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Consumo

El sector da el pistoletazo a la que espera sea la mejor campaña de rebajas desde la pandemia mientras digiere la avalancha de devoluciones de los regalos fallidos de los Reyes Magos

Se espera un aumento de las ventas de entre el 4% y el 5% con respecto al periodo de descuentos de 2025

La Gran Vía de Madrid se llena de compradores con el inicio de las rebajas de enero.
La Gran Vía de Madrid se llena de compradores con el inicio de las rebajas de enero.J.M. Cadenas
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Aunque algunas tiendas se adelantaron ayer, hoy comienza oficialmente la campaña de descuentos más esperada del año: las rebajas de invierno. Con las Navidades ya cerradas tras la llegada de los Reyes Magos, el sector del consumo entra en uno de los periodos de mayor intensidad del calendario comercial, marcado tanto por el volumen de compras como por el repunte de cambios y devoluciones, coincidiendo además con el vencimiento del plazo para los productos adquiridos durante el Black Friday.

El cierre de 2025 dejó un balance positivo para el consumo. Un Black Friday que superó las cifras del año anterior y una campaña navideña sólida permiten al sector afrontar las rebajas con optimismo, con la expectativa de que logren imponerse a la dinámica de descuentos permanentes, a la resaca del gasto navideño y a la tradicional cuesta de enero.

Si el Black Friday concentra principalmente la compra de productos tecnológicos, enero devuelve el protagonismo al sector textil. Así lo refleja la última encuesta de la Asociación Española de Consumidores: el 92% de los españoles prevé adquirir ropa y calzado durante las rebajas, frente a un 5% que se decantará por productos informáticos y apenas un 2% por electrodomésticos.

En este contexto, el sector da el pistoletazo de salida a unas rebajas que aspiran a ser las mejores desde la pandemia, respaldadas por unas previsiones de crecimiento que la patronal Acotex sitúa entre el 4% y el 5% en comparación con el mismo periodo del año anterior, tras un enero de 2025 que cerró con una caída del 2,2% frente a 2024. Un avance de magnitud similar al que se espera para el presupuesto de los hogares españoles. No obstante, el consumidor «sigue siendo muy sensible al precio y las rebajas de invierno representan una oportunidad para adquirir el inventario de las tiendas con importantes descuentos», subraya Acotex en un comunicado.

También La Distribución Anged, la patronal que representa empresas como El Corte Inglés, MediaMarkt o Ikea es optimista no solo con el arranque del ejercicio sino con todo 2026. Según su último observatorio de previsiones, las ventas de equipamiento personal, que incluye moda, complementos y belleza, crecerá un 5,9% este año. Según los datos del comparador financiero Banqmi, el gasto medio por persona alcanzará los 104,65 euros durante estas rebajas, un máximo histórico, frente a los 100,1 euros registrados en 2025. Sin embargo, este incremento se produce en un contexto de consumo «más prudente y selectivo», condicionado por la subida de los precios y por un cambio en la forma de buscar descuentos.

Así, aunque el gasto previsto per cápita alcanza máximos históricos, el consumidor español se muestra cada vez menos convencido del valor real de las rebajas tradicionales y más proclive a comparar precios, diversificar los canales de compra y aprovechar ofertas a lo largo de todo el año, especialmente en el entorno online.

Las compras por internet se han disparado en los últimos años hasta consolidarse como una práctica habitual: más del 57% de los españoles adquiere artículos online de forma recurrente, según el informe Nuevas dinámicas de consumo tras el Covid-19, de la Fundación BBVA y el Ivie.

Este auge del comercio electrónico ha traído consigo un fenómeno paralelo que supone un reto logístico creciente: las devoluciones. Según la plataforma especializada Rever, se registra una cada 32 segundos, lo que se tradujo en 138.471 devoluciones durante la pasada campaña navideña, un 139% más que en 2024. Ante la duda sobre talla o modelo, muchos consumidores compran varias versiones del mismo producto para devolver después las que no necesitan, una práctica cada vez más habitual en el comercio online, a la que se suma la avalancha de regalos fallidos de los Reyes Magos.