Dolores, la portera que encontró el Picasso perdido en una calle de Madrid
Lo que comenzó como un gesto cotidiano de una trabajadora ha terminado resolviendo uno de los extravíos artísticos más surrealistas de los últimos tiempos. Dolores, quien ejerce como portera junto a su marido desde hace 20 años, encontró un paquete apoyado contra la pared, justo debajo del pulsador del portal. Pensando que se trataba de un descuido de algún vecino, decidió guardarlo en la portería para evitar que sufriera daños. "Dije: este espejo que no se me vaya a romper", relata Dolores, quien llegó a cubrir la pieza con una caja de cartón que utilizaba habitualmente para las devoluciones del quiosco que también regenta.
La obra, un cuadro del pintor malagueño Pablo Picasso asegurado en 600.000 euros, debía haber sido trasladada a una exposición en Granada. Sin embargo, la pieza nunca llegó a su destino y la policía llevaba días buscándola. Tras varias jornadas sin que nadie reclamara el paquete, el marido de Dolores vio una noticia sobre la desaparición del lienzo en la zona de Pío XII. Fue en ese momento cuando la mujer asoció el hallazgo y llamaron de inmediato a las autoridades.
La intervención policial incluyó interrogatorios de la científica, quienes llegaron a preguntarle incluso por el robo de las joyas del Louvre debido a la coincidencia de fechas. Finalmente, se descubrió que no hubo un robo: los transportistas simplemente olvidaron cargar el cuadro en el camión, dejándolo abandonado en el portal del propietario. Gracias a la intervención de Dolores, la millonaria obra ha sido recuperada intacta.