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No estás empanada, estás neuroinflamada. Palabra de Elena Garrido, nutricionista funcional. Su trabajo consiste en que el cuerpo tenga la energía y los micronutrientes necesarios para funcionar a partir de los alimentos. "No es lo mismo una deportista de élite que una persona con vida sedentaria de oficina. Incluso con la misma genética, en distintas situaciones se requerirá más o menos combustible", aclara.
Cuando el cerebro va sin gasolina
Pero estamos muy equivocadas si pensamos que el azúcar es la gasolina, como se nos ha hecho creer, asegura la autora de Tu cerebro está inflamado (Zenith). En consulta ha visto casos de personas que seguían dietas detox extremas con atracones momentáneos de dulce. Por esos altibajos sufrían fatiga, falta de concentración y cambios de humor.
"Sin embargo, cuando reintroducimos ciertos alimentos clave, como las grasas saludables y proteínas de calidad, su inflamación cerebral se redujo y, poco a poco, recuperaron su claridad mental", cuenta.
Así que si vives con insomnio, ansiedad o bajones emocionales inexplicables, tu cerebro puede estar gritando "¡ayuda!". "La mielina, una especie de funda protectora que recubre nuestros nervios y ayuda a que los mensajes del cerebro viajen a toda velocidad por el cuerpo, como si fueran cables bien aislados, se compone de colesterol. Si el cuerpo no tiene estos compuestos, ¿cómo va a generar tejidos imprescindibles?", se pregunta la nutricionista.
Altibajos que inflaman el cerebro
Anima a escuchar el cuerpo. "No ignores señales como fluctuaciones del ánimo y dispersión mental. Pueden ser indicios de que las células cerebrales están en alerta constante", advierte. Comer y dormir bien son las mejores medicinas naturales para funcionar al máximo, evitar la inflamación y ayudar a desintoxicarse de metales pesados y tóxicos, según Garrido. Propone esta lista de la compra "variada, real y repleta de nutrientes" para darle a tu mente el empujón, la claridad y la alegría que necesita. Tan fácil como cambiar el menú hoy mismo, anima la nutricionista.
Brócoli y crucíferas
Estas verduras son ricas en sulforafano, "un compuesto que ayuda a la detoxificación, especialmente de metales pesados como mercurio y plomo. Además, contribuyen a la salud neuronal y protegen contra el estrés oxidativo", dice la nutricionista. Evita hervir mucho (pierden vitaminas).
Aguacate
Es una fuente de grasas saludables. Proporciona "energía sostenida, ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en sangre y protege las neuronas contra el estrés oxidativo", explica Garrido. Las grasas del aguacate, el ácido oleico, favorecen asimismo la absorción de antioxidantes de otros alimentos. Media pieza al día es una cantidad muy razonable.
Nueces
Que la forma del fruto seco nos recuerde al cerebro no es sólo una coincidencia simpática. Ricas en ácidos grasos omega-3, las nueces son esenciales para la salud cerebral, explica la nutricionista Elena Garrido: "Mejoran la comunicación entre las neuronas, tienen un efecto antiinflamatorio y promueven la eliminación de toxinas a nivel celular". Unos 30 g al día bastan.
Aceite de oliva virgen extra
Nuestro oro líquido es fuente clave de grasas monoinsaturadas y antioxidantes que ayudan a reducir la inflamación cerebral y protegen las células nerviosas del daño. "Además, mejora la función de las mitocondrias, las fábricas de energía", dice la nutricionista. Tómalo en crudo: ensaladas, verduras, tostadas...
Pescado azul
Sardinas, anchoas, boquerones, jureles, caballa o trucha son ricos en ácidos grasos omega-3 de alta calidad (EPA y DHA), fundamentales para la salud cerebral. "Los pequeños tienen la ventaja de acumular menos metales pesados. Además, son económicos y fáciles de encontrar. Siempre que sea posible, asegúrate de que sean salvajes", recomienda Garrido.
Cebolla y ajo
Base de casi todas las cocinas tradicionales... y no por casualidad. "Además de ser alimentos detoxificantes, ayudan a estimular las enzimas del hígado que procesan y eliminan toxinas del cuerpo", afirma Garrido. Cuando se machaca o pica el ajo se forma allicina, que tiene efecto neuroprotector. La cebolla es rica en quercetina, que reduce la inflamación.
Cúrcuma
Garrido califica esta especia de superalimento y no le falta razón: se vende hasta como nutracéutico y es protección directa contra el envejecimiento neuronal. "Contiene curcumina, un potente antiinflamatorio natural que protege el cerebro de la neuroinflamación y, al mismo tiempo, favorece la desintoxicación hepática". Se absorbe mal sola, necesita pimienta negra.







