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Desde hace una semana, los estudiantes de segundo de Bachillerato de toda España reivindican una cosa: conocer el nuevo modelo de la prueba de acceso a la universidad (PAU) , o como bien es conocida, la famosa selectividad. En Madrid, hoy, unos dos centenares de estudiantes se han concentrado frente al Ministerio de Pilar Alegría y la Consejería de Educación, Ciencias y Universidades de la Comunidad de Madrid, al cargo de Emilio Viciana al grito de "la educación es un derecho, no un privilegio". Cientos de estudiantes se han manifestado asimismo por toda España tras la convocatoria de movilizaciones en las principales ciudades.
Pero desde el viernes pasado, los alumnos tienen una razón más añadida y es denunciar la presencia policial y la actuación que tuvieron durante una manifestación -con el mismo objetivo que esta- en Murcia, calificada por el Sindicato de Estudiantes como "de una brutalidad mayúscula" en su carta dirigida a la Ministra de Educación, Pilar Alegría. Ante ambas premisas, la agrupación exigen la dimisión del ministro de Interior, Fernando Grande- Marlaska, y de la delegada del Gobierno en Murcia, Mariola Guevara Cava.
Aitana, Ainara, Alba y María han venido desde Parla para reclamar que publiquen el nuevo modelo de PAU porque no saben "que hacer en clase para un examen en el que me juego el futuro". Declaran sentirse confusas y nerviosas porque "llevamos más de un mes de clase y aún no sabemos si lo que nos estamos estudiando entrará o no". Pero explican que no sólo ellas se sienten perdidas, "los profesores tampoco saben que va a entrar y que no" y admiten que la mayoría de sus docentes les han animado a acudir a la manifestación: "ellos quieren que vayamos a clase, pero también que exijamos algo que nos afecta directamente".
Con la calle Alcalá cortada durante 40 minutos, un despliegue policial de una veintena de agentes y hasta cinco furgones del cuerpo de la Policía Nacional, Pedro, Paula, Natalia, Valeria y Sara, todos estudiantes de segundo de bachillerato, explican que están estudiando materia en Historia de España que desconocen si entrará en el examen final o no. "Ya no es solo si entra o no, tampoco sabemos cómo prepararnos los ejercicios... dicen que van a quitar la sintaxis en lengua y otros que no, es un caos" . Además, aluden que esta incertidumbre también les está afectado a nivel de salud mental: "muchos de nosotros, yo por ejemplo, tengo mucha más ansiedad porque siento mucha presión de estar estudiando un cosa y que después cambie todo y ya estamos a octubre, cada vez queda menos tiempo", declara una de las chicas que aspira a entrar biotecnología . Mientras escriben un cartel con tono irónico, estos estudiantes que sueñan con entrar en medicina, ingeniería aeroespacial y psicología repiten "nos estamos jugando nuestro futuro" y reclaman que "lo único que queremos es que se publique ya el examen y que sea igual para todos". Acto seguido se unen, al resto los jóvenes que comienzan su marcha calle arriba dirección a la madrileña Puerta del Sol.
Alegría pide "tranquilidad"
El pasado cinco de octubre, el Sindicato Estudiantil convocó a huelga este viernes a las 12.00 horas frente a a las diversas delegaciones y consejerías de educación por todo el territorio Español. De forma oficial, en más de 30 concentraciones en 12 comunidades autónomas, los alumnos de bachillerado, secundarias y FP -estos dos últimos grupos estudiantiles fueron llamados conforme transcurría la semana- y hasta en la ciudad autónoma de Ceuta.
En su carta, dirigida de forma exclusiva a la ministra, acusan y responsabilizan a las instituciones públicas educativas de estar "jugando con la salud mental y el futuro de decenas de miles de estudiantes" y califican la selectividad de "privilegio de clase" justificando que el único motivo de su existencia es que no hay suficientes plazas públicas en las universidades. Así lo reivindica Coral Latorre, Secretaria General del sindicato: "estamos hartas de que el ministerio y las consejerías educativas se pasen la pelota los unos a otros y aquí todos se laven las manos" y tilda de "desidia" el silencio ministerial frente al movimiento estudiantil "queremos preguntarle a Pilar Alegría si va a hacer algo o va a seguir fingiendo que no se puede hacer nada desde el gobierno y que el problema está únicamente en las consejerías".
Asimismo, reclaman "que cómo un gobierno que se hace llamar progresista y que dice defender la educación pública hace un negocio de un derecho" y denuncian las cargas policiales que se dieron en Murcia "bajo una supuesta democracia" en la que los manifestantes "eran estudiantes de 16 y 17 años preguntando cómo será un examen".
En su mensaje exigen la publicación inmediata de los modelos de exámenes de la Pau y "un plan de rescate urgente a la educación pública". Latorre también aprovecha la ocasión para posicionarse rotundamente en contra de que se celebre esta prueba, como método de acceso a las universidades públicas españolas, por considerarla injusta con los jóvenes de familias humildes: "no nos equipara a todos los estudiantes, no es justo, solo se realiza porque no hay suficientes plazas para todos." Como alternativa presentan la utilización de la nota media de bachillerato como calificación para acceder a un grado universitario. A la vez que denuncia el estrago que los recortes y la privatización de la educación damnifican de manera directa al mismo colectivo estudiantil: "el nivel de destrucción que ha alcanzado la escuela pública en el Estado Español es absolutamente demencial e intolerable".
Tras semanas de espera para obtener una respuesta por parte del ministerio o de las diversas consejerías -Galicia es la única que ha mostrado como será el citado examen- hoy, una vez finalizada la manifestación, y durante una visita a una guardería infantil, Alegría ha aprovechado la ocasión para pedir "tranquilidad" a los estudiantes y ha asegurado que "se están poniendo en marcha" los modelos tan reclamados por los estudiantes.


