INTERNACIONAL
Guerra en Oriente Próximo

Francia, Alemania y Reino Unido hacen una llamada a "la estabilidad regional"

Ursula von der Leyen pide "máxima moderación" y considera "crucial" garantizar la seguridad nuclear

El presidente francés, Emmanuel Macron.
El presidente francés, Emmanuel Macron.LUDOVIC MARINAFP
Actualizado

Francia, Alemania y el Reino Unido cerraron filas tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán haciendo una llamada a "la estabilidad regional" y reclamando "la protección de la vida de los civiles". "No participamos en estos ataques y mantenemos estrechos contactos con nuestros socios internacionales", recalcaron los gobiernos de los tres países en un comunicado conjunto, marcando una calculada distancia con Washington y condenando "con la mayor firmeza los ataques de Irán a los países vecinos".

El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció por su parte la convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de la ONU y lanzó una dura advertencia: "El estallido de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán tiene graves consecuencias para la paz y la seguridad internacionales. La escalada en curso es peligrosa para todos y debe cesar". Macron hizo un llamamiento a la distensión y aseguró que su país está dispuesto a desplegar los medios necesarios para proteger a sus socios más cercanos, si así lo solicitan.

"Francia no fue prevenida ni ha estado implicada", advirtió Macron, desmarcándose de los ataques norteamericanos e israelíes. "Nadie puede pensar que la la cuestión nuclear iraní y la desestabilización regional se resolverán simplemente con ataques".

"Irán tomó represalias contra numerosos países amigos, donde tenemos bases militare y ciudadanos", agregó tras una reunión con su consejo de Defensa. "He hablado con todos estos países en las últimas horas (...) La prioridad absoluta es la seguridad de nuestros ciudadanos en todos los países atacados. Luego está la seguridad de nuestras instalaciones militares y diplomáticas y, por supuesto, la seguridad en nuestro territorio nacional".

"Reino Unido no ha participado en estos ataques, pero hemos sido claros desde hace tiempo: el régimen de Irán es totalmente aborrecible", declaró por su parte el premier Keir Strarmer. "Está claro que a Irán no se le puede permitir el desarrollo de un arma nuclear. Ese sigue siendo el primer objetivo del Reino Unido y sus aliados, incluido Estados Unidos".

En el comunicado conjunto, Francia, Alemania y el Reino Unido instan al régimen iraní a "buscar una solución negociada" al conflicto y a poner fin a su programa nuclear, limitar su programa de misiles balísticos, cesar sus actividades desestabilizadoras en toda la región y "acabar con la inaceptable represión y violencia contra su propio pueblo".

Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pidió "máxima moderación" tras los ataques de Israel. "Garantizar la seguridad nuclear y prevenir cualquier acción que pueda agravar aún más las tensiones o debilitar el régimen mundial de no proliferación es de vital importancia", declaró Von der Leyen, que calificó la evolución de la situación en Irán de "preocupante".

"Hacemos un llamamiento a todas las partes para que actúen con la máxima moderación, protejan a la población civil y respeten plenamente el Derecho internacional", añadió en una declaración conjunta con el presidente del Consejo Europeo, António Costa.

"Los últimos acontecimientos en Oriente Próximo son peligrosos", advirtió por su parte la comisaria de Relaciones Exteriores de la UE Kaja Kallas en su cuenta en X. "El régimen iraní ha matado a miles de personas. Sus programas de misiles balísticos y nucleares, así como su apoyo a grupos terroristas, representan una grave amenaza para la seguridad global".

La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, previno por su parte contra "una espiral de la escalada militar que puede amenazar Oriente Próximo, Europa y más allá". En parecidos términos se expresó la ministra de Asuntos Exteriores sueca, Maria Malmer Stenergard: "Irán tiene una gran responsabilidad por los acontecimientos negativos en la región y por los riesgos de seguridad en Occidente. En una región ya de por sí tensa, nuestro Gobierno pide moderación y la reanudación inmediata de las negociaciones diplomáticas".

