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Moda

Diseñar por Gaza, vestir por Gaza, cómo algunos diseñadores han roto la 'conjura de silencio' de la moda sobre Palestina

Moda y política se encuentran en las creaciones de diseñadores que confían en la capacidad del vestido para defender la herencia cultural, transmitir ideas y llamar a la acción. En este caso, sobre Palestina.

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Una de las propuestas del diseñador Aziz Bekkaoui.
Una de las propuestas del diseñador Aziz Bekkaoui.FOTO: RAYMOND VAN ZESSEN

Apenas se pueden contar con los dedos de una mano, desde que Israel empezara a bombardear Gaza el 7 de octubre de 2023 y (datos de la ONU) 65.000 víctimas palestinas y un dudoso final de las hostilidades después, las veces que el entorno de la moda se ha posicionado respecto al que muchos consideran un genocidio con todas las letras (una Comisión de Investigación de la ONU así lo definió como tal en un informe). Los escuálidos dedos de esa mano serían una Cate Blanchett en la alfombra roja de Cannes en 2024, levantando la cola de su vestido negro firmado por Haider Ackermann (Tom Ford) para mostrar la parte inferior, elaborada en los colores de la bandera palestina; la música y modelo Jura irrumpiendo con una bandera palestina con el mensaje Act Now against Genocide (actúa ya contra el genocidio) en el desfile de la firma finlandesa Marimekko en la semana de la moda de Copenhague; el discurso y las piezas inspiradas en la kufiya palestina con los que la marca berlinesa GmbH abrió su desfile de la última pasarela de la Semana de la Moda de París para exigir un alto el fuego, pedir la liberación de rehenes y apoyar la causa palestina; el mensaje Why? que exhibía Aydan Nix, hermanastra de Bella y Gigi Hadid en su look del desfile de Desigual el 10 de septiembre en Barcelona (gesto con el que marca y modelo pedían de forma sutil el fin del sufrimiento en Gaza...). Y aún nos sobra un dedo.

La modelo Jura en el desfile de la firma Marimekko en la semana de la moda de Copenhague.
La modelo Jura en el desfile de la firma Marimekko en la semana de la moda de Copenhague.LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT

En este punto, conviene que quienes aún se preguntan qué tienen que ver moda y política (y que de hecho creen que la primera debería mantenerse al margen de los asuntos mayores) se replanteen el tema. Hoy, el simple hecho de llevar un pañuelo palestino, una keffiyeh, posiciona políticamente. Y al instante, además. Concita adhesiones y provoca rechazos. Incluso agresiones. Cuando la influencer y modelo Bella Hadid se pasea por Cannes y posa ante decenas de fotógrafos con un vestido realizado por Michael & Hushi con los mencionados pañuelos, no pasa inadvertido que lo que está haciendo es un acto político. Hija de palestino, Hadid es una de las voces más visibles en el mundo de la moda en apoyo al pueblo palestino y en contra de la violencia en Gaza. Además de mostrarse con prendas inequívocamente reivindicativas y participar en manifestaciones ha usado Instagram para denunciar la ocupación y la violencia en la zona. Esto le ha costado perder contratos y recibir ataques públicos que, al menos de momento, no la han detenido.

No es la única que ha pagado un precio por posicionarse. Aziz Bekkaoui (Arnhem, Países Bajos, 1969) es un diseñador de moda neerlandés de origen marroquí. Su trabajo se caracteriza por la experimentación conceptual y la mezcla de referencias culturales, con un enfoque crítico hacia temas sociales y políticos. A menudo trabaja con la idea de identidad, multiculturalismo y el papel del individuo en la sociedad. Su postura, transparente, de solidaridad con el pueblo palestino se expresa en colecciones inspiradas en la kufiya, que usa no sólo como motivo estético, sino como símbolo de resistencia frente a lo que él denuncia como injusticia, ocupación y violencia.

Una de las propuestas del diseñador Aziz Bekkaoui, donde el estampado de la kufiya se expresa en todo tipo de prendas.
Una de las propuestas del diseñador Aziz Bekkaoui, donde el estampado de la kufiya se expresa en todo tipo de prendas.FOTO: RAYMOND VAN ZESSEN

"El lanzamiento de mi colección World Keffiyeh Day (día mundial de la kufiya) en 2014 desató una gran reacción por parte de las revistas de moda, que se negaron a publicarla", explica a YO DONA; "muchos argumentaban que la política y la moda no debían mezclarse. Pero en 2022 vimos a importantes casas de moda y revistasapoyando abiertamente a Ucrania durante la guerra. Ese contraste reveló la hipocresía de la industria. Mi trabajo por Palestina se consideró controvertido, mientras que apoyar otra causa fue celebrado".

