CATALUÑA
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Querella de Sentinel Alliance

Imputan por primera vez a dos ex directores de la Guardia Civil por el 'caso Pegasus' de espionaje al entorno independentista

La jueza también investiga a la ex directora del CNI Paz Esteban, que suma su quinta imputación

María Gámez, directora general de la Guardia Civil entre 2020 y 2023.
María Gámez, directora general de la Guardia Civil entre 2020 y 2023.JAVI MARTÍNEZ
Actualizado

El Juzgado de Instrucción número 2 de Barcelona ha imputado, por primera vez, a los ex directores generales de la Guardia Civil Félix Azón y María Gámez por el denominado caso Pegasus de espionaje al entorno independentista mediante los programas informáticos Pegasus y Candiru. Azón fue el máximo responsable del instituto armado entre junio de 2018 y enero de 2020, cuando fue relevado por Gámez, que ocupó el cargo hasta marzo de 2023.

La jueza titular también ha citado como investigada a la ex directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Paz Esteban, que ya suma cinco imputaciones por este caso, y a directivos de las empresas NSO Group (fabricante de Pegasus) y Saito Tech Ltd (Candiru). Esteban dirigió el servicio de inteligencia entre febrero de 2020 y mayo de 2022, cuando fue destituida por el Gobierno a raíz de las primeras informaciones del caso Pegasus.

Sentinel Alliance

El auto responde a la querella presentada por cinco afectados agrupados en el colectivo Sentinel Alliance (Joan Matamala, Joan Arús, Jordi Baylina, Pau Escrich y Xavier Vives) que, entre los años 2019 y 2021, habrían sido objeto de espionaje con estos dos softwares con capacidad para extraer información de chats, correos, contraseñas, ficheros o fotografías y activar el micrófono y la cámara de los dispositivos infectados.

El pasado septiembre, la magistrada admitió a trámite la querella presentada por los afectados al entender que los hechos denunciados podrían constituir delitos de descubrimiento y revelación de secretos informáticos y acceso ilegal a sistemas informáticos.

El caso Pegasus nació hace casi cuatro años, cuando una investigación periodística de The New Yorker, con datos obtenidos por el laboratorio académico canadiense The Citizen Lab, reveló que más de medio centenar de dirigentes y simpatizantes del independentismo catalán habían sido espiados con el sistema informático fabricado por la empresa tecnológica israelí NSO Group, cuyo uso está reservado a Gobiernos y fuerzas de seguridad para combatir el crimen y el terrorismo.

Poco después de las informaciones sobre el denominado Catalangate, el Gobierno denunció que el presidente Pedro Sánchez, la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, también habían sido víctimas de ataques con el programa de ciberspionaje Pegasus, según el análisis del Centro Criptológico Nacional de sus teléfonos móviles.