Con la borrasca Kristin cubriendo media España de blanco como un Belén fuera de tiempo, la operación es simple: sofá, manta, peli y un vino que caliente sin noquearnos. Nada de azoteas heladas, mejor una garnacha de Gredos, y en vez de echar de menos la chimenea, ¿qué tal un blanco volcánico de Tenerife?
La sexta edición The Wine Edition, el congreso de vinos de Madrid Fusión, nos ha dejado una lista de vinos perfectos para llenar la despensa en caso de encierro por climatología adversa. Aquí van siete brindis para disfrutar (a cubierto) del paisaje nevado.
Una garnacha de Gredos
En la cata magistral de la Master of Wine Almudena Alberca sobre pizarras, El Bufón de Arrayán 2023 fue revelación: una garnacha juguetona pero seria, con esa fruta roja vibrante, toque mineral y taninos suaves que hablan del suelo.
Maite Sánchez, enóloga de esta bodega de Cebreros, lo puso en el mapa como ejemplo vivo de cómo la pizarra moldea vinos orgánicos y expresivos. Con una frescura salvaje, es ideal para carnes asadas o setas. No es solo garnacha; es terruño con chispa, el tipo de vino que te hace repensar lo "simple". Precio: 21,75 euros.
Un blanco volcánico
Vulcanismo puro: Artífice de Borja Pérez 2022 destila el alma atlántica de Tenerife, con mineralidad salina, lima fresca y un eco de lava que vibra en cada copa. El Master of Wine Fernando Mora cató esté listán blanco en el congreso de vinos de Madrid Fusión como emblema de innovación y tradición: cordón trenzado y mezcla de microclimas que dan lugar a "mil vinos posibles".
Un vino blanco que conquista por su pureza y es capaz de elevar unas papas arrugadas o un queso ahumado de cabra. No es solo vino; es océano en botella, fresco y eterno, el antídoto ideal a la lluvia madrileña. Precio: 32,50 euros.
Una airén "rompe-esquemas"
La airén siempre ha sido la Cenicienta de las uvas, pero Paraje Alto Losar de Garage Wine (Toledo) es la excepción que confirma la regla. Criado sobre lías, despliega una tensión salina y mineral que desafía prejuicios: nada de vinos simples, sino un blanco profundo, con notas de hierbas secas y cítricos ahumados que perduran.
En The Wine Edition, el sumiller Ferran Centelles demostró cómo un "humilde" airén puede transformar la experiencia del comensal, elevando platos sencillos a la categoría de memoria emocional. Perfecto para quien busca revolución en lo cotidiano. Precio: 12,75 euros.
Historia en la copa
El Oloroso 15 años de Maestro Sierra es Jerez en estado puro: licor de frutos secos, tabaco y especias que envuelven como un abrazo. En el Vinomio 60' de The Wine Edition, este vino acaparó todos los paladares con su versatilidad gastronómica. Israel Ramos, chef del Restaurante Mantúa (estrella Michelin jerezano), lo eligió para recordarnos que estos vinos trascienden la copa para anclarse en la cultura.
Potente, eterno, con ese punch salino que pide más. El de Maestro Sierra, una de las bodegas con más historia de Jerez, no es solo un oloroso, es la despensa líquida de una tierra que no necesita postureo para emocionar. Precio: 21,25 euros.
Burbujas moleculares
Serral del Vell Brut Nature Gran Reserva de Recaredo es un espumoso sin artificios: austero, preciso, con un ADN aromático que el experto en aromas François Chartier diseccionó en The Wine Edition como "gramática molecular". Notas de manzana madura, almendra tostada y un hilo cítrico que dialoga con ingredientes afines y lo convierte en el mejor compañero de pescados ahumados o cremas sutiles.
Su larga crianza en rima eterniza el retrogusto de un Corpinnat que para Chartier es ciencia sensorial. Aunque su verdadera magia radica en su honestidad. Burbuja inteligente, lejos de las tendencias efervescentes. Precio: 41,60 euros.
Un vino en extinción
Bodegas Gratias fascina por su alma cooperativa: arrancó en un garaje de La Manchuela y ahora salva viñas abandonadas vía crowdfunding, con mecenas que reciben el fruto. En la mesa redonda de Pilar Cavero (crítica de vinos de ABC) en Madrid Fusión The Wine Edition, Iván Gómez explicó cómo compartir espacios, técnicas y pasiones transforma el vino en historia humana.
La cosa no va de bodegas, sino de personas con nombre y apellido. Arroba es un tinto natural de pintaillo o pintailla, variedad en peligro de extinción que Iván y su grupo han localizado dentro de las escasas parcelas de mezcla que existen en la zona. Con una crianza en damajuanas, sorprende esta expresión atlántica en el valle del río Cabriel. Precio: 20 euros.
Un aperitivo diferente
El Vermut Rojo La Bota de Equipo Navazos eleva el aperitivo a ritual tabernario: amargo noble, con notas de hierbas, cacao y esa base jerezana que perdura. En la cata que Armando Guerra (Taberna der Guerrita) y compañía ofrecieron durante The Wine Edition, esta joya jerezana procedente de una bota de oloroso con pedigrí brilló junto a tapas castizas, recordándonos que el vermut es puente entre tradición y convivialidad.
Potente sin ser agresivo, perfecto para aceitunas o jamón, sorprende por su profundidad cultural: La Bota de Equipo Navazos no es moda, es herencia líquida que invita a una tertulia sin fin. Un sorbo y estamos a pie de barra. Precio: 26 euros.