La web de Aziz Bekkaoui y su tienda online no dejan lugar a la ambigüedad. Su World Keffiyeh Day Collection incluye camisas, bolsos, pañuelos, mochilas, blazers, incluso cascos de moto que exhiben el estampado del icónico pañuelo y, en algunos casos, la bandera palestina. Se trata de prendas de buen diseño que se comunican en el perfecto batúa de la moda, pero cuya carga política, absolutamente premeditada, convierte en inesperados mensajes de protesta, puro activismo a través del estilo. ¿Quién compra estas prendas? "La colección atrae a una amplia gama de clientes internacionales, desde Japón hasta México, de todas las edades, etnias y orígenes. Lo que los une es su conciencia del mundo y su amor por el patrimonio, la cultura y la artesanía", explica el diseñador.

Un bolso con la bandera palestina, de la colección 'World Keffiyeh Day' de Aziz Bekkaoui.
Un bolso con la bandera palestina, de la colección 'World Keffiyeh Day' de Aziz Bekkaoui.FOTO: RAYMOND VAN ZESSEN

La responsabilidad del diseñador de moda

La conexión de Bekkaoui con Palestina se remonta, explica él, a su infancia: "Siempre ha sido parte de mi inspiración. No se trata sólo del genocidio actual, sino también de 75 años de ocupación y humillación. Desde 2014 he estado creando colecciones inspiradas en las tradiciones e historia palestinas. Para mí es esencial dar voz a los palestinos y mantener su cultura visible a través de mi arte. Siento que es mi responsabilidad y seguiré haciéndolo hasta que Palestina sea libre".

Le pregunto a Bekkaoui si cree que el creador de moda tiene algún tipo de responsabilidad social: "Sí, creo que los diseñadores tienen hoy la responsabilidad de alzar la voz por la justicia social. Cualquiera que tenga una plataforma debería usarla por la humanidad. Hoy, guardar silencio ante el genocidio o la injusticia no debería ser una opción para un creador".

-Entonces, ¿cómo interpretas el generalizado silencio desde el mundo de la moda hacia lo que está sucediendo en Gaza?

-La industria no es completamente independiente: muchos diseñadores y revistas de moda pertenecen a grandes conglomerados que deciden qué se puede y qué no se puede comunicar, limitando a menudo la expresión únicamente a la parte estética de la moda. Algunos diseñadores se centran exclusivamente en la artesanía, sin reflexionar sobre la sociedad en su trabajo. Y, por supuesto, también hay quienes prefieren permanecer en un mundo idealizado de tendencias de moda y cultura de celebrities, desconectados de las realidades urgentes que nos rodean.

Propuesta de look de Aziz Bekkaoui.
Propuesta de look de Aziz Bekkaoui.FOTO: RAYMOND VAN ZESSEN

Inevitable preguntarle, después de lo anterior, qué se supone que puede hacer la moda por los gazatíes. "Puede apoyar al pueblo palestino dando a conocer su cultura y herencia, destacando la influencia de éstos en el diseño contemporáneo. La moda es una fuerza poderosa y reconocida en todas partes, y cuando abraza a Palestina, aporta visibilidad y dignidad a su causa. Al mismo tiempo, cuando se solidariza con ella, la propia Palestina también devuelve algo valioso: le recuerda a la industria su propósito más profundo, más allá de la pasarela: servir como una verdadera expresión de identidad y humanidad".

Azziz Bekkaoui no es el único diseñador vinculado a la causa. Con sólo 24 años, Sylwia Nazzal (Amán, Jordania) es fundadora y diseñadora de Nazzal Studio, marca que cruza moda, ética y activismo con el objetivo manifiesto de preservar y narrar la herencia palestina. Su colección fin de carrera (estudió Diseño de Moda en Parsons Paris-The New School), What Should Have Been Home (2022-2023), la situó en el radar internacional y consolidó su lenguaje de siluetas escultóricas y piezas-manifiesto. En 2024 recibió el premio Franca Sozzani Debut Talent de Fashion Trust Arabia.

Kufiya de encaje, de Nazzal Studio. Representa la resistencia palestina.
Kufiya de encaje, de Nazzal Studio. Representa la resistencia palestina.FOTO: MOUS LAMBRAT

Nazzal, que trabaja con mujeres refugiadas en Jordania y cuyas piezas han vestido a artistas como el rapero palestino Saint Levant o la cantante y compositora palestino-chilena Elyanna, factura piezas de alto contenido simbólico que abordan temas como la memoria, la resistencia y el desplazamiento. Ella cree que la moda "puede amplificar voces, preservar la cultura y brindar apoyo tangible mediante colaboraciones, encargos e iniciativas que benefician directamente a las comunidades. Mi postura es que la identidad y la experiencia palestinas deben ponerse en el centro y ser honradas, no ser víctimas de la apropiación y la tokenización. Cada pieza que creamos lleva consigo una historia, un recuerdo, una resistencia y una reivindicación de pertenencia". Y añade: "El arte y la moda se convierten en herramientas para documentar, resistir y recordarle al mundo que existimos y perduramos. El arte es algo que los sionistas no han aprendido a combatir".

