El vídeo de Israel burlándose de España, Irlanda y Noruega por querer reconocer el Estado palestino (la pregunta sería quién no quiere dos Estados que convivan en paz) es de los peores servicios que se le han podido rendir a la causa judía. El vídeo, para empezar, es patético, y en él se repiten ciertas partes para los tres países. En el de España sacan a una persona vestida de flamenca chusca y a un tío con el pelo largo y rubio descamisado (¿un trasunto de Bisbal?) a los que presentan como prototipos de españoles.
Es un vídeo cutre que para nada muestra la fineza con la que el humor judío —lean el libro de Jeremy Dauber— ha destacado sobre el resto. Recientemente, Eretz Nehederet, un programa de sátira política israelí, hizo un vídeo demoledor sobre el apoyo de los asistentes a Eurovisión a las tesis de Hamas en la salvaje (porque lo es) operación en Gaza. El texto: «En Eurovisión siempre aceptamos a más países absurdos en escenarios innecesarios. Por eso hoy damos la bienvenida a los participantes del Estado Islámico y Al Sham, más conocido como Isis, con su canción Boom zee boom, boom zee bam».
Con el título basta para que ustedes imaginen la letra de la canción chufla de Europita. «Cuando vienes de Mosul, buscas el aeropuerto. ¿Dónde está? ¿Adónde estás volando? Hacia ninguna parte. Boom zee boom, boom zee bam. Hola, Europa. Venimos. Llevamos esperando mil años. Boom zee bam, saluda al islam. Comienza a saludar nuestra bandera, a menos que seas homosexual (para ti tenemos una jaula)». Todo esto cantado por cuatro tíos con barbas y con una música pegadiza. Y entre los países que nombra como relevantes en Europa (y sale Estonia) no figura España. ¿Es por nuestra posición respecto al reconocimiento del Estado palestino? No. Es porque para ellos somos irrelevantes. Por eso es lógico que se guarden su mejor humor, el que duele y es efectivo, para otros países y se burlen de nuestra política con españoles de tienda de todo a cien. Una pena que los cómicos israelíes no nos dediquen una buena sátira de verdad. ¿Para qué ha quedado España?
Lo más doloroso es que este afán quizás se deba a los intereses electorales de Sánchez, que en lo propalestino ve la manera más fácil de merendarse los votos de Sumar y Podemos. Y cuando pasen las elecciones ya veremos si este apoyo al Estado Palestino no se queda en agua del Sáhara Occidental. Boom zee boom, boom zee bam.