La oficina de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha expresado su solidaridad con la población civil iraní y ha afirmado que sigue exigiendo el respeto de los derechos civiles y políticos. La oficina añade que Meloni consultará a sus aliados y a los líderes regionales para apoyar los esfuerzos destinados a aliviar las tensiones.

Anteriormente, un portavoz del Gobierno británico afirmó que el país "no quiere ver una mayor escalada hacia un conflicto regional más amplio", a lo que ha añadido: "Estamos dispuestos a proteger nuestros intereses".

La voz más crítica en Europa fue la de Noruega. El ministro de Exteriores Espen Barth Eide aseguró que "el ataque descrito como preventivo no está alineado con el derecho internacional, pues eso presupone la existencia de una amenaza inminente". "Hacemos un llamamiento a las partes a que ejerzan la moderación y no dejen las oportunidades de encontrar una solución diplomática el conflicto", recalcó el ministro noruego.

En un comunicado oficial, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Arabia Saudí ha condenado "la flagrante agresión iraní y la violación de la soberanía de Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Qatar, Kuwait y Jordania". Sin mencionar el ataque inicial por parte de EEUU.

El primer ministro australiano, Anthony Albanese, ha dicho que su país "apoya al valiente pueblo iraní en su lucha contra la opresión" y respalda los esfuerzos de Estados Unidos para impedir que Irán obtenga armas nucleares.

Mientras tanto, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia califica las acciones de Estados Unidos e Israel de "imprudentes" y afirma que violan el derecho internacional. Rusia pide que se vuelva a las soluciones políticas y diplomáticas. "Las intenciones de los agresores son claras y abiertamente declaradas: destruir el orden constitucional y el gobierno de una estado que no es deseable para ellos y que se ha negado a someterse a los dictados de la fuerza y del hegemonismo", podía leerse en un comunicado oficial.

El ex presidente ruso Dimitry Medvedev fue aún más allá y advirtió que "el luchador por la paz ha mostrado una vez su verdadero rostro" (en referencia velada a los esfuerzos de Trump por poner fin al conflicto de Ucrania). "Todas las negociaciones con Irán fueron solo una operación de cobertura", escribió Medvedev en Telegram. "Nadie lo dudaba: nadie quería negociar nada en particular".

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania emitió por su parte un comunicado asegurando de los ataques de EEUU e Israel fueron el resultado de "la violencia y la arbitrariedad del régimen iraní". "Teherán tuvo todas las oportunidades para prevenir un escenario violento", advirtió el comunicado, que extendía "el apoyo al pueblo iraní y a su deseo legítimo de seguridad, libertad y prosperidad".

Pakistán, que esta misma semana entró en conflicto abierto con Afganistán y bombardeó objetivos en Kabul, condenó por su parte "los ataques injustificados contra Irán" y pidió "el cese inmediato de la escalada mediante una reanudación urgente de la diplomacia".

El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, advirtió por su parte que su país no aceptará ser implicado en un conflicto contra Irán. "Reitero que no aceptaremos que cualquiera arrastre a nuestro país a aventuras que amenazan su seguridad y unidad", dijo Salam en X.

China, el principal socio comercial de Irán, emitió una orden para que sus ciudadanos evacuaran el país horas antes del ataque estadounidense. Pekín habría enviado en las últimas semanas "armas defensivas" y drones a Irán, en prevención de un conflicto militar.

La Unión Africana (UA) apeló por su parte a una "desescalada urgente para evitar un agravamiento de la inestabilidad internacional". El presidente de la Comisión de la UA, Mahamoud Ali Youssouf, advirtió de las "graves consecuencias" que el conflicto puede tener "para la energía, la seguridad alimentaria y la resiliencia de los países, y en particular en África, donde las presiones económicas son ya muy agudas".