España ha entrado de lleno en la época más consumista del año, que arranca desde el importado Black Friday y finaliza después de las celebraciones navideñas a principios de enero. Pero los hogares llevan tiempo calentando el bolsillo a tenor de las cifras y gracias a la buena marcha de la economía española, con datos de desempleo en mínimos y tras dos años consecutivos de aumento de salarios para compensar el impacto de la inflación. Los datos reflejan que las familias españolas ahorraron menos el pasado mes de octubre y gastaron más. El saldo actual en préstamos al consumo para los hogares cerró octubre en máximos históricos, por encima de los 113.000 millones de euros, lo que supone crecer a tasas del 11% sobre el año pasado, esto es tres veces más de lo que lo hace la financiación, de media, en España incluyendo las hipotecas (un 4%).
El dinero que los españoles han pedido a las entidades financieras para destinarlo a comprar un coche, una lavadora o para financiar el próximo viaje alcanzó el mes pasado cotas históricas, superiores, incluso, a los años previos al estallido de la burbuja inmobiliaria, aunque la situación dista de ser parecida. Hay que tener en cuenta que el nivel de endeudamiento medio de los hogares no alcanza el 70% de su renta disponible en la actualidad (entre todas las deudas a las que debe hacer frente un hogar, como pagar la cuota de la hipoteca o del coche), frente al pico que se alcanzó entonces sobre el 133%.
Detrás del incremento exponencial que vive el consumo en nuestro país los expertos apuntan a varios factores que tienen que ver con sueldos más altos, la revalorización de la riqueza de las familias que más tienen gracias a la subida de los precios de la vivienda, y tipos de interés más bajos que dos años atrás que favorecen la demanda de los préstamos. "El empleo está creciendo a un ritmo estable los últimos meses", explica María Jesús Fernández, economista sénior de Funcas, que recuerda que en los dos primeros trimestres de 2025 los aumentos salariales pactados en negociación colectiva hasta octubre fueron del 3,5% "y los que se están pactando este año para años posteriores, en el 4,15%". Y esto viene después de dos años en los que los salarios han superado el aumento del IPC (Índice de Precios al Consumo), con una subida del 4,8% en 2023 y del 3,8% en 2024, después de 2022 que fue el año de una inflación desmesurada que cerró, en promedio, en el 8,4% y a la que había que dar caza.
Otro dato que refuerza la idea de que los hogares españoles están gastando más es que los depósitos cayeron en octubre, hasta los 1,067 billones de euros, por segundo mes consecutivo. El dinero que las familias tienen depositado a plazo acumula una caída en el año superior a los 14.160 millones de euros (hasta los 157.000 millones a septiembre) y esto se debe, además, ante la bajísima remuneración de los depósitos. De media, en el 1,66% en España. La rebaja de los tipos de interés de referencia en la zona euro a niveles neutrales del 2% explica, por otra parte, que comprar a crédito tenga ahora una mayor demanda. Los préstamos al consumo están por debajo del 7%, en su nivel más reducido de los últimos cuatro años.
EN QUÉ GASTAN EL DINERO LOS ESPAÑOLES
Desde Funcas llaman a la tranquilidad e insisten en que el nivel de endeudamiento de las familias es muy manejable. El porcentaje del consumo de los hogares que ha sido financiado no llega al 7%, inferior a los niveles alcanzados previos a la pandemia (en 2018 y 2019 se situaba sobre el 7,5%) y también muy por debajo del máximo que tocó en los años previos al boom del ladrillo, cuando alcanzó el 20%.
Fuentes de ASNEF (la patronal de las entidades financieras de España) justifican este repunte de la financiación en los últimos años ante "una mayor estabilidad en los niveles de empleo, una morosidad contenida y un contexto en el que los tipos de interés se mantienen estables". Ahora bien, creen que la subida de los precios de la vivienda está teniendo también un impacto sobre la necesidad de los españoles de recurrir al crédito para sus compras. La imposibilidad de cambiar de casa "hace que muchas personas descarten contratar una hipoteca y opten por reformar la vivienda, comprar un vehículo o adquirir electrodomésticos", es decir, que reformulen su gasto. Entre los productos más financiados, según ASNEF, destaca el aumento de la compra de vehículos híbridos.
CaixaBank, el mayor banco del país con una cuota en tarjetas que roza el 40%, ha visto cómo el gasto con sus tarjetas en las tres primeras semanas de noviembre (último dato analizado) creció un 9,2%, 4,7% y 6,8% sobre la misma semana de 2024. De media, en noviembre, los españoles gastaron más en transporte (un 12%) y gasolineras, seguidos del comercio minoristas, donde destacan las compras de muebles y decoración y también de ropa, y se notó menos -aunque también- un mayor gasto en bienes de primera necesidad (como alimentos y fármacos) y en ocio y hostelería, que sigue creciendo a un ritmo del 6,6%.

