacto fue con la variante familiar en su versión más potente. Sentados al volante, nos encontramos con unos asientos grandes y cómodos, con todo tipo de regulaciones eléctricas y con calefacción y refrigeración (muy potente, por cierto). Frente a nosotros, el salpicadero ya habitual en BYD. Una pantalla más pequeña para la instrumentación y otra central multimedia de 15,6 pulgadas (12,8 en las versiones menos equipadas). No funcionan mal, aunque los grafismos son muy pequeños y, estéticamente, necesitarían una actualización.

Fácil hacer los 100 km en eléctrico

Los ajustes y la terminación son buenos, impera el minimalismo en el diseño y todos los asientos están tapizados en cuero vegano. Bajo la pantalla central se ha dispuesto una pequeña hilera de acceso directo a las principales funciones, aprovechando que el cambio va en una palanca en la columna de la dirección. Por ejemplo, ahí está el selector de modos de conducción o el que permite cambiar entre el modo EV (siempre que en la batería haya suficiente carga) y el híbrido HEV. Pero son muy pocos botones y, por ejemplo, todo lo relacionado con la climatización pasa por el display central, con las consabidas distracciones.

Iniciamos la marcha con la batería al 100%, asi que forzamos el modo eléctrico. Pasados los primeros 45 km, todavía nos queda un 56% de la pila, por lo que el resto de la ruta la hacemos en el programa híbrido. Al final, y tras un recorrido de 80 km (mitad autovía, mitad carretera), llegamos con un 46% de pila y apenas hemos gastado 20 km de la autonomía total. Es poco trayecto para sacar conclusiones, pero no parece ninguna quimera llegar a los 100 km en modo 100% eléctrico y, además, hemos ido bastante rápido y con varias subidas que nos han servido para comprobar que el Seal U también se comporta más que de forma razonable: está bien asentado y la suspensión sujeta bastante bien la carrocería.

Dotación de serie

El equipamiento de serie es muy completo. La versión Boost incluye pintura metalizada, faros LED, llantas de aleación de 17 pulgadas, limpiaparabrisas automáticos, asientos delanteros ajustables eléctricamente, retrovisores laterales ajustables y plegables eléctricamente, instrumentación digital de 8,8 pulgadas (22,3 cm), un sistema de infoentretenimiento con pantalla táctil de 12,8 pulgadas (32,5 cm), cuatro puertos USB, sensores de aparcamiento traseros, cámara de visión trasera y función V2L. El Touring (que es 1.500 euros más caro) incluye barras de techo de aluminio, portón trasero eléctrico y limpialuneta trasero.

La versión Comfort, la más alta de la gama, parte de los 43.000 euros, que se pueden en 31.990 aplicando todos los descuentos y ayudas. Cuentan con pantalla del sistema de infoentretenimiento a 15,6 pulgadas (39,6 cm), volante calefactado, techo panorámico de 1,3 metros cuadrados, luces de cortesía en los retrovisores laterales, llantas de aleación de 18, cristales traseros tintados, iluminación ambiental que reacciona al ritmo de la música, retrovisor interior con antideslumbramiento automático, base de carga inalámbrica para smartphones y un sistema de audio más potente con ocho altavoces.

En cuanto a la seguridad, la lista de funciones de asistencia a la conducción incluye sensores de aparcamiento delanteros y traseros, cámaras de visión trasera y de 360 grados, control de crucero adaptativo e inteligente, detección de ángulo muerto, sistema de detección de fatiga del conductor, alerta y frenada de tráfico cruzado trasero, asistencia de salida de carril, avisos de colisión delantera y trasera y aviso de apertura de puertas.