Cada día, mueren en el mundo alrededor de 8.500 niños por culpa de la desnutrición, un problema con múltiples aristas en el que no solo confluyen la carencia de alimentos y recursos, sino también la falta de acceso a centros sanitarios, tratamientos, infraestructuras o sistemas de asistencia.
La plataforma española Nut4Health quiere hacer frente a este importante desafío mediante una estrategia que combina la tecnología con la acción comunitaria. El modelo de intervención, una iniciativa de SIC4Change, se ha probado con éxito en varios proyectos pilotos en Guatemala y Mauritania.
"Actualmente, muchos casos de malnutrición se identifican muy tarde, cuando los cuadros ya son muy severos y hay complicaciones", explica José Segovia, responsable de SIC4Change en Mauritania, quien aclara que incluso en los casos en los que en la zona hay desplegado un sistema basado en agentes comunitarios para llevar a cabo tareas de prevención, identificación y abordaje, la estrategia falla por falta de herramientas, incentivos y una ausencia de sistemas de información eficiente. "Desde que un dato se recoge sobre el terreno hasta que llega a nivel central pueden pasar tres meses", lamenta.
Para paliar estos déficits, Nut4Health ha desarrollado un modelo de intervención que, en primer lugar, busca lograr diagnósticos tempranos. A través de una app móvil, se motiva a los agentes comunitarios para buscar activamente casos de desnutrición en estadios tempranos, antes de que presenten complicaciones severas, señala Segovia.
Una vez identificado el caso, se pone en marcha un tratamiento guiado, adaptado al momento del desarrollo y "construido sobre la base comunitaria, lo que favorece el arraigo".
Se implementa también un sistema telemático, a través de sms, con consejos y recomendaciones. "Los costes son de entre cinco y seis euros por tres años de acompañamiento a una familia, con una frecuencia de dos mensajes por semana".
Todos los datos se recogen en tiempo real en la plataforma, lo que permite tomar decisiones para gestionar de forma inmediata cualquier problema, señala Segovia quien subraya que todo el sistema está construido sobre un modelo de tecnología blockchain que garantiza "la trazabilidad en el uso de los fondos y la inmutabilidad de los datos recopilados".
Así, por ejemplo, cuando un agente comunitario que busca activamente casos de desnutrición en estadios tempranos, identifica un niño afectado, el sistema automáticamente geolocaliza el recurso de tratamiento más cercano. Solo cuando el niño entra en el centro de tratamiento y su cuadro se verifica se genera la orden de pago del incentivo económico para el agente. "Todos estos casos se visualizan por el administrador para planificar cómo hacer frente a la situación y disponer de los medios humanos y técnicos para acabar con ella", señala Segovia.
Tras un primer proyecto en Guatemala, el modelo se está implantando también en áreas de Mauritania desde 2021, donde Segovia se encuentra actualmente trabajando sobre el terreno.
"Hay desnutrición en todo el país, pero la situación de vulnerabilidad es especialmente preocupante en poblaciones aisladas del interior, donde hay una gran falta de acceso a infraestructuras y solo el 5% del suelo es arable", señala. También hay graves problemas de malnutrición en distintos campos de refugiados, donde llegan afectados por la guerra en Mali. En asentamientos informales fuera de los campos, las tasas de desnutrición aguda severa están entre el 12% y el 16%, añade Segovia.
En ese contexto, el modelo ha demostrado la capacidad para aumentar la cobertura y reducir los casos de malnutrición aguda severa, porque el problema se detecta antes.
"La curva de nuevas admisiones por esta causa han ido descendiendo exponencialmente. Y la duración de la estancia también se ha reducido un 47%". Asimismo, también han bajado significativamente los costes del tratamiento, añade el especialista.
En Mauritania, el programa está colaborando desde 2023 junto al Ministerio de Salud del país y UNICEF en 34 centros de atención en la región de Barkeol, donde proporcionan atención a alrededor de 300 niños y 100 mujeres embarazadas y en periodo de lactancia. La plataforma está en conversaciones con el citado departamento de Salud y representantes del Comisariado a la Seguridad Alimentaria en vistas al escalado de Nut4Health al nivel regional en el país.



