El sector de las residencias ha hecho un repaso del lustro de la pandemia. "Lo que pasó en Madrid sucedió en todas las CCAA, unas se protocolorizaron, otras te devolvían a las personas en las ambulancias, no te daban suficiente oxígeno...". Rafael Sánchez-Ostiz, presidente del Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPs) ha dejado claro que el sector sufre "las mismas deficiencias estructurales" que la pandemia puso al descubierto en 2020.
"Durante la pandemia nos dejaron solos", ha denunciado Sánchez-Ostiz, pese a que, como ha recordado, todo comenzó el 18 de febrero de 2020 cuando CEAPs envió la primera carta a Pablo Iglesias, por aquel entonces vicepresidente del Gobierno y ministro de Derechos Sociales, solicitando una reunión ante la situación que ya se estaban viviendo en las residencias, pero que no fue atendida.
Junto a Cinta Pascual, ex presidenta de Ceaps y coordinadora de Cataluña, han presentado la fotografía de cómo está el sector residencial en España. En cifras, hoy hay unas 395.065 plazas, "públicas, concertadas y privadas, porque nosotros no hacemos distinción, solo las ponemos a disposición del sistema y si una administración quiere concertar más, hay posibilidad", ha destacado Pascual.
Sánchez-Ostiz ha dejado claro que son pocas. "Hacen falta más porque estamos ante una situación de infrafinanciación, falta de personal, desigualdad entre CCAA y ausencia de coordinación sociosanitaria". En cifras se necesitan sumar 89.900 plazas más, para llegar a los ratios que marca la OMS: cinco plazas por cada 100.000 habitantes mayores de 65 años.
En términos económicos esto se traduce en duplicar la inversión que supone del PIB. "Hay que pasar del 0,7% actual a la media de la OCDE: un 1,4%. Pero sin olvidar que el horizonte está puesto en el 2%", ha subrayado el presidente de Ceaps. "Como sociedad no podemos repetir los errores de 2020". Y aquí ha recalcado que la falta de presupuestos generales lastra la consecución de estos objetivos.
"Si queremos incrementar los ratios y los recursos que están contemplados en el anteproyecto de la ley de reforma de la Dependencia se necesitan recursos económicos para cubrir la deficiencias que acusamos", ha demandado Sánchez-Ostiz. Aquí ha puesto sobre la mesa la necesidad de más recursos humanos. "Se necesitan unos 100.000 profesionales sanitarios". Y ha remachado que "tenemos un suspenso en coordinación sociosanitaria".
¿Listos para no repetir los errores de la pandemia?
La cuestión que más preocupa es si volverían a repetirse las imágenes que provocó hace cinco años el Covid. "Si es Covid, sí sabemos. Pero nadie sabe qué es lo siguiente que va a venir", ha argumentado Pascual. Entre las limitaciones actuales está la coordinación sociosanitaria".
Sobre los recuerdos de aquellas semanas críticas, en las que se desató la transmisión comunitaria dando lugar a la explosión de casos, Pascual ha resumido cómo les dijeron que "era un resfriado y en una semana estábamos lamentando los muertos. En aquel momento, no se habló con el sector".
Por su parte, Sánchez-Ostiz ha apuntado como limitación pasada y presente que "tenemos un sistema sanitario hospitalcentrista. Todos los recursos se concentraron allí. El mayor número de fallecidos se daba en las residencias, por escasez de recursos, epis, pruebas diagnósticas...". Al tiempo, ha asegurado que "vendrá otra pandemia y nos pillará con el pie cambiado. Las personas frágiles están en los centros residenciales. El sector reclama una atención digna pública".
Al tiempo, el presidente de Ceaps ha reconocido que, al menos, ahora el sector está más preparado para afrontar una hipotética pandemia después de que todas las comunidades autónomas hayan implantado protocolos de actuación y medidas de protección. Sin embargo, ha lamentado que "el modelo de actuación siga fragmentado en 17 submodelos y no exista una estrategia unificada a nivel nacional". Para el responsable del Círculo Empresarial, es fundamental, además, que todos los profesionales que trabajan en una residencia tengan el mismo nivel de protección que el personal sanitario.
Sobre esto, Pascual ha recordado que se enfrentaron sin recursos a la pandemia. Al no ser un sector esencial, no tuvieron acceso a los test ni el material sanitario de prevención, "parte del que adquirimos se quedó en El Prat destinado a los hospitales". Además, "se comprobó que tuvimos un 30% de asintomáticos entre el personal".
"En la pandemia, tenía mejor opción uno de ser atendido si estaba en casa que en una residencia, y da igual la CCAA en la que estuvieras", han afirmado ambos. Y para esta coordinación sociosanitaria es la que demandan más recursos.
