MEDIO AMBIENTE
Medio Ambiente

Un mes de incendios devastadores consume la Patagonia y los brigadistas señalan a Milei

Años de sequía, aumento de turistas, más tormentas eléctricas y de población que vive cerca de los bosques se suman como causa a las denuncias por la reducción su presupuesto contra incendios

Un  un incendio forestal en las montañas de Epuyén.
Un un incendio forestal en las montañas de Epuyén.GONZALO KEOGANAFP
Actualizado

Todos los años hay incendios en la Patagonia argentina, pero muy pocas veces se llegó al nivel de destrucción y angustia que se alcanzó en las primeras semanas de 2026. Tras más de un mes de fuego sin control, el debate en el país se centra en si el gobierno de Javier Milei está infrafinanciando a las brigadas anti fuego.

«Es la peor tragedia ambiental en 20 años», aseguró Abel Nievas, secretario de Bosques de la provincia de Chubut, la más perjudicada por el fuego, con localidades como Epuyén y El Hoyo, evacuadas en gran parte ante la amenaza sin control. Hasta el momento han ardido más de 55.000 hectáreas, el equivalente a una ciudad como de Madrid.

Se trata de «otro de los síntomas alarmantes de la crisis climática global, y de la inacción estatal en materia de mitigación y prevención», señalaron una serie de organizaciones ambientales, apuntando contra el gobierno de Milei.

Tras semanas de dudas y de minimizar la situación, la Casa Rosada decretó la «emergencia ígnea». El sitio de verificación de datos Chequeado se basó en información de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) para afirmar que en 2025, el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) dejó sin gastar el 25% de su presupuesto: 20.000 millones de pesos, que equivalen a 12 millones de euros.

La FARN asegura que el presupuesto 2026 contempla una caída del 68,9% respecto de 2023, el último año de gobierno peronista.

A finales de enero, Milei escribió un extenso posteo en las redes sociales negando que su gobierno se haya desentendido de la lucha contra el fuego. Todo lo contrario, dijo, la Casa Rosada lidera una «histórica lucha contra el fuego» con «426 brigadistas, 20 aeronaves operativas desde el primer día y 100 mil millones de pesos (60 millones de euros) para fortalecer a los bomberos».

El drama de los incendios en Argentina es, sin embargo, más amplio, y no se refleja solo en hectáreas quemadas y en presupuestos sub ejecutados. Entre los brigadistas hay cada vez más problemas psicológicos, destacó el diario La Nación.

Santiago da Silva Evora es de Bariloche, el principal centro turístico de la Patagonia, conoce los incendios de toda la vida, y dice que lo de este 2026 no es normal: «Los incendios extremos son cada vez más frecuentes. Recuerdo los incendios desde que soy chico, pero ahora han crecido muy fuertemente, además por la poca capacidad de respuesta».

«Las condiciones climáticas son abismalmente distintas que hace cinco años, los bosques nativos están mucho más secos, se prenden fuego con una facilidad que antes no se daba. El último invierno fue muy seco y este verano está siendo muy seco y caluroso. Y antes casi no había tormentas eléctricas, ahora hay cada vez más. Ese es otro factor nuevo», añade.

Bariloche, hace décadas una idílica pequeña ciudad junto a los Andes y el lago Nahuel Huapi, ha crecido de forma descontrolada, invadiendo áreas delicadas del ecosistema. Lo mismo sucede en otros núcleos poblacionales de la Patagonia.

«La población está creciendo muy cerca de los bosques. Cualquier mínimo error te genera un foco de incendio. El otro día en pleno Bariloche se generó un incendio porque una persona estaba cortando leña con una motosierra eléctrica...». añade Santiago, que pone el acento en las condiciones en que se lucha contra el fuego: «No se les renueva los contratos a los brigadistas, no se renuevan equipos».

Por su parte, el brigadista Manuel Murillo, explicó a CNN las causas de la situación: «El primer motivo son los bosques de pino, que cada vez hay más, con el bosque nativo se hace imparable. Venimos de años de mucha sequía, los arroyos perdieron caudal, y hay muchísimos más turistas, mucha gente que no tiene control del fuego».