DESCUBRE
Viajes
Tiene poco más de 500 habitantes

El pueblo de la sierra a una hora de Madrid que deslumbra con su arquitectura negra y vistas de vértigo: calles de cuento y una gastronomía que conquista a todos

Se trata de un tesoro rural que combina tradición, historia y naturaleza

El pueblo de la sierra a una hora de Madrid que deslumbra con su arquitectura negra y vistas de vértigo: calles de cuento y una gastronomía que conquista a todos
El pueblo de la sierra a una hora de Madrid.YOUTUBE / PRCHA
Actualizado

A solo una hora de la capital, en el corazón de la Sierra Norte de Madrid, se encuentra un pequeño pueblo de poco más de 500 habitantes que combina tradición, historia y naturaleza. Se trata de un tesoro rural que parece haberse detenido en el tiempo.

¿Cuál es el pueblo de la sierra a una hora de Madrid que deslumbra con su arquitectura negra y vistas de vértigo?

La localidad a la que nos referimos es Patones de Arriba. Incrustada en lo alto de un barranco, ha resistido casi intacta el paso del tiempo. Por momentos llegó a estar incluso gobernada por su propio rey. Contaba con una suerte de alcaldía hereditaria que duró hasta el siglo XVIII y que operaba al margen de la corte de Madrid.

Sus construcciones son otro reflejo de su importante historia. El municipio es uno de los principales testimonios de la llamada arquitectura negra, que se caracteriza por el uso de la pizarra, un material abundante en la zona. Las casas, con sus muros y tejados oscuros, se mimetizan con el paisaje, creando un conjunto único.

Calles de cuento y una rica gastronomía

Pasear por sus calles es como adentrarse en un cuento. "En la parte baja del núcleo se ubican las casas que cuelgan mágicamente sobre empinadas calles de pizarra, y en la parte alta encontrarás los restos más antiguos", explican desde la oficina de turismo de la localidad.

Además, hay varios miradores con unas vistas de vértigo del valle y las montañas que rodean el pueblo. El paisaje forma un espectáculo natural que cambia de tonos dependiendo de la época del año. La localidad es también punto de partida para rutas de senderismo que permiten descubrir zonas como el Pontón de la Oliva o el Parque Natural de la Sierra de Guadarrama.

Otro motivo por el que visitar Patones de Arriba es su rica gastronomía. Los restaurantes locales ofrecen una cocina tradicional castellana, con platos como las migas, los asados, la caldereta de cordero o las carnes a la brasa. Todo acompañado de vinos de la Comunidad de Madrid. Muchos locales se encuentran en casas de pizarra, lo que les otorga aún mayor atractivo.