CRÓNICA
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Cuatro jóvenes de Baeza, contra la 'Armada asiática' en las Olimpiadas robóticas de Lego: "Ojalá ganemos, pero sus robots son increíbles"

Las estudiantes participan en la categoría RoboSports con dos creaciones robóticas fabricada con piezas de Lego, su misión: ganar un partido de tenis frente a los temibles robots asiáticos

Cuatro jóvenes representarán a España en World Robot Olimpiad en Turquía con dos robots que juegan al tenis solosEL MUNDO (Vídeo)
Actualizado

Irene, Águeda, María y Carmen son cuatro estudiantes de Primero de Bachillerato del instituto IES Andrés de Vandelvira del municipio de Baeza (Jaén). Junto a ellas, está su profesor de tecnología, Diego, que las ha acompañado en todo este viaje y que fue quien formó el grupo de las vandeviras, como ellas mismas se han bautizado: "Un día hace unos años, nos paró por el pasillo y nos preguntó si nos gustaba jugar con las piezas de Lego. Cuando le dijimos que sí, nos ofreció participar en un concurso", cuenta Irene, "y lo que hicimos fue crear dos robots que juegan al tenis solos". Compiten esta semana en las Olimpiadas robóticas que organiza Lego Education dentro de la categoría RoboSports -de ahí que juegue un deporte- y sin esperarlo, las jóvenes iniciaron esta aventura que acabaría representando a España en Turquía este jueves 28 de noviembre.

Las World Robot Olympiad (WRO) son una competición de robótica educativa a nivel internacional. Su objetivo es ofrecer a los estudiantes la oportunidad de acercarse a la tecnología de manera lúdica y fomentar a los adolescentes a crear robots totalmente funcionales con piezas Lego. Esto lo hacen a través de cinco categorías diferentes de competición entre las que está RoboSports, clase en la que las jóvenes de 16 años participan y son representantes de España.

Pero para proclamarse campeonas deben tener dos requisitos indispensables: que funcionen correctamente y que ganen un partido de tenis de un set, consiguiendo mejor puntuación que el rival. Para ello los inventos deben tener la capacidad de devolver las pelotas al campo contrarío sin sobrepasar la línea roja que simula la red invisible del campo.

Irene, Águeda, María y Carmen durante una de las competiciones.
Irene, Águeda, María y Carmen durante una de las competiciones.E.M.

Para llegar hasta la final internacional han tenido que disputar dos competiciones -una regional y una nacional- y superarlas con éxito. Una de las anécdotas que narran fue la primera vez que vieron las creaciones de sus contrincantes: "Al principio nos asustamos porque nuestros robots son muy chicos y los suyos enormes, con muchos sensores y cámaras que nosotras no teníamos", narra Águeda. "Pero luego vimos que, aunque tenían más funciones, algunos de los suyos no funcionaban bien, mientras que los nuestros cumplían las normas y jugaban al tenis sin problemas", continúa Carmen. De esta forma las estudiantes destacan, entre risas, que sus dos creaciones robóticas son pequeñas pero eficaces, demostrando que la funcionalidad es más importante que la apariencia.

Este no es el primer logro de las jóvenes baezanas. Ya en 2023 compitieron y ganaron la fase regional, logrando llegar a la semifinal nacional en La Seu d'Urgell(Lleida), donde se quedaron a las puertas de la final. Este año volvieron a superar la primera fase en Jaén y ganaron la nacional en Almería, quedando líderes entre siete grupos de toda España. Con motivación renovada e incansable dedicación, disputarán ahora la final internacional en la ciudad turca con la intención puesta en "disfrutar y conocer a gente de otras culturas" aunque se sinceran entre risas: "Ojalá ganemos, pero es muy difícil, los grupos asiáticos son muy buenos y sus robots increíbles", señalan entre las cuatro.

Una de las reglas más complicadas para ellas es que una vez entran en la competición, no pueden tener contacto con el exterior ni con su monitor: "Es para evitar que los entrenadores ayudemos si tienen problemas durante el campeonato, ni en la fase de pruebas donde ellas comprueban que todo funciona correctamente ni durante la competición en sí. Si hay algún problema tienen que ser capaces de resolverlo ellas solas, sin ayuda", explica Diego.

En esta misma línea, cada uno de los retos y obstáculos que han tenido que superar a lo largo de la construcción de los robots, lo han tenido que vencer ellas solas a base de prueba y error. "El monitor sólo puede apoyar y orientar, en ningún momento indicarles cómo deben actuar o dónde está el fallo. Durante todo este año que han estado creándolos y ajustándolos, yo no les he dado ninguna solución, solo consejos de cómo podrían hacerlo", continúa explicando el profesor. "Además, en las diferentes fases de la competición les hacen preguntas sobre la programación que han usado y las correcciones que han realizado para comprobar que lo han hecho ellas y que nadie les ha ajustado el código" finaliza.

Los dos robots que han creado las jóvenes para la competición internacional.
Los dos robots que han creado las jóvenes para la competición internacional.E.M.

Con emoción narran que lo que más les gusta de participar es "ver cómo funciona de verdad algo que hemos hecho nosotras", narra María, "como cuando algo falla, lo arreglamos con muchos intentos y ya funciona, aprendemos muchísimo así". Por eso para participar esta ocasión, han desmontado enteras sus creaciones robóticas de la pasada edición y los han rehecho corrigiendo los errores: "el año pasado nuestros robots no iban a la esquina a por las pelotas y se acumulaban ahí. Le hemos cambiado el recorrido que hace y las rotaciones que debe dar ajustando el código con programación y ya funciona perfectamente" continúa su compañera, "¡ahora sacan las bolas de la esquina que da gusto!" le continúa Águeda.

Entre risas e ilusión narran las ganas que tienen de visitar Izmir -la ciudad donde se celebra- de conocer a jóvenes de otros países y ver las creaciones de los más de 95 participantes, pero, sobre todo, de poder representar a España en su categoría llevando los dos pequeños robots que han creado ellas solas, tras tardes y horas de recreos invertidos en lograr que funcionen a la perfección.