El baño de realidad que han supuesto las elecciones en Aragón para el PP ha llevado a todo el partido a asumir de un plumazo que no hay otra vía que la del pacto con Vox. El entendimiento, en definitiva, con un partido que en realidad no busca otra cosa que la suplantación del PP. Aun así, el voto del partido de Santiago Abascal es imprescindible para blindar una mayoría de gobierno estable en Aragón, pero también en Extremadura. Alberto Núñez Feijóo lo sabe y, por ello, lanza un aviso a Vox para que se implique en la gobernabilidad: "El voto de cabreo hay que ponerlo a trabajar. Si no, habrá más cabreo". Es más, ha deslizado que la "espuma" pasará.
Así lo ha advertido el líder del PP este martes en su regreso a Valencia tras la salida de Carlos Mazón de la Generalitat. Arropado por el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, Feijóo ha participado en la asamblea de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE). Durante su intervención en el foro empresarial, ha asumido que "la gente ya no vota sobre cuestiones objetivas".
"Hay mucha emoción y mucho cabreo y enfado en el voto", ha añadido Feijóo, quien ha advertido sin embargo de que "el enfado no gobierna". "Gobiernan las mayorías", ha recordado, para dejar entrever que la "emocionalidad en el voto" es tan pasajera como la "espuma". Es decir, que acabará bajando. "Me interesa no la espuma sino la cerveza. Cuando pase la espuma quedarán los datos".
El mensaje velado a Vox no ha acabado ahí. La condición que pone el líder del PP para poder pactar con los de Abascal pasa por la exigencia de "solucionar los problemas objetivos de la gente".
Con las negociaciones atascadas en Extremadura y a punto de iniciarse en Aragón, Feijóo ha querido ser claro sobre cuál debe ser el camino a transitar por quienes están llamados a reencontrarse como socios de gobierno tras la ruptura de los pactos autonómicos en julio de 2024: "Nosotros hemos ganado las elecciones en Aragón". "Vox ha mejorado notablemente sus resultados", ha concedido Feijóo, para matizar a continuación que "una cosa es quedar primeros y otra, terceros".
"Estoy razonablemente satisfecho", ha insistido el líder del PP para alejar el fantasma de la estrategia fallida de Jorge Azcón con el adelanto electoral. "Lo que ha pasado es que unos ganan y otros pierden", ha dicho, "y el PP ha revalidado mayorías muy complicadas". Es más, ha defendido que el 34% del voto que se ha logrado en la cita con las urnas en Aragón es difícilmente alcanzable en alguna otra región europea.
Feijóo ha vuelto a pedir elecciones al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: "Estamos en una situación de enorme decadencia. Necesitamos que las urnas hablen y manden". Y un último recado al PSOE: "Me remito a las declaraciones de Felipe González. Esto no es el PSOE, es otra cosa. Es alguien que ha expropiado el partido".

