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A menos de una hora de la capital

El convento a menos de una hora de Málaga y con cinco siglos de historia que vende dulces artesanos a domicilio: borrachuelos, mostachones y quesitos de almendra

En 2025 se convirtió en el primer monasterio en recibir el sello Sabor a Málaga

El convento a menos de una hora de Málaga y con cinco siglos de historia que vende dulces artesanos a domicilio: borrachuelos, mostachones y quesitos de almendra
Fachada del convento del municipio de MálagaDiputación de Málaga/Youtube
Actualizado

Visitar los pueblos de Andalucía no solo implica recorrer calles o adentrarse en el monumento de turno. Para muchos, la ruta solo está completa si fotografían aquella plaza donde se rodó tal o cual película, compran una figurita artesanal o prueban los dulces típicos de la zona.

Quienes no pueden resistirse a la repostería tradicional visitan los obradores más añejos y, por supuesto, consultan en sus guías turísticas si hay algún convento dedicado a la producción de galletas, mantecados y otras delicias. Y es que la conocida como repostería conventual es toda una institución que, además, han sabido innovar. En un pueblo blanco de Málaga, a solo 45 minutos de la capital, un monasterio fundado en 1551 es uno de los dedicados a tal labor y cuenta hasta con tienda online.

¿Cuál es el convento malagueño que produce y vende dulces a domicilio?

Ubicado en Archidona, en el centro de la comarca Nororiental, el Convento de las Monjas Mínimas de San Francisco de Paula -conocido como el Convento de las Mínimas- fue fundado por los Condes de Ureña de la mano de dos monjas. A ellas cedieron un edificio palaciego y una ermita sobre las que hoy subsiste este monasterio. Su iglesia se construyó en el siglo XVII (curiosamente, se solicitó una calle para conectarla con el convento). De ella destaca la combinación de piedra y ladrillo, una torre y diferentes retablos y pinturas en su interior.

Sin embargo, no es solo esto lo que llama la atención de este monasterio que, al pertenecer a la Orden de las Mínimas, es de clausura. Las religiosas que lo habitan se afanan en una labor que combina con la denominada vida contemplativa y penitencia. Se trata de la elaboración artesanal de dulces clásicos. Tanta es su dedicación que en junio de 2025 se convirtió en el primer convento de la provincia en recibir el distintivo Sabor a Málaga, el cual reconoce y distribuye los productos locales.

El Convento de las Mínimas: repostería con tradición y tecnología de la mano

Lo más sencillo para volver a casa cargado con una caja de estas maravillas elaboradas por las monjas del lugar es ir directamente al convento y buscar el torno para hacer el pedido. Una manera centenaria de vender sin tener contacto visual con las religiosas.

Aunque esta es la manera de cumplir con el ritual clásico, la tecnología al servicio de Dios y sus fervientes se ha convertido en un aliado de las nueve reposteras residentes en el convento. A través de una tienda online oficial, preparan y distribuyen los productos a domicilio.

La oferta es ajustada, pero ofrece todo lo que un fan de lo conservador pueda necesitar: borrachuelos, cortadillos, montachones rellenos, pestiños, pastas y rosquillas fritas. También elaboran roscos de San Francisco, aceitados, polvo de batata, pez de Navidad, los quesitos de almendra (algo similar al mazapán) y besitos, hechos a base de merengue.

Cómo comprar los dulces de este monasterio malagueño sin salir de casa

No importa si vives en Cuenca o en un pueblo de Córdoba; el envío a domicilio tras pasar por la caja digital, es a toda la geografía española peninsular. Se pueden hacer pedidos de diferentes formatos: cajas de 250 gramos o de 500 gramos, cuyas unidades suelen variar. Todo depende del producto.

Según el peso, esto se acompaña de gastos de envío y también ofrecen la posibilidad de requerir el pedido de manera urgente (lo mandan en un plazo de uno o dos días). En cualquier caso, a fecha de 20 de febrero de 2026, las gestoras del Convento de las Mínimas informan de que actualmente no cuentan con existencias, pero se pondrán "al habla con usted para enviárselo lo antes posible".

Los precios, por otra parte, también fluctúan según el tipo de dulce y formato: los quesitos de almendra oscilan entre los 6 y 11 euros, mientras que las pastas cuestan 5 euros y los cortadillos entre 4 y 7 euros.

Dentro de la venta online, incorporan la posibilidad de añadir a la cesta algún libro sobre Sor María del Socorro Astorga Liceras, religiosa del convento actualmente en proceso de canonización.