CRÓNICA
Una afición 'tatuada' y nunca oculta

El gran secreto de Polonia, el 'paraíso hooligan' donde emboscaron a los hinchas del Rayo: el vídeo de su presidente en una pelea que custodian 140 ultras

La emboscada sufrida por dos autobuses con aficionados del Rayo Vallecano es el último episodio ultra en un país en el que un vídeo 'secreto' es el tesoro político más buscado. Es el de su presidente, radical del Lechia Gdansk, participando en un '70 vs. 70'... que ganó

Karol Nawrocki, ex boxeador amateur y doctor en Historia, fue elegido presidente de Polonia en junio de 2025.
Karol Nawrocki, ex boxeador amateur y doctor en Historia, fue elegido presidente de Polonia en junio de 2025.EFE
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Domingo 25 de octubre de 2009. El Lechia Gdansk y el Lech Poznan, dos equipos de la primera división polaca, se enfrentan en el MOSiR-Stadion. Pese a que saltan al césped goleadores como Robert Lewandowski , el partido acaba cero a cero. Pero a los ultras de ambas escuadras les da igual. Ese día, su atención se centra en otro encuentro, el que tiene lugar horas después a las afueras de la ciudad, en el distrito de Rbiechowo. Allí se han citado los hinchas de ambos equipos para disputar una ustawka, una pelea clandestina entre hinchas organizada al detalle: 70 contra 70, sin armas y grabado. Todos los términos se cumplen, pero en este encuentro hay una excepción: el vídeo del enfrentamiento, que duró seis minutos y medio y tuvo como ganador a los ultras del Lechia, los Chulgani Wolnego Miasta (Hooligans de la Ciudad Libre), no sería difundidos en foros, chats y páginas webs. El motivo: entre sus filas participaba un empleado del Instituto de la Memoria Nacional -una entidad encargada de investigar y procesar los crímenes nazis y comunistas entre 1917 y 1990- con claras aspiraciones políticas. Y el implicado temía que, de trascender su participación, su ascendente carrera podía verse afectada.

El combatiente preocupado era Karol Nawrocki (Gdansk, 1983), ex boxeador amateur y doctor en Historia. Y acertó en su valoración... a medias. Su participación en la pelea multitudinaria se destapó en plena campaña para las elecciones presidenciales, en las que se presentaba como candidato independiente apoyado por el partido ultraconservador Ley y Justicia.

Pese a la falta de imágenes que lo situasen en el combate, Nawrocki no negó su participación. Describió la lucha como una forma de «combate noble y masculino» y su equipo de campaña acabó confirmando el incidente. «El candidato no se arrepiente» especificaron sobre ese episodio vital de Nawrocki. El escándalo, lejos de perjudicar, benefició al político: el 2 de junio los polacos lo eligieron como presidente por delante de Rafal Trzaskowski, su rival europeísta y aliado de Donald Tusk, el primer ministro del país.

Nawrocki nunca ha ocultado su amor el equipo de su tierra, el Lechia, del que fue ultra y cuya simbología tiene tatuada en varias partes de su cuerpo.
Nawrocki nunca ha ocultado su amor el equipo de su tierra, el Lechia, del que fue ultra y cuya simbología tiene tatuada en varias partes de su cuerpo.E. M.

El vídeo prohibido de Nawrocki es un fetiche político en Polonia. Todo el mundo lo busca, pero el código de honor ultra se mantiene en pie. Es una de las búsquedas recurrentes en las redes sociales del país e incluso se han generado vídeos con IA recreando esa pelea fantasma.

El espíritu ultra que se palpa en Polonia ha resurgido esta semana después de que dos autobuses con aficionados del Rayo Vallecano que circulaban por un tramo rural y boscoso a 80 kilómetros de Varsovia fuera atacado con palos, porras y martillos el pasado jueves por 50 ultras enmascarados del Jagiellonia Biaystok, equipo contra el que se enfrentaba el equipo madrileño en la Conference League. La emboscada, en la que dos coches bloquearon la carretera antes de atacar a los aficionados rayistas, se saldó con 10 heridos, tres hospitalizados y siete detenidos.

La emboscada a los aficionados del Rayo captada desde la Dashcam de un coche
La emboscada a los aficionados del Rayo captada desde la Dashcam de un coche

Los ultras polacos pertenecían a las facciones del UJB y UJB2002 del Jagiellonia Biaystok, las que poseen un historial más violento en el noreste de Polonia. Se les acusa de agresiones organizadas, secuestros, proxenetismo y vínculos con grupos skinheads de ideología fascista, racista y neonazi. En la banda en la que estuvo Nawrocki también se acumulan los antecedentes penales. Con conexiones con el submundo criminal en el área de Gdansk, varios de sus miembros han sido acusados de delitos graves como asesinatos a machetazos, incendios y tráfico ilegal de drogas y armas. Según la legislación polaca, participar en un combate organizado como el celebrado por los ultras en 2009 puede ser castigado con hasta cinco años de prisión. Pero también prescribe a los cinco años.

Tipo rudo

Casado y con tres hijos, el pasado como hooligan de Nawrocki -también se le atribuyen varios tatuajes dedicados a su equipo repartidos por su cuerpo- no ha afectado a su apreciación por parte de los votantes. Durante la campaña destacó y cultivó una imagen de tipo rudo, publicando vídeos de él sobre un ring de boxeo y haciendo gala de su pasado deportista.

De cara a los votantes -fue el más votado entre jóvenes y mayores- pesó mucho su amistad con Donald Trump, del que se considera «fanático» y al que visitó en el Despacho Oval poco antes de las elecciones. También se inspiró en su «Make America Great Again» para arrancar con su primer discurso como jefe de Estado. «Polonia será grande o no existirá», manifestó.

Sus relaciones con la Rusia de Putin son diferentes. En 2024 fue incluido en la lista de ciudadanos polacos buscados por el Ministerio del Interior ruso debido a su presencia en el desmantelamiento del Monumento a la Gratitud del Ejército Rojo en Glubczyce en 2022. Nawrocki también es autor de varios libros y artículos científicos y de divulgación sobre la oposición anticomunista, el crimen organizado en la República Popular de Polonia y la conformación nacional durante el dominio soviético.

El Rayo Vallecano acabaría ganando 1-2 su partido contra en el infierno polaco del Jagiellonia con un gol imposible del Pacha Espino. Culminaba así una venganza polaca que había tenido capítulo previo. También tuvieron problemas en el partido que les enfrentó al Lech Poznan en noviembre. La noche antes del encuentro, que ganarían los madrileños 3-2, los Bukaneros, ultras del Rayo, se enfrentaron en los alrededores de Vallecas con los radicales del Lech Poznan. Los mismos contra los que peleó Nawrocki hace 16 años.