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Una sola pastilla al día para mantener a raya al VIH. Según los resultados de un nuevo ensayo clínico de fase III publicado en The Lancet, un comprimido diario que combina dos medicamentos actuales para el tratamiento del VIH, bictegravir y lenacapavir, podría sustituir eficazmente los regímenes de tratamiento más complicados que utilizan las personas que viven con el VIH y son supervivientes a largo plazo.
Para José Ignacio Bernardino, este anuncio es importante porque, "por primera vez, tenemos una combinación simple de un solo comprimido para poder tratar a personas con regímenes complejos". El secretario del grupo de estudio GeSIDA, de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas (SEIMC), pone en valor estos resultados, ya que conoce bien la terapia porque, desde el Hospital Universitario de La Paz, es uno de los cinco centros españoles que participan en el ensayo (junto al Clínic, Ramón y Cajal, Clínico San Carlos y Virgen del Rocío).
Los resultados se presentan en la Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI) 2026, que se celebra en Denver (EEUU). Desde allí, la autora principal, Chloe Orkin, del Instituto Blizard (Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad Queen Mary de Londres), explica a este medio vía correo electrónico que "el ensayo ARTISTRY-1 sigue su curso" porque se trata de un estudio longitudinal "para ver los efectos a largo plazo". Por eso, señala que "tendremos datos aún más sólidos sobre implicaciones globales, por ejemplo, su efecto con otras patologías asociadas".
En total, se ha contado con más de 550 personas que viven con el VIH de 15 países. Este volumen ha demostrado que el nuevo tratamiento de una sola pastilla era muy eficaz para mantener la supresión del VIH (niveles del virus por debajo de las 50 copias/ml). El perfil del participante, como explica Bernardino, responde a una "persona con mucho tiempo de evolución de infección VIH (la media estaba en 28 años), con una media de edad de 60 años (la edad oscilaba entre los 22 y los 84), usuarios de tratamientos complejos y con resistencias a terapias previas".
Sobre las resistencias, el portavoz de GeSIDA detalla cómo son: "Casi el 70% tenía antecedentes de resistencias a los análogos de nucleósidos, un 55% a los inhibidores de la transcriptasa inversa no análogos de nucleósidos y hasta un 40% tenía mutaciones de resistencia a los inhibidores de la proteasa". Orkin añade que, "en el momento de entrar en el estudio, no se dieron resistencias".
¿Hasta qué punto será una opción eficaz contra el VIH?
Casi el 96% de los participantes que cambiaron a este régimen simplificado mantuvieron el virus a raya sin que se notificaran nuevos casos de resistencia a los medicamentos. En comparación, los participantes que continuaron con sus complejos tratamientos actuales de múltiples comprimidos mostraron resultados similares, manteniendo también la supresión viral en una proporción de entre el 94% y el 96%.
En este escenario, como apunta Bernardino, el hecho de que aparezca la opción de controlar el VIH con un solo comprimido al día "es de una enorme relevancia en una población donde el régimen de tratamiento es complejo". Por eso, apunta a un perfil claro de beneficiario: mayor de 60 años, con más de 30 años de infección, haber empleado múltiples terapias previas y tener enfermedades concomitantes adicionales.
"No es un paciente frecuente, porque no es el grueso de lo que vemos en las consultas. Pero se trata de una proporción de pacientes largos supervivientes que tienen muchos problemas que podrían controlar con esta opción terapéutica", asegura el portavoz de GeSIDA. Además, incide en el hecho de que los nuevos avances, además de buscar el mantenimiento "invisible" del virus, también persiguen "facilitar la calidad de vida de las personas", aunque Bernardino apunta que "esos datos concretos (los cuestionarios) aún no han sido publicados".
La mayoría de los participantes en el ensayo habían estado tomando entre dos y 11 pastillas diarias en su tratamiento contra el VIH, y casi el 40% tomaba antirretrovirales más de una vez al día. Más del 55% también informó de otras dolencias, como enfermedades cardiovasculares (hipertensión y diabetes) o renales.
Bernardino también pone sobre la mesa quiénes no son candidatos a la pastilla diaria. "Personas con antecedentes de mutaciones y fracasos con inhibidores de la integrasa no participaron en el estudio".
¿Cuáles son los efectos secundarios de la pastilla diaria contra el VIH?
En el estudio no se identificaron problemas de seguridad significativos o nuevos. La mayoría de los participantes experimentaron menos efectos secundarios relacionados con los lípidos, como el aumento de los niveles de colesterol, lo que sugiere un beneficio potencial adicional para las personas con riesgo de padecer enfermedades cardiometabólicas. La combinación "tiene interacciones como sucede con otros tratamientos complejos, pero existen algunos medicamentos a los que hay que prestar atención, como el clonazepam (benzodiazepina)", añade el experto de GeSIDA.
Los participantes comentaron que la nueva opción de tratamiento era más fácil y cómoda de tomar, lo que ayudaría a mantener una adherencia constante a la medicación diaria. Los investigadores apuntan que se están llevando a cabo ensayos clínicos adicionales para confirmar la seguridad y la eficacia a largo plazo del combinado de bictegravir y lenacapavir.


