BBVA ha desistido del recurso que presentó ante el Tribunal Supremosobre la condición impuesta por el Gobierno que prohibía una fusión entre ambas entidades hasta al menos tres años después de la OPA.
Dado que el objeto principal del mismo era anular la condición del Consejo de Ministros, que retrasaba la fusión de ambos bancos a tres y cinco años después de la OPA, dicho recurso ha perdido sentido, porque la fusión que el banco vasco buscaba con Banco Sabadell no ha prosperado, explican fuentes jurídicas. Al proceso, que concluyó el pasado octubre después de 17 meses, le dio carpetazo el insuficiente respaldo del 25,47% de los accionistas de Sabadell (hubiera sido necesario, mínimo, el 30% para continuar la operación).
A finales de junio de este año, tras celebrar una consulta pública sobre la OPA, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, detalló que el Consejo de Ministros autirzaba la OPA del banco vasco al Sabadell con la condición de "mantener la personalidad jurídica, el patrimonio separado y la autonomía en la gestión" de ambas entidades. Esto complicaba la operación al retrasar la fusión y las sinergias (beneficios de la fusión) obtenidas.
BBVA siempre mantuvo que solo la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) podía imponer condiciones a la operación de concentración, por lo que el Ejecutivo, a ojos del banco, lo más que podía hacer era validarlas o incluso rebajarlas, pero nunca endurecerlas como finalmente hizo. La CNMC, de hecho, había dado luz verde a la operación tras hacer su análisis.
Por todo ello, BBVA presentó el recurso que hoy las fuentes del banco confirman a este medio que retira, tras haber avanzado El Español que el banco presidido por Carlos Torres ha comunicado este viernes a la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo su desistimiento. En un texto, el banco expresa que mantiene el "sincero convencimiento" de que las condiciones que impuso el Gobierno excedieron su capacidad de actuación sobre la ley nacional de Competencia, así como la europea sobre libertad de establecimiento.
En todo caso, aunque la OPA haya acabado, el Gobierno aún no ha terminado con ella. Aún queda pendiente de resolver el expediente que la Unión Europea abrió este pasado verano a causa de la intervención del Ejecutivo, donde investigan si se produjo vulneración de la mencionada Ley de Defensa de la Competencia al elevar la fusión al Consejo de Ministros; y el hecho de que haya normas españolas que otorguen al ministro de Economía poder de decisión sobre operaciones como la ansiada fusión.
Este no es el único aviso de parte de Europa, que de forma previa ya había planteado sus dudas acerca de la actuación del Ejecutivo, porque no veían "ninguna razón que pudiera justificar el rechazo o el bloqueo de la operación" de BBVA sobre Sabadell.

