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Congreso y Parlament

Junts y ERC ponen de nuevo contra las cuerdas al Gobierno de Pedro Sánchez: ni "escudo social" ni Presupuestos

Los 'neoconvergentes' tumbarán otra vez, este jueves, el real decreto-ley y los republicanos encarecerán el precio de su apoyo al PSOE y el PSC

Junts confirma a Sánchez su rechazo al escudo social por avalar "okupaciones"
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El independentismo pone otra vez contra las cuerdas a Pedro Sánchez. Junts per Catalunya vuelve a unir este jueves sus votos a los de PP, Vox y UPN, que tumbarán el real decreto-ley del denominado «escudo social» diseñado por el Gobierno, mientras que ERC mantiene el pulso con los socialistas y se planta en su negativa a negociar los Presupuestos Generales del Estado y los de la Generalitat mientras no exista un compromiso tangible de ceder a Cataluña la recaudación del 100% del IRPF.

«Cumpliremos todos los acuerdos de la investidura como lo hemos hecho con el modelo de financiación y el traspaso de Rodalies» se comprometió este miércoles con los republicanos el presidente catalán, Salvador Illa, en su vuelta al Parlament después de su baja médica. El jefe del Govern llegó incluso a implorar el apoyo del partido de Oriol Junqueras a las cuentas públicas autonómicas: «Les tiendo la mano y les pido que la cojan, por favor».

El Ejecutivo del PSC aprobará el viernes el proyecto de Presupuestos sin tener los números que permitan su aprobación en la Cámara. Pese a que el propósito de Illa era que estuvieran en vigor el 1 de enero, hasta el momento únicamente se ha granjeado el respaldo de Comuns, gracias a un pacto sellado la semana pasada y en el que sobresalen las restricciones a «la compra especulativa de vivienda».

Los republicanos, no obstante, mantienen intacta su postura. Sin la cesión del impuesto sobre la renta a la Agencia Tributaria de Cataluña, no se sentarán a negociar las cuentas ni con el PSOE ni con el PSC. «Es un compromiso firmado por ellos», han insistido en los últimos días.

Si bien la semana pasada comenzó con un gesto de Junqueras que presagiaba un acercamiento de posturas, en solo cinco días las tornas cambiaron retrocediendo el dado a casillas anteriores. ERC retiró la proposición de ley que tenía registrada en el Congreso de los Diputados para blindar que Cataluña pueda recaudar todo el IRPF generado en la comunidad. El ex vicepresidente de la Generalitat explicó que dejaban ese objetivo pendiente de ser incorporado en «un paquete de enmiendas acordadas con el PSOE» en la tramitación de la iniciativa legislativa sobre el nuevo sistema de financiación autonómica pactado también por socialistas y republicanos a principios de año.

Sin embargo, tras su reunión secreta con Sánchez el pasado viernes en el Palacio de La Moncloa, Junqueras constató: «El Partido Socialista sigue sin cumplir y sin dar garantías con el IRPF». Las reticencias de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, a transferir a Cataluña la gestión íntegra del impuesto significan para Esquerra que «no se dan las condiciones» para entablar negociaciones presupuestarias ni en Madrid ni en Barcelona.

En el caso catalán, Illa ha puesto la directa y, previsiblemente, el debate de las enmiendas a la totalidad tendrá lugar en el Parlament dentro de dos semanas. Si el president no logra atraer a ERC, los Presupuestos caerán automáticamente. Pero el partido independentista ya ha avisado a Illa hacia dónde debe apuntar. «La responsabilidad es absolutamente suya y a quien debe presionar es al PSOE, no a nosotros», aconsejó al jefe del Ejecutivo catalán el líder republicano en la Cámara, Josep Maria Jové.

Suplementos de crédito

Mientras Junqueras ya amaga con presentar una enmienda a la totalidad, el rechazo a los Presupuestos tampoco es visto como un descalabro dentro del mismo Govern, pese a que supondrían un aumento de 9.100 millones de euros respecto a los de 2023 [41.000 millones], los últimos que pasaron por el cedazo parlamentario. La experiencia del año 2025, con la aprobación de tres suplementos de crédito, empieza ya a tomar fuerza como plan B. Tanto que es el propio Junqueras quien abiertamente ha hablado de esta posibilidad como vía de recursos adicionales para las arcas públicas.

El ejercicio del pasado año, en el que Illa se vio obligado a prorrogar las cuentas, fue completado con ese mecanismo financiero en tres ocasiones hasta lograr 4.000 millones adicionales gracias a los votos de ERC y Comuns, que aprovecharon esas fases para llevar al Govern a su terreno en materia de lengua, vivienda o políticas sociales.

El horizonte presupuestario de Sánchez está aún más verde debido a la mayor complejidad para armar una mayoría parlamentaria en el Congreso. Así pudo verse en el primer Pleno ordinario del año en la Cámara, hace dos semanas, cuando el PSOE sufrió cinco nuevas derrotas, incluida la reprobación del ministro de Transportes, Óscar Puente, en el centro de todas las miradas por la crisis ferroviaria del último mes y medio, y una proposición no de ley contra la política exterior del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.