La Comisión Europea presiona al Parlamento Europeo para que apruebe de manera inminente el acuerdo comercial que firmó con EEUU en agosto. Que lo haga en el próximo pleno, el de marzo, es lo que estaba previsto hasta que el Tribunas Supremo estadounidense tumbó la política arancelaria de Donald Trump, y la comisión de Comercio del Europarlamento decidió, ayer mismo, paralizar los trabajos de adopción del pacto.
"Al igual que ellos, nosotros también debemos mantener nuestro compromiso con el acuerdo. Comprendo su decisión de aplazar esta mañana las votaciones sobre los reglamentos pertinentes. Pero es imprescindible que mantengamos el proceso en marcha para aplicar nuestros compromisos en virtud de la declaración conjunta", ha expuesto el comisario de Comercio, Maros Sefcovic, este martes ante la mencionada comisión del Parlamento.
"Una votación en el pleno en marzo debe seguir siendo nuestro objetivo, naturalmente supeditado a que obtengamos mayor claridad por parte de Estados Unidos", ha incidido Sefcovic. "Nuestra estrategia es clara: mantenernos unidos, serenos y comprometidos con nuestro acuerdo, al tiempo que ampliamos nuestra red de acuerdos comerciales con otros socios. Seguiré buscando la claridad que necesitamos e informándoles con total transparencia, como he hecho hasta ahora", ha añadido el comisario más longevo de la UE.
La comisión de Comercio del Parlamento ha decidido, por ahora, volverse a reunir el próximo miércoles para analizar de nuevo las amenazas de Trump, que afirmó que impondrá un arancel global del 15% tras la decisión del Supremo, y abordar las posibles garantías que haya ofrecido Estados Unidos de que respetará el acuerdo UE-EEUU.
"Veremos cómo evolucionan los acontecimientos. La Comisión está en estrecho contacto con Estados Unidos, y yo también. Y tendremos otra reunión la próxima semana, el miércoles, para ver cómo evoluciona la situación. Nos mantenemos fieles al acuerdo. Un acuerdo es un acuerdo, pero también tiene que ser respetado por la otra parte. Y por ello mi propuesta es modificar el orden del día y retirar las votaciones de mañana", dijo ayer el presidente de la comisión, Bern Lange.
Las diferencias entre ambas instituciones son, por lo tanto, evidentes. La Comisión lleva pidiendo que se respete el pacto firmado en Escocia casi desde el mismo momento en el que Trump amenazó con elevar más los aranceles, y el Parlamento Europeo se ha mostrado igualmente cauto. Dadas las manifestaciones de los eurodiputados, y no sólo del socialista Lange, se antoja complicado que el Europarlamento haya despejado sus dudas antes del pleno de marzo y apruebe el acuerdo para que entre en vigor. Otra cosa es que la presión de Bruselas surta efecto.
Por otra parte, Sefcovic también ha puesto en valor el acuerdo de Mercosur, y se ha mostrado molesto por las trabas que ha puesto el Parlamento para su aprobación. "El acuerdo con la región del Mercosur creará una zona de libre comercio única, de bloque a bloque, con más de 700 millones de personas. Las salvaguardias necesarias se incorporaron al acuerdo, y la adopción del Reglamento de Salvaguardia Bilateral ofrece garantías a los agricultores. Creo que la decisión del Parlamento de remitir el acuerdo al Tribunal de Justicia de la UE fue desafortunada, entre otras cosas porque puede retrasar el escrutinio parlamentario hasta dos años", ha expuesto.
Y, además, ha adelantado que espera presentar "muy pronto" el "acuerdo de libre comercio con México", y que "las negociaciones con Australia continúan". "Recibí a mi homólogo australiano a principios de este mes, y el comisario Hansen se unió a nosotros para debatir los elementos agrícolas más sensibles del acuerdo propuesto. Logramos buenos avances generales y ahora continúa el trabajo técnico para salvar las divergencias restantes", ha concluido.

