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Andrógina Lollobrigida

Yolanda Díaz, fashionaria y empoderada vestida de señoro

La vicepresidenta ama la moda. Ahora le ha dado por ir masculina, con corbata en intención de darle seriedad a su discurso. Reflexionamos si esto le funciona o si la discreción estética de Angela Merkel es mejor estrategia política

Con corbata, esta semana.
Con corbata, esta semana.AGENCIAS
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Yolanda Díaz, 53 años, aparte de abogada laboralista, lideresa de Sumar, ministra de Trabajo y Economía Social y vicepresidenta segunda del Gobierno de España, es madre de una niña de 12 años, Candeliña, pero también una mujer soltera de muy buen ver, que lee en bikini -rojo- en la playa sentada en su silla plegable junto a su capazo de mimbre. La gallega es todo eso por ese orden, que si no nos echa a los ofendidos. También una gran aficionada a la moda, mejor dicho a la ropa. A cambiarse de ropa, de look. La comunista se sube a cualquier tendencia a excepción del lujo silencioso, claro, u old money, algo políticamente incorrecto que podría costarle el puesto.

Pues eso. La hemos visto con pelo corto, largo, liso, rizado, rubia, morena, con pantalón, falda, lady, hippie, pija, grunge, fluida. Carnaza para sus detractores, que hacen sangre fácil de sus distintas versiones.

Yolanda Diaz, working girl.
Yolanda Diaz, working girl.AGENCIAS

Digamos que Yolanda, por la variedad de su gusto y su osadía a la hora de vestir, es la antítesis de Margarita Robles y Angela Merkel en cuestiones fashionistas, dos señoras discretas que suelen lucir uniformadas para no desviar la atención de su discurso. Díaz es todo lo contrario, seguro que lo sabe pero le da igual, le gusta y hace bien: adora llamar la atención con su indumentaria y atreverse con cualquier cosa aunque no sea tendencia o no le siente especialmente bien. Para ella su mensaje político está por encima de esas frivolidades. ¿Ono?

Yolanda, con peto y camisa con lazada.
Yolanda, con peto y camisa con lazada.AGENCIAS

Su estilo podríamos describirlo como indefinido o ecléctico. Sin duda, tiene un auténtico muestrario de prendas en el vestidor, un buen fondo de armario porque pocas veces repite y nada se le resiste: estampados, plisados, taconazos, sneakers, camisetas de tirantes, vaqueros, faldas midi, escotes halter...

Eso sí, hay un estilo que repite últimamente, que es el andrógino, quizás para mostrarse empoderada, palabro del momento, ¿o reírse de los señoros ? El lunes, por ejemplo, se plantó una corbata negra sobre camisa blanca y pantalón palazzo demodé para lanzar su propuesta sobre los presupuestos generales del Estado de 2025. Propuestas que incluían la bajada del iva en las peluquerías, ejem, ella que hace tanto uso de las mismas por sus mechas rubísimas.

Consultamos al respecto a nuestra oráculo de estilo Charo Lagares, directora de moda de Yo Dona, quien como la mayoría de expertos, no considera estilosa a Yolanda Díaz, pero sí apañada y lucida.

Yolanda Díaz, con lazada negra.
Yolanda Díaz, con lazada negra.AGENCIAS

"La masculinización del armario de una mujer es aún algo parecido a acogerse a una falacia de autoridad: si una viste como lo hacen los hombres, que durante siglos han ostentado el poder, se cree que quienes la observan estarán predispuestos a ver en ella la misma fuente de autoridad que en ellos. Una chaqueta robustece obliga a enderezarse para que luzca como debe. Con las hombreras, libera de la sensación de invalidez. La corbata ha sido tradicionalmente señal de una presencia masculina ocupada en asuntos importantes, liada con sus negocios. Yo sospecho que, además de asimilarse a los hombres, de alguna forma quiere contrarrestar la suavidad de su voz, que también ha sido siempre un impedimento para ver en las mujeres fuentes de autoridad (Thatcher agravando la suya). En cualquier caso, es más loable el intento de Díaz por mostrar respeto a su cargo y a los ciudadanos poniéndose encima todo a la vez en todas partes que acudir con un vestidito chiringuitero al Congreso", opina Lagares en clara referencia a Francina Armengol.

Nuestra especialista invita a reflexionar:"¿Es esto torpe y machista, reconocer el poder de su vestimenta?Porque lo feminista sería reivindicar que no hace falta adherirse a los roles de género para ser fuente de autoridad. ¿Es inteligente porque somos más simples de lo que creemos y una corbata es suficiente para asumir del otro la verdad?". Yañade:"Lo extraordinario del estilo de Díaz es que lo mezcla todo, un sí, pero no, como si quisiera, de hecho, vestir de forma masculina, pero de golpe recordara que ¡eh!, es mujer y no renuncia a ello, he aquí una lazada lánguida, un vestido con camisa blanca.... Y encima, punk. Me gustaría ver una búsqueda de androginia, pero lo que observo es falta de armonía, una idea antiquísima (lo masculino y femenino pueden confluir) mal ejecutada".

Para saber más

En cuanto a las referencias de la vestimenta unisex, tan recurrente en la moda, Charo Lagares cree que "la incorporación de la mujer al mercado laboral contagió a la pasarela y, por eso, en un tablón de inspiración, yo pondría, los trajes de YSL de los 60 y 70: la fotografía de Le Smoking de Newton, Bianca Jagger vestida de novia... También veo una clara intención de copia del estilismo en crudo, salvando las enormes distancias, de Katharine Hepburn, Lauren Bacall y Marlene Dietrich. Incluso a Melanie Griffith, más dulzona en Armas de mujer".