MADRID
Entre gatas y gatos

La librería de Madrid que demuestra que a los 'influencers' también les apasiona leer: "Ya tenemos un pack de libros para los hijos de María Pombo"

Los creadores de contenido Ariane Hoyos y Beñat Azurmendi y la fundadora de la agencia que los representa, Carla Lurqui, inauguran Lasai, un refugio para letraheridos

Carla Lurqui, Beñat Azurmendi y Ariane Hoyos, en su Librería Lasai, un día antes de la apertura.
Carla Lurqui, Beñat Azurmendi y Ariane Hoyos, en su Librería Lasai, un día antes de la apertura.JAVIER CUESTA
Actualizado

«Nos sentimos un poco como Taylor Swift», bromean. No es para menos. Sin cumplir ni una semana, ya atesoraban más de 40.200 seguidores en Instagram, casi el doble de los que acumula La Central, con una veteranía en Callao de 13 años. También hay quien les ha anunciado, desde otros países, que cogería un vuelo para conocerla. Y en su misma presentación, hace una semana, aguardaban en cola decenas de lectores, que agotaron ejemplares en tan «sólo cinco minutos», después de levantar el cierre por primera vez. Tampoco cesó el caracoleo en calle Magdalena durante el fin de semana. ¿Cómo no sentirse cual sweet, sweet superstar?

Así puede presentarse Librería Lasai, «el hogar y refugio» que acaban de fundar los creadores de contenido Beñat Azurmendi y Ariane Hoyos (País Vasco, 1999) y Carla Lurqui (Cataluña, 1995), su representante en la agencia b3hind y también amiga. Aunque lasai significa calma en euskera, la bienvenida no ha sido reposada, con tres millares de volúmenes catalogados, cajas aún por desembalar durante la visita de GRAN MADRID y un ajetreo de, sí, superestrellas.

Porque en Madrid ya no es tan inusual que se inauguren librerías. Sin rebuscar más lejos: Verbena Libros, el mes pasado, también en La Latina, o Librería La Felguera, en Puerta del Ángel y con pregón de Ignatius Farray, que aterrizó hace apenas una semana. Pero lo extraordinario es generar tanta expectación como Lasai y rebosar la acogida. «Tenemos clarísimo que será un éxito», desafía Beñat. «Nos dicen que somos muy valientes y en cierta parte lo somos, por supuesto», añade Ariane. Como ellos, otros lo habrán soñado, pero ¿quién se atrevería a fundar una librería que sólo vende libros, ni cafés ni vinos, en ese centro de alquileres astronómicos y consumo acelerado, y perteneciendo a la generación que nació hiperconectada? «No es cierto eso de que 'ya nadie lee y el papel se está perdiendo'», prosigue Ariane. «Se lee más que nunca y los jóvenes, los que más. No creemos que sea tan arriesgado».

El último Barómetro de Hábitos de Lectura lo confirma: la población entre 14 y 24 años es la que más afición muestra, con un 75,3%. También lo ratifica el exceso ante aquel «no sois mejores porque os guste leer», lanzado por María Pombo: «Le mandamos un saludo, que nos llevamos muy bien», tercia Claudia. «Lo dijo sin pensar, porque la critican por no leer. Pero si la gente se molestó tanto es porque se lee mucho. Y ya le vamos a preparar un pack de Navidad para sus niños, que hemos hablado con ella», anuncia Ariane.

Ellos mismos cuentan con una comunidad virtual previa: Beñat, con cerca de 60.000 followers que no se pierden sus vídeos sobre literatura, y Ariane, con más de medio millón de perfiles pendientes en Instagram de sus recomendaciones culturales. Juntos lanzaron el club de lectura Aquí no hay quien lea, que replicarán en Lasai junto a más clubes y talleres. «No queremos que la experiencia sea sólo la compraventa. Sino que también exista la conversación, un estar aquí y que la gente haga suyo el espacio». Narrativa, poesía, ensayo, novela gráfica, literatura infantil, cine, música, inclasificables y el proyecto de «libros en inglés, porque la zona es muy turística», son los ingredientes de degustación. Servidos, además, tras su voracidad lectora: «Beñat consume libros a una velocidad de otro planeta; la mía es sorprendente y la de Carla es la que debería ser normal».

Inseparables desde sus años en la Universidad de Deusto y con mudanza a Madrid hace cuatro años, la reunión virtual de Beñat y Ariane, que tantos letraheridos congregó, fue el embrión de una chanza recurrente: «Cuando abramos una librería, ya verás». Y Carla, que se trasladó a la capital hace un año, lo culminó: «Les decía siempre que debían tener un negocio, como todos los influencers». Tras decidirse, el pasado verano curiosearon locales hasta que se enamoraron de este bajo en un edificio de 1800, que fue licorería, scape room y bazar. Sin trabas para lograr la financiación -«somos gente ahorradora, hemos ido trabajando», afirman-, se han puesto en marcha en tiempo récord, con ayuda de amistades y de Paula Martín, la librera que cubrirá las tardes. «Queríamos abrir cuanto antes». Incluso antes del estreno, habían vendido ejemplares de sus ídolos: Amélie Nothomb, Delphine de Vigan, Alejandro Zambra... «Nuestro rollito se capta enseguida», ríen señalando las baldas de sus elegidos.

Y no descartan ampliar sede en otra ciudad, «a Barcelona» o «a Bilbao», se disputan. Porque «no hay librerías suficientes, ojalá hubiera una calle sólo de librerías o fuese similar a Europa», reivindican. Quién sabe... Lasai también empezó como un sueño.

ADN

- Librería Lasai está situada en calle Magdalena, 11.

- Apuestan por editoriales independientes.

- Grant, Paréntesis, Ocho y medio o La Central, entre sus librerías fetiche.