¡Y nos lo queríamos perder! La noche en la que Telecinco recuperó el tercer programa de GH Dúo tras varias semanas dejando el reality con solo dos en la parrilla, el programa acaba como el rosario de la Aurora, y no es una exageración. Con Manuel González, expulsado anoche en su duelo con Carlos Lozano, abandonando el programa sin opción a que Jorge Javier Vázquez y los espectadores vieran su reacción a la entrada de Carlos Lozano en la casa; y con su padre, a punto de llegar a las manos con Lucía Sánchez, la que fuera novia de su hijo cuando ambos participaron por primera vez en La isla de las tentaciones. Pues eso, ¡y nos lo queríamos perder!
Jorge Javier Vázquez lo ha contado muchas veces: cada vez que termina una gala de cualquier reality, ya sea Gran Hermano o Supervivientes, cuando al día siguiente se levanta se siente como si le hubieran pasado tres camiones por encima, debido a la tensión de casi cuatro horas de directo y a la tensión propia de los realities, que sabes cómo empiezan, pero no sabes cómo terminan. Cuando Jorge Javier Vázquez se levante esta mañana, en lugar de tres va a sentir que le han atropellado una decena.
Aunque era previsible que no fuera una noche fácil, pues se enfrentaban los dos gallos de pelea de la edición, Carlos Lozano y Manuel González; los dos machos alfa de GH Dúo; las dos generaciones que han convivido y guerreado en esta edición... Lo que nadie podía esperar es que Manuel González acabase abandonando el programa, cabreado como una mona, sin siquiera su presencia tras conocer su expulsión y dejando a Jorge Javier Vázquez prácticamente con la palabra en la boca. La derrota dolió y aquí es donde se ve lo que desde hace muchas semanas están advirtiendo los seguidores de GH Dúo: la experiencia es un grado y las tablas sobre el escenario son algo que no te dan, sino que se ganan.
"La audiencia ha decidido que debe abandonar la casa... ¡Manuel González!", gritaba Jorge Javier Vázquez, intentando aguantar las formas, pues tras sus palabras el pasado jueves con la expulsión de Cristina Piaget, está muy claro de qué pie cojea el presentador, del de los veteranos. Lógico y normal, pues estas nuevas estrellas, como Manuel, como Anita, como Sandra o como Juanpi, que prácticamente acaban de llegar a la televisión, merecen, por supuesto, su oportunidad, pero también deben un mínimo de respeto a quien lleva años dedicándose a esto o a cualquier otra cosa. Y ese respeto ha brillado por su ausencia. Normal que Jorge Javier Vázquez sea más de un lado que del otro y normal que intente que no se le note, aunque se le nota.
A la expulsión se le sumaba el clamor de un plató que, al escuchar el nombre de Manuel González como el expulsado, comenzó a gritar una y otra vez "¡Carlos, Carlos!". Las caras de Manuel desde la sala de expulsión eran un poema. Intentó el concursante mantener la compostura, pero la cara es el reflejo del alma. Ahí está la diferencia entre la veteranía y la juventud. Mientras Carlos Lozano, pese a haber tenido broncas y enfrentamientos espectaculares con Manuel González, aguantaba las ganas de celebrarlo y se mantenía impertérrito por respeto a su rival, Manuel González ni siquiera quiso tender un puente con él: "Ya lo dije, le quiero, pero lejos, y ahora sí que va a estar lejos".
"Cabeza arriba y orgulloso de mi paso por aquí, además de agradecido a todos los que han confiado en mí. Un pedacito de mí se queda en esta casa, que es mi hermana", decía Manuel González, enfatizando en ese sincero "lo quiero lejos" (a Carlos Lozano) y patidifuso al saber la decisión de la audiencia.
Sin embargo, era el clamor del público gritando el nombre de Carlos lo que acababa de reventar del todo a Manuel. Mientras Jorge Javier Vázquez le decía a Carlos Lozano que podía regresar a la casa, Manuel se adelantaba como queriendo ser él el que se marcharía. No le estaba gustando la reacción del público ni tampoco los gestos de Jorge Javier Vázquez con los brazos, que en ese momento Manuel González debió entender como un "¡hala, a tu casa!".
Al ver el presentador el rostro de Manuel y consciente de que la cuerda estaba a punto de romperse, le quiso explicar que su gesto no era en contra de él y que la vida da muchas vueltas, y en televisión más: "Manuel, uno no sabe las vueltas que puede dar la vida y dónde nos volveremos a encontrar en un mundo tan pequeño como la televisión".
Sin que se pudiera escuchar lo que Manuel estaba diciendo por lo bajini, el espectador solo pudo escuchar un "¡qué asco!" y un "se acabó". Sí, Manuel González tenía un cabreo de padre y muy señor mío, pero nadie podía imaginar lo que sucedería a los pocos minutos.
Al término del programa, Jorge Javier Vázquez desvelaría algo que había ocurrido en plena publicidad y que suponía un auténtico bombazo de cara al futuro más próximo de Manuel González en los realities: "Manuel se ha negado a ver la vuelta de Carlos a la casa. Se ha ido antes, se ha cogido un rebote tremendo y ha dicho que 'se acabó la televisión para mí y los realities'". Pues sí, sí que se pilló un buen rebote.
No sabemos si Manuel estará el jueves en la gala o si, efectivamente, este ha sido el final de Manuel en los realities; lo que sí sabemos es que su reacción de anoche supuso la primera vez que un recién expulsado desoye las órdenes y decide abandonar antes de tiempo el reality. Cosas de la edad.
Pero, si solo hubiera sido el rebote de Manuel... podríamos decir todavía que fue un GH Dúo tranquilo. No, no, no. Lo de Manuel González fue la guinda de un pastel que salió del horno con un enfrentamiento que terminó con Jorge Javier Vázquez y medio plató interponiéndose entre Lucía Sánchez, expareja de Manuel, y el padre de este. ¡Qué espectáculo el del padre! ¡Qué bochorno! ¡Qué mal trago!
El choque tenía lugar después de que en los posicionamientos, la joven exconcursante de Gran Hermano y de La isla de las tentaciones se pusiera detrás de Carlos Lozano, recordando un episodio de su exnovio hace tiempo. La tensión saltaba como nunca entre ella y el padre de Manuel, Manolo, presente también en el plató de GH Dúo, teniendo que intervenir el resto de colaboradores e incluso llegando a separarles en un momento dado.
Lucía Sánchez confesaba que todavía sigue sufriendo "la mala educación del padre" de su exnovio: "Nunca nos llevamos bien y no le soporto, claramente". El padre de Manuel no se ha callado: "Ni yo a ti". La tensión entre ellos ha saltado como nunca, con Manolo asegurando que nunca la ha querido para su hijo y con una Lucía tachando sus actitudes de "vergonzosas".
Jorge Javier Vázquez se dirigía a los dos, sentados el uno al lado del otro, y les pregunta si "¿siempre os habéis llevado tan mal?".
"Nunca la he querido para mi hijo", decía el padre de Manuel. Pero Lucía, muy caliente, le ha echado en cara los "cuernos" que le ha puesto su hijo en el pasado: "Dentro de las puertas de su casa se ha metido con mi familia". "¡Eso es mentira!", gritaba completamente fuera de sí el padre de Manuel, enfrentándose con Lucía Sánchez cara a cara, y a punto de llegar a las manos si no llega a ser porque Jorge Javier Vázquez, John Guts y Mónica Hoyos se ponían en medio. Y que den gracias a cómo Jorge Javier Vázquez maneja estos momentos, porque si el presentador no llega a tirar de experiencia, anoche se lía la mundial. ¿O ya se lió?

