MADRID
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La influencia de Castillo Algarra, el gurú de Ayuso en la escena cultural: pasó de una compañía sin trayectoria a estrenar en los grandes teatros públicos

Su dirección artística en Ballet Español de la Comunidad de Madrid coincidió con la concesión de varios contratos públicos a su empresa por parte de la Consejería de Cultura

Ayuso junto a Castillo Algarra.
Ayuso junto a Castillo Algarra.E.M.
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La dimisión de Antonio Castillo Algarra como director artístico del Ballet Español de la Comunidad de Madrid, presentada ayer, se ha convertido en la bajada del telón de una peculiar relación entre la presidenta de la Comunidad y este director de una academia en el barrio de Argüelles, convertido en uno de los asesores en la sombra más influyentes de la capital.

Un hombre sin cargo oficial en el organigrama del Gobierno autonómico al que, sin embargo, «se le tenía miedo», según explican fuentes del ámbito cultural a GRAN MADRID. «Tenía poder en la cultura y en el ámbito educativo», llegando incluso a conseguir colocar al ya depuesto consejero Emilio Viciana, cuyo cese desembocó en las dimisiones de tres diputados autonómicos, desembarcados en la Asamblea de Madrid de la mano de Castillo.

«Todo el mundo sabía que esto iba a acabar mal», resumen las mismas fuentes en referencia al complicado carácter de este gurú en la sombra, cuya personalidad, descrita como «conflictiva» y obsesionada con reivindicar «la españolidad clásica», quedó en evidencia con la abrupta marcha, el pasado 2024, del bailaor Jesús Carmona, al frente del Ballet Español de la Comunidad de Madrid.

Según la versión del propio Castillo, su relación con Isabel Díaz Ayuso comenzó «por casualidad» durante la presidencia de Cristina Cifuentes. «Me puse a despotricar sobre la cultura del PP y ella, muy atenta, me escuchó y puso mucho interés. Nos hicimos amigos», explicaba en una entrevista en la web Albi Danza.

Un encuentro gracias al que Castillo pasaría de ser un profesor de academia de barrio, de la que había surgido una desconocida compañía que hacía teatro experimental con música barroca (que nunca llegó a superar los 400 seguidores en su página promocional de YouTube), a convertirse en alguien con poder para colocar a un consejero, incluir a cuatro paracaidistas -bautizados como «los pocholos» en el seno del Partido Popular- en las elecciones de 2023 y, según presume él mismo, convencer a la presidenta madrileña para crear el Ballet Español (dependiente de la Consejería de Cultura), que ha contado con un presupuesto de 2,4 millones de euros. «Es un coco en Historia», apuntan sus defensores.

Decapitación de Castillo Algarra en una escena.
Decapitación de Castillo Algarra en una escena.E.M.

La génesis de su irrupción en el mundo del teatro se remonta a 2010, cuando creó la empresa For the Fun of It S. L. para montar una academia en Argüelles. Un centro de refuerzo del que, en 2015, lanzó su primer musical, La crítica del amor, que se presentó en formatos de teatro y CD, por el que recibió una ayuda de 20.000 euros para la grabación del disco. Además de por las referencias al Siglo de Oro y por contar con un fuerte componente musical, las obras dirigidas por Algarra Castillo se distinguen por que él mismo interpreta diferentes papeles, en los que ha actuado caracterizado de forma mesiánica, con estética de cabaret o ataviado con una gorguera antes de ser decapitado por un verdugo (en la imagen).

Aunque Algarra Castillo sostiene no cobrar «nada» por su labor de director artístico al frente del Ballet Español, durante su desempeño en el cargo el pasado año (2025) su empresa (For the Fun of It S. L.) recibió dos contratos públicos «negociados sin publicidad» por más de 63.000 euros (IVA incluido) por parte de una empresa pública dependiente de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte. Unos ingresos que casi doblan las ingresos de su sociedad en 2024, que ascendieron a 33.463 euros.

Además, tan solo unos días antes de la destitución de su pupilo Viciana, Algarra Castillo recibió un contrato de la Fundación Teatro Real, de la que también forma parte la Consejería de Cultura, para cinco funciones de la obra Más acá de los romances, por 31.944 euros, IVA incluido, que arrancarán el lunes de la próxima semana en la sede de El Retiro. Una serie de representaciones cuya dirección escénica corre a cargo de Gala Vivancos, coreógrafa que también ocupa un puesto en la junta directiva del Ballet Español, junto a la bailaora Mónica Fernández.