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Se publican sus memorias

El testimonio póstumo de la víctima de Epstein, Virginia Giuffre, sobre el príncipe Andrés: "Se creía que tener sexo conmigo era su derecho de nacimiento"

Nobody's Girl: A Memoir Of Surviving Abuse And Fighting For Justice se publica este mes en su edición original en inglés, de la que el diario británico The Guardian ha adelantado un extracto

Virginia Giuffre, con una foto de ella misma cuando era adolescente.
Virginia Giuffre, con una foto de ella misma cuando era adolescente.GTRES
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Las alegaciones de abuso sexual a menores de edad persiguen al príncipe Andrés desde la ultratumba. Virginia Giuffre, víctima del convicto pederasta Jeffrey Epstein, cuenta en sus memorias póstumas detalles de tres veladas íntimas con el hermano del ahora rey de Inglaterra, que habrían sucedido en Londres, Nueva York y una isla caribeña en 2001, y afirma que el duque de York se creía con el "derecho de nacimiento" de llevarla a cama.

"Era bastante simpático, pero engreído, como si creyera que tener sexo conmigo fuera su derecho de nacimiento", escribe Giuffre (de soltera Robert) en la biografía que completó seis meses antes de suicidarse el pasado abril.

Para saber más

Nobody's Girl: A Memoir Of Surviving Abuse And Fighting For Justice (La chica de nadie: memorias de cómo sobrevivir abuso y luchar por Justicia) se publica este mes en su edición original en inglés, de la que el diario británico The Guardian ha adelantado un extracto en su plataforma digital.

La autora asegura que el príncipe Andrés sabía que ella era menor de edad cuando ambos cenaron, bailaron, compartieron bañera y culminaron la noche en un dormitorio del piso londinense "próximo a Hyde Park" de Ghislaine Maxwell, la pareja de Epstein que ha sido condenada a 20 años en prisión por complicidad en la trata y prostitución de adolescentes y mujeres.

Virginia Giuffre, en Nueva York, en una foto de 2019.
Virginia Giuffre, en Nueva York, en una foto de 2019.Bebeto MatthewsAP

"Mis hijas son un poquito más jóvenes que tu", cita textualmente a Andrés, que entonces tenía 41 años y quien habría acertado con precisión que solo tenía 17 años cuando se conocieron en Londres. Epstein le pagó 15.000 dólares adicionales (unos 12.800 euros) por "atender al hombre que los tabloides llaman Andrés el cachondo", añade. Según celebró su reclutadora en su versión redactada de las reacciones a los hechos aparentemente consumados, el "príncipe se divirtió" en su compañía.

El duque de York llegó a un acuerdo extrajudicial con su persistente acusadora estadounidense, que incluyó una indemnización estimada por encima de los 10 millones de euros. Pero no aceptó culpabilidad ni responsabilidad en los supuestos crímenes sexuales ni en el procedimiento civil iniciado por Giuffre en Nueva York.

El príncipe Andrés, en una imagen del pasado mes de abril
El príncipe Andrés, en una imagen del pasado mes de abrilGTRES

El libro revierte la atención en el escándalo y deja de nuevo al descubierto aparentes falsedadesdel príncipe Andrés sobre su amistad con Epstein y su involucración con las jovencitas que el millonario financiero "prestaba" a ricos y poderosos. El convicto pederasta apareció muerto en una celda de Nueva York, en agosto de 2019, mientras esperaba la apertura de un segundo juicio penal por tráfico, abuso y prostitución de mujeres. El informe forense apuntó suicidio como la causa del deceso.

Giuffre rememora en el libro escenas de su fichaje como "masajista itinerante" de Epstein cuando ella trabajaba en Mar-a-Lago, el complejo de lujo y residencia de Donald Trump en Florida. El padre de la adolescente, que estaba a cargo del sistema del aire acondicionado y de los campos de golf del centro, le presentó al ahora presidente, quien de inmediato le ofreció ingresos extra como canguro de los hijos de sus invitados.

El duque de York siempre ha rechazado las alegaciones de las víctimas de Epstein e incluso niega haber conocido a Giuffre. "Puedo decirte con total certeza que eso nunca ocurrió. No recuerdo haber conocido a esa señora, en absoluto", alegó en la notoria entrevista con la BBC, que provocó su expulsión de los actos y eventos públicos de la monarquía británica, hace ya seis años.