CIENCIA
Cita con el cielo

Es el momento de disfrutar de la conjunción planetaria más bella del año

Venus y Júpiter están sumamente próximos en Géminis, mientras que Mercurio es visible a más baja elevación. Para observar esta bonita escena hay que asomarse una o dos horas antes del amanecer

Conjunción de Venus y Júpiter
Conjunción de Venus y JúpiterStellarium/RB
Actualizado

Este fin de semana tenemos a Venus en conjunción con Júpiter, y Mercurio también es visible. Los días 20 y 21 la Luna cenicienta viene a sumarse a la cita. La escena tiene lugar en Géminis antes del amanecer por el este. Antes de la puesta de sol, todavía es posible ver a Marte por el oeste.

Venus, Júpiter y Mercurio

La más bella conjunción del año tiene lugar estos días antes del amanecer. Venus y Júpiter están sumamente próximos en Géminis, mientras que Mercurio es visible a más baja elevación. Para observar esta bonita escena hay que asomarse una o dos horas antes del amanecer (estos días el Sol sale en Madrid a eso de las 7:30, hora peninsular) y mirar hacia el este en una zona libre de obstáculos como edificios, cerros o árboles, para poder bien a Mercurio. Venus y Júpiter se distinguen muy bien el uno del otro, pues el primero se ve ahora unas seis veces más brillante que el segundo.

Venus, Júpiter, Mercurio y la Luna
Venus, Júpiter, Mercurio y la LunaStellarium/RB

El miércoles día 20 el finísimo filo de la luna menguante vendrá a sumarse a esta cita planetaria. Lo podremos ver formando un triángulo con Venus y Júpiter. El día siguiente, estará aún más afilado entre Venus y Mercurio.

El novilunio tendrá lugar el sábado 23. Los días inmediatamente anteriores, durante esta bonita conjunción, nos ofrecen las condiciones ideales para observar el "resplandor de Da Vinci": la luz cenicienta que se refleja en la parte del disco lunar que no está directamente iluminada por el Sol. Es un débil resplandor de color ceniza que es debido a la luz solar que llega a la Luna después de haberse reflejado en la Tierra, explicación que se atribuye al gran Leonardo.

También debemos aprovechar la ocasión para observar a Cástor y Pólux, las estrellas más brillantes de Géminis que marcan la posición de las cabezas de los gemelos en la constelación. Sin embargo, estas estrellas tienen un brillo mucho más delicado que el de los planetas Venus y Júpiter.

Eclíptica

La línea imaginaria que une a los tres planetas, Mercurio, Venus y Júpiter es la llamada eclíptica, es decir, la intersección del plano del sistema solar con la esfera celeste. Esta línea, una referencia fundamental en astronomía, atraviesa las constelaciones del zodiaco (aquí la vemos en su tramo desde Cáncer a Géminis) y es la que define la trayectoria aproximada por la que transitan el Sol, la Luna y los planetas del sistema solar. Es, pues, la línea sobre la que suceden los eclipses, de ahí su nombre.

Se nos va Marte

Este mes de agosto nos estamos despidiendo de Marte, pero aún es visible tras el anochecer, muy bajo, por el oeste en la constelación de Virgo. A su izquierda, un poco más alta sobre el horizonte, podemos ver a Spica, la estrella más brillante de Virgo. Nuestra línea de mirada al planeta rojo va aproximándose progresivamente, cada día que pasa, a la línea de mirada al Sol. Lo vemos pues siendo engullido poco a poco en los vivos colores del crepúsculo vespertino.

Marte tras los atardeceres de agosto
Marte tras los atardeceres de agostoStellarium/RB

A finales de agosto Marte ya no será observable y hacia el final del año estará en conjunción con el Sol. Desde entonces tendrán que pasar varios meses para volver a verlo aparecer ya del otro lado del astro rey, en los amaneceres.

Rafael Bachiller es director del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional) y académico de la Real Academia de Doctores de España.