Los corresponsales de prensa europeos en Estados Unidos y los norteamericanos en Europa siempre han tenido algún pequeño lío a la hora de describir las posturas ideológicas de los políticos, y es que allí se ha llamado tradicionalmente "liberal" al que aquí sería "socialdemócrata", es decir, del centro izquierda moderado, mientras que en Europa diferenciamos liberales, de centro derecha, de socialistas o socialdemócratas clásicos. El liberal estadounidense de tipo europeo encontraría acomodo en el ala derecha del Partido Demócrata o en la izquierda del Republicano. Y los conservadores estaban bastante claros, y nadie los confundía con fascistas, como un socialista no se confundía con un comunista. Así lo explicaban los corresponsales a sus lectores u oyentes, y se entendía.
La creciente división nacida del populismo desatado por los extremos está haciendo saltar las definiciones. Si en Estados Unidos los exabruptos antidemocráticos salen de Donald Trump y sus cohortes, en varios países europeos, con España destacada, salen del llamado progresismo, aquí sanchismo, y adoptan términos como "la fachosfera".
En todas partes hay medios, periodistas y comentaristas que respaldan a estos nuevos políticos de la división y los muros, pero el caso español llama mucho la atención por el estallido de medios digitales de esa nueva izquierda nada democrática, y aunque surjan fenómenos de activismo a la derecha -ahí está Alvise-, los debates televisivos dan lugar a diatribas incoherentes, de fondo inquietantemente antidemocrático.
Tras Silvia Intxaurrondo, ahora tenemos más aún por parte de Angélica Rubio, la directora de El Plural -diario más bien monotemático, diríamos- y colaboradora de Al Rojo Vivo en La Sexta, que acaba de lanzar allí:
"El Partido Socialista lo que no quiere es que los jueces se constituyan en un poder paralelo al margen del Congreso de los Diputados. La Constitución Española establece que toda la soberanía popular radica en el Congreso de los Diputados. (...) ¿Qué pasa, que los jueces son Dios y están por encima Rey y del presidente del Gobierno y se pueden constituir en un poder paralelo, al margen del Congreso? En todos los países democráticos hay un sistema de contrapeso y los jueces no pueden estar al margen de la soberanía popular que establece la Constitución".
La Constitución no habla de soberanía popular, sino nacional, reiteradamente insiste en los diferentes poderes del Estado y su idea de los contrapesos es justo lo contrario de lo que cree esta despistada señora, ex secretaria de Rodríguez Zapatero. Se lo recordaremos a la periodista/activista: "La justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey por Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial, independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley", dice de ese poder judicial que Rubio preferiría anular. Como hacen las dictaduras.