Nazzal se considera ante y sobre todo artista. La moda, explica, "es una de las muchas formas en que puedo expresar ideas, particularmente poderosa porque llega más lejos que las galerías. Vestir acarrea mensajes, historias e identidades en la vida cotidiana. Un velo, una kufiya, cualquier prenda pueden usarse como una declaración de herencia, resistencia y memoria. En ese sentido, la moda se convierte en un vehículo para ideas que, de otro modo, permanecerían confinadas. Pero, en general, me gusta pensar que la moda es sólo uno de los medios que utilizo, uno que me permite adoptar un enfoque más espontáneo de la creación".

Sudadera kufiya SAND, otra de las prendas de Nazzal Studio.
Sudadera kufiya SAND, otra de las prendas de Nazzal Studio.FOTO: ZAID AL LOZI

Significarse políticamente también ha tenido un precio para Sylwia Nazzal: "Sin duda. He perdido muchas oportunidades por denunciar el genocidio en Palestina, pero el universo ha seguido su curso. Si no hubiese sucedido eso, nunca hubiese fundado Nazzal Studio tan pronto. Al final, El impacto y la integridad importan más que la visibilidad".

La moda no quiere riesgos

La falta de reacción de la industria de la moda hacia lo sucedido en Gaza, Nazzal la interpreta en la misma clave que Bekkaoui: "Es dolorosamente evidente que cuando hay dinero de por medio, la empatía queda relegada a un segundo plano. Pocos en la industria están dispuestos a arriesgar sus redes o sus ganancias por apoyar las narrativas palestinas. Esto no es una crítica individual, sino sistémica".

Actualmente, Sylwia Nazzal trabaja en una nueva colección en colaboración con el pintor y escultor Jad Maq, cuyo objetivo principal es "celebrar nuestra herencia".

Es ahí, en el saber transmitido de generación en generación, donde la artista y diseñadora palestina Hazar Jawabra basa sus creaciones realizadas con el bordado tradicional palestino (tatriz), al que ella da una lectura contemporánea y política. Nacida en Umm al-Fahem (cerca de Haifa, en Israel) en 1996, aprendió a tejer siendo niña de su abuela, quien le enseñó las técnicas tradicionales de punto y patrones típicos de la cultura palestina. Después estudió en la Bezalel Academy of Arts and Design de Jerusalén, donde desarrolló su propio estilo, que combina lo tradicional con lo experimental. Su obra, colorida y escultórica, que puede verse en su cuenta de Instagram, gira en torno a la identidad, la memoria y la resistencia. Ha expuesto en distintos países y participa en iniciativas que buscan preservar el bordado como patrimonio inmaterial, pero también resignificarlo en contextos actuales (moda, instalaciones artísticas, performance...). Jawabra reivindica una visión más amplia, y humanizada, de su pueblo. Como decía en una entrevista: "Palestina no es sólo guerra. No es sólo muerte. Somos un pueblo con muchísimas cosas positivas, buenas y divertidas, y nuestra vida es como la de cualquier otro pueblo".

Desde el mainstream, con amor

En cualquier caso, cuando el objetivo es la generación, a través de la moda, de mensajes que calen, el gran y primer reto es llegar. Para eso facilita mucho las cosas vivir alojado en el mainstream, o al menos lo más cerca posible de él. El silencio de la mayor parte de las marca respecto a Gaza no ha pasado inadvertido a los analistas de la moda. El crítico y teórico del diseño radicado en Bélgica Noam Youngrak Son publicaba el año pasado un ensayo titulado Reading the silence of the design industry about the ongoing genocide in Gaza through financialization (leer el silencio de la industria del diseño sobre el genocidio de Gaza a través de la financiarización), donde atribuye a la dependencia financiera y de los canales de valorización (medios, subvenciones, galerías, compradores...) esa huelga de labios cerrados que parece afectar al sector.

Benjamin Alexander Huseby y Serhat Isik, fundadores de la marca GmbH.
Benjamin Alexander Huseby y Serhat Isik, fundadores de la marca GmbH.GETTY IMAGES

En alguna ocasión, Benjamin Alexander Huseby y Serhat Isik, fundadores de la marca GmbH, a la que mencionábamos al principio de este reportaje, han declarado que muchos colegas están asustados de hablar por miedo a perder trabajo, contratos o acceso a mercados y compradores internacionales. Ellos, por su parte, no se cortan. En su cuenta de Instagram ha sido habitual encontrar mensajes como este: "Hace tiempo que hemos superado el límite de las palabras para expresar lo que el mundo está infligiendo al pueblo de Gaza. [...] Pero los hechos son claros: Israel está matando a palestinos con bombas y hambruna, mientras aniquila cualquier posibilidad de vida, con total impunidad. Estados Unidos y Europa financian y apoyan este genocidio, ya sea directamente mediante armas e inversiones, o mediante su inacción. La hambruna forzada no es una guerra, sino un instrumento de genocidio. La abrumadora sensación de impotencia ante esta maquinaria -la represión y los riesgos que todos enfrentamos al alzar la voz- puede paralizarnos. Pero no podemos permitir que nos silencien. Debemos aferrarnos a nuestros principios de humanidad universal y continuar la lucha. ¡Alza la voz! ¡Organiza! ¡Sal a la calle! ¡Escribe a tus políticos!".