- LA ITV Esteban Plazibat: "No soporto a la gente que come con la boca abierta. Me vuelve loco"
- LA ITV Barbosa: "Soñé que unas ancianas se me abalanzaban para violarme y me desperté llamando a gritos a mi manager: ¡Jose, Jose!"
- LA ITV Violeta Mangriñán: "¿Por qué influyo? Dime tú por qué estoy contestando esta entrevista"
- LA ITV Luis Antonio de Villena: "La gente cree que los clásicos sólo son estatuas de mármol. Tremendo error"
Es periodista y acaba de publicar Epifanía (Temas de Hoy), una novela que habla con crudeza de la vida en la España vacía. Los pueblos no conforman un paisaje tan idílico. Merino alumbra esas aristas en este thriller. Ya ha publicado Subura (Ediciones de Humo) y Más allá de la noche (Akal).
- ¿Qué sonaba en el coche de sus padres?
- Poca cosa: Bisbal, Bustamante, Chenoa; los éxitos comerciales de cuando a OT iban albañiles y canis cántabros y no pijos con sobreexposición a TikTok. También recuerdo algo de Sabina y Serrat, y de un grupo australiano que le gustaba mucho a mi padre, los INSX. No vengo de una familia melómana.
- ¿Por qué escribe?
- Escribo porque soy inseguro e imbécil, y creo que a veces un poco tartamudo, y con la prosa puedo controlar mi discurso. Cuando hablo, muchas veces me pongo nervioso y me trabo, o digo tonterías de las que luego me arrepiento, sin embargo, al escribir soy yo quien mando, quien controlo el canal, quien amoldo el medio. Además, siento la escritura como un oficio manual y eso me gusta mucho; me siento genial cuando acabo, por ejemplo, un artículo y todas las palabras están bien puestas, sin repeticiones innecesarias y con una sintaxis limpita.
- Si pudiera viajar en el tiempo, ¿qué haría?
- Me reuniría con mis ídolos muertos: mi abuelo Cipri, Benito Pérez Galdós, Notorius Big, Rafael Chirbes, Gutiérrez Solana. Creo que no iría a ninguna época concreta, no soy de añorar los pasados; considero que los grandes barnices estéticos de muchas eras idealizadas, como el Imperio romano o la Grecia clásica, son fruto de una reconstrucción posterior, no de la era en sí. Es decir, creo que un habitante del antiguo Egipto no tenía ninguna conciencia de época ni disfrutaba en su cotidianidad de las pirámides o el arte faraónico. Mola ver las épocas pasadas desde lejos, como un gran cuadro, y no fijarse tanto en el detalle. Aunque si tuviera que mudarme al pasado, creo que mi iría a antes de que estallara la crisis del 2008.
- ¿Cuál es su epifanía?
- Siento una epifanía cada veinte minutos; cuando veo a una persona guapa, al leer un párrafo bonito, después de entrenar, cuando hablo con mi abuela Dari. Lo bonito de las revelaciones cotidianas es que te trastocan tanto el día, siempre para bien, que te hacen un poquito mejor persona.
- ¿María Pombo o Carmen Machi?
- Carmen Machi, sin duda. La adoro, es una actriz estupenda.
- ¿Qué hábito ajeno le resulta insoportable?
- El de los chavalitos performativos, así se llaman, que van leyendo tronchos gigantes que requieren muchísima concentración mientras viajan en el Metro. Anda que no se les nota cómo miran por encima de su ejemplar de Crimen y castigo o La campana de cristal en busca de contacto visual con la chavalilla guapa de turno. Me parecen unos ridículos, no entiendo por qué hacen esto. En el metro no se liga, tío.
- En caso de que existieran unos Razzies a la peor persona del año, ¿quién sería el Nobel de los idiotas?
- Isabel Rodríguez, la ministra de (no) Vivienda. Es malvada o idiota, no hay término medio.
- Un olor de infancia.
- El olor de la casa de mis abuelos. Las casas de los abuelos tienen siempre un olor muy característico. La de mi abuela Dari huele a cocido y suavizante.
- ¿Qué canción no puede dejar de escuchar?
- Ahora mismo estoy obsesionado con Métrika, así que cualquiera de sus canciones. Me llama mucho la atención todo lo que hace y la capacidad que tiene para dirigir masas. Además, su música es divertidísima.
- ¿Tener pueblo está sobrevalorado?
- Tener pueblo está muy sobrevalorado. Son sitios con personas, a veces, terribles, que se conocen desde hace generaciones y cuando se odian, lo hacen muy en serio, tirando de rencores y rencillas que llevan gestándose años. Las ciudades no son sitios ideales, ojo aquí, ni los pueblos lugares siempre abominables, pero la imagen de los pueblos como sitios idílicos es fruto de la literatura chabacana y mala. La España vaciada no se vació porque sí, tanta gente prefiere una vida precaria en las ciudades antes que en los pueblos por algo.
"Odio el dinero, pero me encanta el Ribera del Duero. Me mola el vino"
- ¿Quién es?
- Un chavalito inseguro, ansioso y graciosete que intenta ser buena persona. Quiero ser buena persona.
- ¿Es posible odiar a primera vista?
- Sí, desde luego. El odio al migrante, al diferente, al rival es siempre a primera vista. Pasa en los pueblos y lo retrato en Epifanía. El odio se genera en un suspiro, tras el primer contacto.
- ¿Qué película podría ver todos los días?
- El Pico, de Eloy de la Iglesia. Es mi película favorita desde que tengo uso de razón.
- ¿Cuál es su mayor contradicción?
- Odio el dinero, pero me encanta el Ribera del Duero. Me mola el vino.
- ¿Cuál ha sido su sueño más raro?
- Pues, tío, la vez que probé los porros, soñé que el perro ya muerto de la Visi, la vecina de mis padres, me ataba a una silla y me torturaba con una pistola Karcher. Es un sueño que recuerdo con cariño. Aun así, te voy a dar otro: una vez, echando una siesta, soñé que Nicki Nicole me daba besitos en el cuello. Al despertar, resultó que tenía una cucaracha americana, de esas grandes y marrones, paseándose por mi nuez.
- ¿Quién es su hombre favorito?
- Mis últimos años se han caracterizado por idolatrar a Rafael Chirbes, así que te diría que él. Adoro su literatura, pero también su forma de expresarse, de entender el mundo, de mirarlo. Era un hombre en serio, que me gusta decir.
- ¿A qué actor elegiría para interpretar su biopic?
- Me van a permitir los respetables lectores de EL MUNDO que me tire el mayor triplazo de mi vida y responda que Javier Bardem. Por soñar que no quede.
- ¿Qué paraíso no es la España vacía?
- No me gustan los paraísos, son sitios muy aburridos. Ya iremos a uno cuando muramos, siempre y cuando seamos buenos por aquí.
- ¿Cuál es su rutina para despolitizarse?
- Bajar a mis bares de referencia, el Torrecilla, el Mauricio, el Cruz, a escuchar. Me gusta escuchar, cada día lo hago mejor. Fíjate que los parroquianos siempre hablan de política, pero lo hacen de una forma muy diferente a la de los periodistas; es una forma más genuina, más pura, que trata de comunicar y no tanto de convencer.
- Una anécdota de madurez.
- El viernes pasado me echaron de una discoteca por bailar muy bien, o eso dijo el portero. Yo creo que fue por borracho.

