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Muere Pilar González del Valle, marquesa de la Vega de Anzo, a los 78 años: morantista confesa y alma de Las Majas de Goya

Era presencia habitual en el callejón de Las Ventas. La describen como "un ángel de la guarda", una mujer comprometida. Esta faceta la explotó con el tradicional rastrillo de Cibeles, junto a su amiga la infanta Pilar.

La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, junto a Pilar González del Valle en un burladero en Gijón
La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, junto a Pilar González del Valle en un burladero en GijónEFE
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La peña taurina Las majas de Goya está de luto. Una de sus caras más visibles, Pilar González del Valle, ha muerto esta madrugada a los 78 años tras sufrir un aneurisma. Su pasión hacia los toros trascendía el hobbie: también era miembro del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid.

Era fácil cruzarse con ella en el callejón de Las Ventas y disfrutaba de cada tarde de San Isidro. Alguien de su círculo más cercano ha recordado a la revista Mujer Hoy cómo vivió el último día de Morante: "Se tenía que someter a una operación de corazón que no revestía importancia y estaba muy ilusionada con asistir a la corrida de Morante de la Puebla, de quien era una gran admiradora". Este amigo ha descrito la sensación de vacío, de no esperar la falta de alguien. Ha puesto en valor la energía que desprendía González del Valle en el almuerzo que compartieron hace unas semanas.

Era una de sus señas de identidad. "Era un ángel de la guarda, porque lo que más le preocupaba era ayudar a las personas desfavorecidas. Pilar era una mujer muy comprometida con lo que le rodeaba y tenía una energía inusitada. No le preocupaba la operación especialmente y la afrontaba con naturalidad", ha recalcado este amigo a la citada revista.

González del Valle nació en San Sebastián pero sus orígenes están en Asturias, era el lugar al que volvía siempre que podía. Su padre, José María González del Valle Herrero, durante un tiempo fue ganadero de toros de lidia y le enseñó todo sobre los toros. Heredó en el año 1992 el marquesado de la Vega de Anzo, título que hasta su muerte ostentaba su padre.

Se casó con Rafael Ureña Francés y fueron padres de un hijo y una hija, que heredarán su título nobilario. El amigo que la conoció de cerca ha descrito que en ese último almuerzo se mostró "particularmente orgullosa" de sus hijos.

Fue vicepresidenta de Nuevo Futuro, la organización benéfica que puso en marcha la infanta Pilar. Eran amigas. Participaban en el tradicional rastrillo de Cibeles al que han asistido las principales figuras de la alta sociedad española.

De ella destacan su papel en un mundo donde suele presidir la testosterona. Luchó para mantener el toro de lidia. El vacío se sentiráen su club social, Las majas de Goya, y en cada corrida.