El pasado jueves la expulsión de Cristina Piaget de la casa de GH Dúo fue un palo para Carlos Lozano, un palo para el reality, pero, especialmente, un palo para los seguidores de un formato que parecía estar agonizando hasta que a alguien se le ocurrió que en GH Dúo tenían que estar ella y él. GH Dúo y Mediaset podrían haber tirado exclusivamente de las nuevas estrellas de Telecinco, los chicos de La isla de las tentaciones, pero sabían que, de haberlo hecho así, el desastre estaba garantizado.
Necesitaban que el espectador redescubriera a unos nuevos y a la vez antiguos personajes que aportaran a la casa lo que los chicos ex La isla de las tentaciones no pueden dar porque todavía les queda mucho camino que andar. Y acertaron de pleno. Primero, con un Carlos Lozano, cuatro años desaparecido por completo de la televisión, perdido en un pueblo cuidando sus ovejas; y una exmodelo, nunca relacionada con realities, novata en estos formatos, pero con lo más importante en un reality: descubrir y que la descubran.
Dieron en la diana. GH Dúo juntó el hambre con las ganas de comer. Les convirtió en pareja de concursantes: la experiencia frente a la inocencia. Las intenciones eran claras, pero el resultado no tanto. De hecho, el resultado de esta combinación ha superado cualquier expectativa.
GH Dúo lo han levantado ellos, han atraído de nuevo a la audiencia, han provocado que muchos espectadores se vuelvan a enganchar al 24 horas, han generado esas batallas de contigo o sin ti. Y lo han hecho dos personajes desconocidos para las nuevas generaciones, conocidos para otras, pero, al fin y al cabo, un descubrimiento para todos.
El jueves pasado, cuando Jorge Javier Vázquez dijo el nombre de Cristina Piaget como la nueva expulsada de la audiencia, a muchos les invadió ese espíritu de desasosiego de ¿y ahora qué? ¿Cómo sigo enganchada a GH Dúo sin ella? ¿Cómo va a aguantar Carlos Lozano en la soledad de una casa en la que solo queda él y los jovenzuelos? A Dios gracias que el que se ha quedado es Carlos Lozano y no Cristina Piaget, pues si alguien puede aguantar esa soledad, ese es Carlos Lozano.
Lo ha demostrado desde el primer momento en el que se descubrió que él era el animal televisivo que iba a entrar en GH Dúo. Cuatro años desaparecido no han borrado todos los años que el presentador carga de experiencias. Esta es la clave: ninguno de los ex La isla de las tentaciones cuenta con ese bagaje del que sabe controlar los tiempos, del que sabe lo que requiere un show, del que sabe que a la televisión uno va a entretener, del que sabe que con un rostro no es suficiente.
Carlos Lozano regresó a GH Dúo para quitarse la espinita del GH que no pudo ganar. Está rozando con los dedos la victoria, aunque, tras la expulsión de Cristina Piaget, nada está asegurado. Ellos cuentan con su experiencia, pero los jovenzuelos cuentan con los fandoms, esa horda de seguidores que llenan sus redes sociales y que no dudan en votar, votar y seguir votando para apoyarles. Carlos Lozano cuenta con los de siempre, con los seguidores que nunca hemos abandonado el formato, incluso en sus peores momentos. ¿Será suficiente? Ahí está la zanahoria de la final de GH Dúo: ¿ganará Carlos Lozano o ganará, por ejemplo, Anita Williams?
Porque sin pretenderlo o, igual sí, GH Dúo ha convertido esta edición, precisamente, en eso, en una batalla entre los de antes y los de ahora; entre los grandes rostros de siempre y los nuevos rostros, necesarios también, para atraer a ese público joven que tanto se necesita en las televisiones hoy por hoy. ¿Pueden convivir los dos mundos? De hecho, es necesario que convivan.
Lo que ocurrió anoche entre Carlos Lozano y Cristina Piaget, de momento, es algo que las nuevas estrellas televisivas no están preparadas para dar ni siquiera para imaginar que lo puedan hacer. Ellos, Anita Williams, Sandra, Gloria y Manuel, son esa nueva saga de celebridades televisivas; Carlos Lozano es el último reducto de las estrellas de siempre. Es como la aldea gala de Astérix y Obélix, mientras que los jóvenes son las tropas romanas que acechan alrededor de los muros de su aldea. Carlos Lozano contra todos, sin más poción mágica que la de haberse ganado al público por su aguante con Cristina Piaget, por su sinceridad, por su claridad y por sus ganas de dar espectáculo.
¿Cómo fue anoche ese momento en el que la dirección de GH Dúo vuelve a reunir en la casa a Carlos Lozano y a Cristina Piaget, y Carlos Lozano se rompe al ver las imágenes de la exmodelo confesando los sentimientos hacia él mientras de fondo suena Si tú eres mi hombre? Claramente, este momentazo es inimaginable que lo pueda dar esta nueva estirpe de celebrities. Ellos te pueden dar sus broncas, lanzar sus infidelidades, sacar los pies del tiesto o unirse en comandilla para ir a por uno o a por otro —táctica que han seguido durante todo el reality—, pero esas lágrimas de Carlos Lozano, esas miradas de Cristina Piaget, ese momento de la exmodelo diciendo "quiero a alguien que me quiera con el pack completo" o el momento en el que él preguntaba muy directo: "¿Me vas a besar o no?". Esto es un espectáculo impagable, un espectáculo que solo saben hacer unos pocos, un show para el que se necesita mucho más que el paso por La isla de las tentaciones.
No es desmerecer lo que Anita, Manuel, Gloria, Sandra o Juanpi han dado o dan actualmente a la televisión; es defender que la televisión necesita de la convivencia de los dos mundos. Y, además, una convivencia en la que los unos aprendan de los otros. Es decir, Carlos Lozano tiene que usar a estas nuevas celebridades para atraer hacia su persona a las nuevas generaciones; y las nuevas celebridades tienen que aprender de los que fueron y han vuelto a ser estrellas de la televisión.
La batalla es clara y se dirimirá en un primer duelo este martes con la expulsión de Carlos Lozano o de Manuel. La posible salida de Carlos Lozano de GH Dúo no solo pondría punto final a uno de los grandes protagonistas de esta edición del reality, sino que dejaría la final en manos de esas nuevas celebridades. No solo se perdería a buena parte de la audiencia que ha regresado al reality gracias a figuras como las de Cristina Piaget o la de Carlos Lozano, sino que quedaría en manos de los que todavía tienen mucho que aprender. Carlos Lozano representa lo que en su momento hizo grande a Telecinco: el enfrentamiento, pero con diálogo; la ironía; el control de los tiempos televisivos; el manejo del formato; la sabiduría de lo que es un show y de lo que es un esperpento.
Carlos Lozano cuenta con el apoyo de toda esa audiencia que disfrutaba con los realities en los que había figuras como él; Manuel y el resto de los compañeros representan esa nueva oleada de fandoms, seguidores de redes sociales, votaciones coordinadas. Si Anita Williams fue capaz el jueves pasado de vencer a la gran protagonista de este GH Dúo, Cristina Piaget, nada ni nadie puede asegurar que Carlos Lozano pueda vencer este martes a Manuel. Debería ser así, pero... pero todo ha cambiado...
Hace 15 años, nadie hubiese dudado de que el ganador de este GH Dúo es Carlos Lozano; ahora no solo depende de lo que hayas hecho en la casa, sino de lo que mueves fuera de ella. No va a ser una final fácil, pues si Carlos Lozano no se alza con el triunfo, la que se va a liar va a ser de padre y muy señor mío.

