GASTRONOMÍA

Casa Mono, el restaurante de Madrid en el que han rodado películas José Coronado, Belén Rueda y hasta Pierce Brosnan o Ben Stiller

Su diseño interior y exterior, que traslada a los barrios más chic de Manhattan, lleva años atrayendo a las productoras de cine y televisión. La última grabación en el lugar ha sido con el elenco de la exitosa serie británica 'The Crown'. En la carta, tradición española con toques modernos.

Alberto Pérez, socio del restaurante madrileño Casa Mono.
Alberto Pérez, socio del restaurante madrileño Casa Mono.Elena Iribas
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Madrid deja de ser Madrid durante unas horas para convertirse en Nueva York. La ciudad que el cine ha convertido en imaginario colectivo. Desde fuera, el edificio del restaurante Casa Mono, en la calle Tutor, 37, engaña al ojo. La imagen de la fachada acristalada, los marcos metálicos de color turquesa y las proporciones de las ventanas llevan de inmediato a esos locales del barrio de Tribeca o del Lower East Side que tantas veces se han utilizado como escenario cinematográfico de grandes películas. Sin embargo, no hay que cruzar el Atlántico para encontrarlos. Basta con caminar por una calle paralela a Princesa, en pleno centro de Madrid.

El restaurante abrió sus puertas en 2012, cuando la hostelería madrileña comía bien, pero cuidaba poco la estética. "Los locales no eran bonitos, eran asadores clásicos y espacios sin demasiado diseño", resume Alberto Pérez, uno de los socios (junto con Juan Luis Gómez y Carlota Lorenzana entre otros). Casa Mono nació con la intención de cambiar esa lógica: mantener el nivel gastronómico de la ciudad, pero elevar el continente al mismo nivel que el contenido.

Para ello, Lázaro Rosa, uno de los diseñadores más influyentes del mundo, fue clave. Creó el concepto, la fachada y el interior. Elegancia industrial americana, mezcla de materiales con estructuras metálicas y azulejo. La sensación: un restaurante urbano pero refinado, que podría llevar décadas abierto sin parecer viejo. Este fue, además, el primer local de Madrid que abrió por completo su fachada hacia la calle, eliminando la frontera entre interior y exterior mucho antes de que esa idea se convirtiera en tendencia en la capital.

La esquina que recrea una imagen neoyorquina en pleno centro de Madrid.
La esquina que recrea una imagen neoyorquina en pleno centro de Madrid.E.I.

Años después, el tiempo le ha tratado bien, y esa atemporalidad, dice Alberto, también es uno de los motivos por los que el restaurante funciona y las productoras siguen llamando.

En el exterior, la calle se suma a este idilio televisivo. El edificio de enfrente, premiado por su valor arquitectónico, combina ladrillo rojo y cristal, reforzando esa ilusión de ciudad americana casi imposible de encontrar en Europa. Muchas grabaciones se realizan aquí porque la escena funciona visualmente y porque es más económico rodar en Madrid recreando Nueva York que viajar al otro lado del charco. Una acera que, durante unos segundos, deja de ser española.

Pierce Brosnan, Owen Wilson o Ben Stiller son solo algunas de las caras internacionales más conocidas que han grabado en la utópica fachada de este restaurante madrileño con estilo estadounidense, aunque también han destacado figuras nacionales como Marc Márquez, José Coronado o Belén Rueda. Más de 40 marcas han realizado en este local sus spots publicitarios, algunos de ellos a nivel mundial. Campañas como Coca-Cola, BMW, Land Rover, Campari o El Corte Inglés.

La última de las grabaciones que se ha llevado a cabo en este lugar tan característico ha sido con el elenco de la exitosa serie británica The Crown, donde los actores recrearon escenas en el interior del restaurante.

Fotografía tomada durante la grabación de un anuncio publicitario.
Fotografía tomada durante la grabación de un anuncio publicitario.Casa Mono

Pero Casa Mono no es solo una fachada bonita y un interior de diseño que te traslada al mundo neoyorquino más chic. Es también un restaurante que ha sobrevivido a la moda, algo cada vez menos frecuente en el Madrid actual. "La hostelería se ha vuelto un negocio muy complicado", explica el socio. El principal motivo no solo está en cuidar el producto, la cocina y el servicio, sino en vigilar el precio de los alquileres. "Hoy en día, si pagas más de un 10% de tu facturación en alquiler, estás muerto", sentencia.

Con locales que en la actualidad superan los 40.000 euros mensuales, muchos negocios nacen destinados a cerrar, inevitablemente, en pocos años. "Han llegado infinidad de grupos extranjeros a instalarse en Madrid, pero es una hostelería, en nuestra opinión, de moda. No está dirigida al madrileño de barrio, que tiene una voluntad de permanencia. Y eso te condena".

Casa Mono ha optado siempre por alejarse del restaurante momentáneo que vive del espectáculo, el tardeo, el turismo o la experiencia efímera. Pero Alberto asegura que no existe una fórmula ganadora: "Si la hubiera, cualquiera podría dar con ella y alcanzar siempre el éxito". Pero eso no es una realidad actual. "Un restaurante que funciona aquí de esta manera no tiene por qué hacerlo en otro barrio. Afectan muchísimos factores", explica con conocimiento de causa. Este empresario ha llegado a tener nueve restaurantes en la capital. Ahora mantiene algunos de ellos como El Pelícano, Los Pérez o Casa Mono.

Pierce Brosnan con Alberto Pérez cuando el actor rodó frente a la fachada del restaurante.
Pierce Brosnan con Alberto Pérez cuando el actor rodó frente a la fachada del restaurante.Casa Mono

La carta es coherente con esa filosofía. Menú del día por 14,90 euros, cambios medidos al milímetro y platos que se mantienen desde la apertura porque funcionan. "Nos gusta que la gente sepa a qué viene. Si algo no se vende, lo quitamos. Pero no cambiamos por cambiar". No hay modas, hay continuidad.

Ese equilibrio entre estética, calidad y precio ha convertido a Casa Mono en un punto de encuentro transversal. Por sus mesas han pasado actores, músicos, deportistas y periodistas, pero también figuras clave de la política española de todos los colores. Presidentes del Gobierno, vicepresidentes, portavoces parlamentarios y dirigentes de distintos partidos han compartido espacio en un restaurante que nunca ha querido ser de nadie más que del barrio. "Aquí ha venido gente del PSOE, del PP, de Ciudadanos... de todos los lados. Y eso está bien. Es lo normal", señala Alberto.

El interior combina azulejo, estructuras metálicas y telas atemporales.
El interior combina azulejo, estructuras metálicas y telas atemporales.Elena iribas

Su lugar estratégico y su cercanía al centro neurálgico de la ciudad ha hecho el resto. Casa Mono se convirtió, casi sin proponérselo, en un restaurante que es, a la vez, decorado y escenario, negocio y símbolo, espacio de hostelería cotidiano y plató ocasional.

Hoy, cuando Madrid vive un boom hostelero impulsado por el turismo y el capital extranjero, este lugar representa otra forma de entender el sector. No la del impacto inmediato, sino la del tiempo. La de los locales que no necesitan reinventarse para sobrevivir. La de los espacios que siguen siendo bonitos 15 años después sin reciclarse.

Cuando los rodajes acaban, quedan mesas ocupadas, conversaciones cruzadas y la sensación de que, incluso entonces, ese rincón de Madrid sigue pareciendo de película.