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El imparable avance del modelo Meloni: Bruselas ya analiza el encaje "jurídico" y los costes "financieros" de los centros de deportación para inmigrantes

Von der Leyen ha remitido una carta a los presidentes de los 27 países miembro, y les adelanta también que en marzo presentará un nuevo modelo de retornos en el que estarán incluidos los 'hubs'

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni.
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni.EFE
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Lo que en un primer momento fue un modelo que aparentemente casi nadie quería y limitado a los gobiernos extremistas y radicales, se ha convertido ya en una medida hacia la que Europa avanza. Y lo hace rápido, además. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha remitido este martes una carta a los líderes de los 27 países miembro para informarles de que Bruselas ya analiza los "costes" y el encaje "jurídico" de los centros de deportación para inmigrantes fuera de la Unión Europea.

Esto es, unos hubs en terceros países, que no forman parte de la UE, a los que expulsar a personas a las que se les niega el asilo o mientras se estudia su petición. En cualquier caso, un modo de endurecer sensiblemente las políticas de inmigración.

"Tal como se expuso en las conclusiones de octubre, hemos profundizado en nuestro análisis de formas innovadoras de luchar contra la migración ilegal, dando seguimiento a las prioridades señaladas por los Estados miembros", apunta Von de Leyen en la misiva que ha remitido a los 27 antes del Consejo Europeo que se celebra esta semana, y en el que la inmigración seguirá siendo uno de los puntos más relevantes.

Esas formas innovadoras es el eufemismo que se utiliza para hacer referencia a esos hubs que, como señala la presidenta de la Comisión, han tenido una creciente aceptación en Europa. Ya en mayo, 15 países le pidieron a Von der Leyen que explorase nuevas vías para contener y gestionar la inmigración, y fuentes diplomáticas señalan que en Bruselas no ha hecho más que crecer el número de adeptos al modelo Meloni, que es en el que se inspiran los centros de deportación. Porque la realidad es que cada vez más países y gobiernos consideran que mantener el Estado de Bienestar de Europa pasa también por contener los movimientos migratorios, ya que los recursos son finitos y no hay capacidad para acoger a todos los migrantes que quieren llegar a la UE.

Pero incluso así, sorprende la inusual rapidez de actuación de la Comisión. Como señala la carta, en el Consejo de octubre se pactó avanzar en las soluciones innovadoras, sí, pero es que el paso que se ha dado es muy relevante y significativo. Y es más, Von der Leyen también ha comunicado a los presidentes que en marzo presentará su propuesta legislativa para reformar la directiva de retorno en la que estarán incluidos los centros para inmigrantes.

La misiva de la presidenta de la Comisión pone énfasis en la parte jurídica de los centros, algo que es muy relevante ya que el modelo Meloni, que envía a los inmigrantes irregulares en este caso a Albania, ha sido paralizado por la justicia italiana. Por ello, el servicio jurídico de la Comisión ya busca esa "mejor manera de introducir en el marco jurídico". E igualmente relevante es la parte de los costes, no en vano la prensa italiana estimó que el primer envío a inmigrantes de Albania por parte del Gobierno italiano ascendió a unos dos millones de euros y sólo fueron trasladadas 24 personas, según la prensa del país.

España, en contra de los 'hubs'

Y mientras tanto, España sigue rechazando el modelo. "Nunca vamos a apoyar los hubs", repiten una y otra vez fuentes del Gobierno y también diplomáticas. De hecho, durante un tiempo incluso pareció que se negaban a reconocer que el endurecimiento de las políticas de asilo es un discurso que cada vez más países abrazan.

La realidad, sin embargo, ha obligado a las autoridades españolas a rendirse a la evidencia. Pero en lo que se mantienen firmes, añaden, es en tratar de convencer al resto de países de la UE de que lo mejor es actuar en origen. "La política migratoria de España es evidentemente otra y trabajamos poniendo siempre poniendo en el centro los Derechos Humanos y el respeto máximo de la legislación", aseguraba hacer apenas unos días en Bruselas el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska.

La apuesta del Gobierno español está enfocada en ayudar a las economías de esas naciones crezcan y a que los ciudadanos tengan mejores condiciones para que tengan incentivos para no emigrar. Pero esta opción implica medidas a corto y medio plazo, y en Europa muchos gobiernos y ciudadanos quieren resultados ya. Y eso sí que lo ofrecen los centros de deportación.

Ucrania y las posibles conversaciones

Volviendo al mencionad Consejo que este jueves se celebra en la capital comunitaria, y con el que prácticamente se cierra el año, el otro gran punto junto a la inmigración será Ucrania. Volodímir Zelensky estará presente en la reunión, y en las instituciones no paran de repetir que es necesario seguir apoyando al país ucraniano. Hasta sin condiciones y "venga lo que venga". Incluyendo las posibles conversaciones de paz, algo que igualmente se señala de manera cada vez más insistente.