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"Ocurrió lo típico". Claro. Habla una mujer que prefiere no dar su nombre. Forma parte de otro de los engranajes del movimiento shakesperiano que explica el colapso de la amistad por las mismas ideas que la fundaron. Es una voz importante de Las Majas de Goya, la única peña taurina femenina compuesta por todas las mujeres influyentes del "capullo del meollo del bollo" -un tanto marchito- que tenía España en Las Ventas. Las Ventas, antes de ser un espacio autorreferencial, irradiaba cierto poder hacia el exterior.
En 2019, como ocurre en los partidos a la izquierda del PSOE, a Las Majas le salió un clon y la célula de mujeres poderosas casadas con hombres poderosos que peinan los espasmos populares de la plaza de toros, y ofrecen una distracción a los cronistas, una copilla durante la tertulia caliente del desolladero -el olor a pies del mondongo del toro es el limón del gintonic-, se dividió. Nació Las Meninas de Goya, una escisión, otra habitación de lo mismo.
Las dos asociaciones pertenecen a ese Madrid anclado a la plaza de los Delfines, con la centralita de Mayte Commodore de referencia, orientados por una brújula estética y ritual que sigue marcando a los 90, y perplejo ante la influencia perdida.
Este antiguo pabellón del lujo es una vieja escuela de las relaciones antes de las redes sociales. Previo a la aparición de los corrillos digitales, ellas eran los únicos corrillos. Es una manera analógica de estar en el mundo, con una perspectiva analógica y una textura analógica que ha acabado por dividirse en una guerra de bloques. La partida consiste en contar las veces que se reparten a José María Álvarez del Manzano. En qué entidad puede presumir de la Infanta Elena. En quien puede poner a Roberto Gómez en su escenario. Y en la propiedad del Hotel Wellington, el purgatorio de los toreros, donde ambas asociaciones celebran su cena de gala.
Allí este lunes, durante los premios de Las Meninas, Jaime Ostos, el hijo de Jaime Ostos, irrumpió para insultar a la doctora Grajal, la viuda del torero resucitado en Tarazona. "Ella fue quien montó una peña paralela. Fundó Las Majas en 2003. Siempre quiso ser presidenta, pero perdía las elecciones cada vez que se presentaba. La última vez juró en arameo. 'Os hundo', decía. 'Os vais a acordar de mí'. Tenía muchos celos de nuestra presidenta. Nosotras seguimos a lo nuestro. Ellas hicieron un popurrí absurdo. Nos copian en todo", comenta la misma mujer de Las Majas, que celebraron el jueves su cena en el Wellington. "Las nueve que votaron a Grajal se fueron con ella".
La junta directiva de Las Majas, con 45 socias, está compuesta por María Ángeles Sanz, ex mujer de Paco Camino, madre de Rafi Camino y presidenta de la asociación, la secretaria Manuela López, hermana de El Juli, María López, presidenta en funciones, y la tesorera Carmen Sáez de Retana. Y fue socia de honor la duquesa de Alba. "Estamos incorporando a niñas guapas, como la hija de El Soro [Marina Suzzete]. Ahora queremos convencer a Palomita Ponce [la hija mayor de Enrique Ponce]", comenta la misma fuente.
Al otro lado, en la esquina de Las Meninas, sus 39 socias, presidida por Mari Ángeles Grajal y con la infanta Elena como presidenta de honor. Todo gira alrededor de Grajal, que además de presidir también presenta alguna de las galas o cenas que organiza. Como el premio de 2024. "La doctora Maria Angeles Grajal fue la encargada de presentar con gran elegancia la ceremonia de entrega de premios", escriben en su web.
Grajal, y su infantería de taurinas, tienen a un artista de cabecera, el pintor Antonio Roa, de Jaén, que diseña los premios. Lo invitan a cenar -y participar- a cambio de unas láminas. El Chatarrero, el vicepresidente de la asociación taurina parlamentaria, Miguel Cid, Morante de la Puebla, Ortega Cano, Santiago Abascal o Rocío Monasterio han pasado por sus actos. De hecho, la presentación en sociedad de la escisión en 2021 fue una fiesta a la que acudió, al completo, ese esquinazo de la sociedad madrileña de derechas nostálgica de Joaquín Leguina, seguidora de Pío García Escudero y cercana al Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid.
"Las Majas de Goya", cuenta un crítico taurino clásico, "se dividió por asuntos personales. Lo que hay son celos. Una quiere mandar de una manera y otra quiere mandar de otra". Desde Las Meninas no han querido hablar con este suplemento, a pesar de declararse "muy lectora, es lo primero que hago el viernes por la noche, descargarme LOC en Orbyt", pero los rumores señalan la sospecha de que en la peña taurina matriz el dinero de las cuotas estuviera desviándose al bolsillo de alguien. "Grajal nos odia. La guerra la ha creado ella. Que quiere hundir la peña nuestra, dice, pues allá ella, nosotros vamos a intentar que no sea así", comenta la fuente maja. "Siempre quiso presidirla. Al no ser ella la última presidenta, nos llamaba chufla de peña".
Grajal, en la vorágine del asalto de Jaime Ostos, que acabó forcejeando con Jacobo Ostos en la calle Velázquez, a las puertas del Wellington, prefiere "hablar de mi libro: yo fundé y presidí la peña".

