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Los trabajadores del Louvre convocan huelga el 15 de diciembre por las "condiciones degradadas" del museo

La inundación de la Biblioteca de Antigüedades Egipcias ha sido la penúltima calamidad en el otoño de caos de la mayor pinacoteca del mundo.

Un grupo de visitantes, en las salas de arte español e italianod el Louvre.
Un grupo de visitantes, en las salas de arte español e italianod el Louvre.Teresa Suárez / EFE
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Los problemas se acumulan bajo la pirámide del Louvre tras el espectacular robo del 19 de octubre. Los trabajadores el museo han convocado ahora una huelga para el 15 de diciembre en protesta por las "condiciones degradadas" y los "medio insuficientes", un día después de que se confirmara la fuga de agua que afectó a "entre 300 y 400 obras" en la Bibilioteca de Antigüedades Egipcias.

"Los equipos de recepción y vigilancia están al límite debido a la falta de personal", denuncia el sindicato CFDT, que ya convocó paros similares el pasado mes de junio ante la masificación del museo (el Louvre recibió 8,7 millones de visitas en 2024). "Cada día, más espacios están cerrados porque no hay personal suficiente, por fallos técnicos y por la antigüedad del edificio".

Para saber más

En una carta dirigida a la ministra de Cultura, Rachida Dati, el sindicato cuestiona abiertamente a la presidenta del Louvre, Laurence des Cars, por haber impuesto "un modelo de gobernanza piramidal y compartimentada" y por haber volcado sus esfuerzos en el proyecto del Nuevo Renacimiento del Louvre sin atender a los problemas urgentes de seguridad y mantenimiento del edificio, denunciados también por un reciente informe del Tribunal del Cuentas.

El robo de las joyas de Napoleón y la Emperatriz en la galería Apolo (que sigue cerrada al público) no solo dejó a la luz la vulnerabilidad del museo, sino que ha exacerbado los problemas que se venían acumulando bajo la alfombra. Hace apenas tres semanas, el Louvre anunció el cierre temporal de las nueve salas de la galería Campana, donde se exhiben las antigüedades griegas, por los "problemas estructurales" detectados en el primer piso del cuadrilátero Sully donde se encuentran.

La Tribune de l'Art, la publicación más crítica con la dirección del museo, informó entre tanto el lunes de la reciente fuga de agua, ocurrida el 26 de noviembre, que provocó una inundación en la biblioteca de antigüedades egipcias, situada en el pabellón Mollien de ala Denon. Los trabajadores alegan que llevaban meses advirtiendo del riesgo de fugas en las viejas tuberías que pasan por el techo.

"Este nuevo incidente confirma una situación que se ha deteriorado durante demasiado tiempo", puede leerse en un comunicado emitido por el sindicato CFDT. "La fragilidad de la infraestructura, las condiciones de trabajo degradadas y la falta de protección de las colecciones se unen a los problemas de seguridad de los vigilantes y de los visitantes, que sigue estando insuficientemente garantizada".

"Ningún trabajo de patrimonio se ha visto afectado por estos daños y no hemos sufrido pérdidas irremediables en las colecciones", replicó por su parte Francis Steinbock, subdirector adjunto del museo. "Los documentos afectados -entre 300 y 400- son revisiones de egiptología e investigaciones científicas, extremadamente útiles y muy consultados, pero no únicos en el mundo. La mayoría de los documentos se secarán, serán rehabilitados y se volverán a colocar en su estante".

La fuga fue aparentemente causada por un "error humano" a consecuencia de la apertura indebida de una válvula. Steinbock reconoció sin embargo la obsolescencia de la red hidráulica del museo, que pasará por una renovación en septiembre del 2026 dentro de los planes de puesta al día del museo.