MADRID
Sanidad

Un 'océano' para aliviar el miedo de los niños cuando van al médico, la última idea de Atención Primaria para humanizar los centros de salud: "Ponen cara de asombro; y les brillan los ojos"

Alejandro observa uno de los vinilos de su centro de salud.
Alejandro observa uno de los vinilos de su centro de salud.ÁNGEL NAVARRETE
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Al cruzar la puerta, ya no hay caras largas de enfado, de tristeza o de miedo, sino esas chispas de alegría que explotan cuando un pequeño ve algo que le asombra, que le divierte, que le gusta. Porque el espacio que hasta hace poco era gris y frío es hoy un océano lleno de color donde ballenas, delfines, caballitos de mar, calamares, medusas, tortugas, cangrejos y un sinfín de peces nadan sonrientes entre un submarino. Una fantasía que alivia (o hace olvidar) ese malestar que los niños sienten al enfrentarse a una bata blanca y que acaba de instalarse en la sala de espera de Pediatría del Centro de Salud Los Fresnos, en Torrejón de Ardoz, en un paso más de Atención Primaria para convertir los espacios sanitarios en lugares más humanos.

La culpa de que el ambiente parezca ahora un acuario la tiene en gran medida Alejandro Rodríguez, un niño de 9 años que con su arte ha conseguido cambiar la imagen de su centro de salud tras ganar el II Concurso de Dibujo InfantilTu Centro de Salud Ideal, que lanzó la CAM a nivel regional, el pasado verano, para chavales de 7 a 11 años. Un certamen que invitaba a los más pequeños a imaginar cómo les gustaría que fuese esa sala en la que esperan a ser atendidos por médicos o enfermeros. Y en su cabeza, Alejandro vio animales, naturaleza, agua y hasta una portería de fútbol. Todas las cosas que a él le encantan.

De más de un centenar de dibujos, el suyo fue elegido junto al de otro niño de San Martín de la Vega (cuyo centro también se ha transformado). En noviembre, le dieron la noticia y fue él quien, entre varios escenarios, eligió el titulado Bajo el mar. Hace poco más de un mes, el océano llegó a su centro de salud con gigantescas ilustraciones de los animales que lo habitan y las puertas de las consultas redecoradas simulando la entrada a un submarino amarillo.

«Es muy chulo. Y más bonito y divertido», atinaba a decir hace unos días el pequeño, cuando se dejó caer por allí junto a sus padres y su hermano menor, Marcos, para conocer al detalle el espacio que él ha hecho posible.

PREMIO REAL

«Al principio no era muy consciente del premio, porque al ganar le dieron un estuche de colores que le encantó y pensó que aquella era la recompensa. Luego le hemos hecho ver cual es el premio real», contaba su madre, Beatriz, quien aseguró a GRAN MADRID que el pequeño se animó a participar después de ganar allí otro concurso sobre higiene de manos (en el Covid) y otro más en el cole. «Le gusta mucho pintar», apuntaba la mamá, aún impresionada por cómo ha quedado el centro tras la redecoración. «La verdad es que con el cristal, parece un acuario. O una sala de cumpleaños», añadía su marido, David.

La sala, con las puertas simulando a las de un submarino.
La sala, con las puertas simulando a las de un submarino.ÁNGEL NAVARRETE

Este proyecto surgió hace un par de años en la subcomisión de Humanización, que lidera el área de Calidad de Atención Primaria, con la médico Puri Magán a la cabeza. La pasada edición, se transformó el centro de Canillejas y este año el de Torrejón de Ardoz y el de San Martín de la Vega, que ahora es un circo.

«Es una iniciativa muy bonita para los niños. Porque es importante que ellos vean el centro de salud como algo familiar y acogedor y no sólo como un lugar donde ir a ponerse las vacunas o donde van cuando se ponen malitos. Queremos que se sientan a gusto y, también, que ellos colaboren en cambiarlo», apuntaba el director técnico de Obras, Mantenimiento y Servicios Generales de Atención Primaria de la CAM, Marco Antonio Gómez, quien insistió desde la misma sala en que «la humanización es imprescindible para que las personas se sientan allí lo más cómodas posibles». «Hay que hacer más agradable el paso por los centros de salud, porque bastante desagradable es ya estar enfermo», añadía.

El dibujo de Alejandro, expuesto en el centro.
El dibujo de Alejandro, expuesto en el centro.ÁNGEL NAVARRETE

El cambio no ha pasado desapercibido para sus protagonistas. «Ves a los niños poner cara de asombro, y les brillan los ojos. Les da mucha alegría e ilusión ver esto. Ahora es más cálido, más cercano y lo ven un lugar donde estar tranquilo, porque venir al médico no les gusta nadie, les da ansiedad», agregaba Laura del Riego, la directora del centro de salud, quien fue la primera en ver que aquella sala tenía que cambiar y no dudó en inscribir a Los Fresnos al concurso a los pocos meses de tomar el mando. «Es que era un espacio muy frío», aseveraba.

Para la pediatra Cristina Gómez, este cambio es «100% positivo». «Es fundamental que cuando los niños vienen para ser valorados, se encuentren con un ambiente lo más agradable y feliz posible. Aunque esto no sólo les pone contentos a ellos, sino también a los padres y a los profesionales», indicaba la médico.

A futuro, la idea es incorporar también a este espacio juegos para que se entretengan los niños, aunque eso, concretó Gómez, será más adelante. «Lo que buscamos ahora es seguir avanzando con esta iniciativa. Y ojalá el próximo año podamos aumentar el número de salas», decía el director de Obras, consciente del trabajo que aún queda pendiente, pues en la CAM hay más de 266 centros de salud y más de 164 consultorios locales. Aunque algunos espacios pediátricos ya han sido transformados fuera de este concurso.

Desde 2022, la Comunidad de Madrid ha cambiado las salas de espera infantiles de Juan de Austria, Arroyo de la Media Legua, 2 de mayo, General Ricardos o Valdelasfuentes, además de diversas recepciones de los centros, donde, asegura Gómez, «ahí no sólo se humaniza a los pacientes, sino también a los profesionales, que pasan a trabajar en un sitio más amable».