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Zelenski muestra el búnker que usó cuando comenzó la guerra con Rusia

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Al conmemorarse el cuarto aniversario del inicio de la invasión rusa, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha compartido un revelador documento audiovisual que muestra, por primera vez, el refugio subterráneo donde se organizó la defensa nacional en los momentos más críticos de 2022. En un vídeo de 19 minutos, el mandatario recorre el despacho y las estancias del búnker ubicado bajo la calle Bankova, sede de la presidencia en el corazón de la capital, rescatando memorias de los días en que el destino del país pendía de un hilo.

"Es en esta pequeña estancia donde mantuve mis primeras conversaciones con los dirigentes del mundo entero al principio de la guerra", explica Zelenski mientras señala el austero mobiliario desde el cual coordinó la respuesta internacional. Las imágenes difundidas exponen un vasto complejo de la era soviética, compuesto por túneles iluminados con neones y salas de reuniones preparadas para garantizar la continuidad de las tres ramas del poder: la presidencia, el Gobierno y el Parlamento. Irónicamente, el edificio principal es una estructura de estilo neoclásico de los años 30, diseñada durante la época estalinista en la que Ucrania formaba parte de la Unión Soviética.

Durante el recorrido, el presidente recordó su histórica conversación con Joe Biden, reafirmando su decisión de permanecer en Kiev con su ya célebre frase: "Necesito munición, no un taxi". Aunque al inicio de su mandato en 2019 Zelenski aspiraba a trasladar su administración a un emplazamiento más moderno, la robustez de estas infraestructuras soviéticas demostró ser providencial para su seguridad ante los constantes bombardeos.

La importancia de este refugio es vital, ya que el acceso a todo el barrio gubernamental permanece clausurado al público y custodiado por estrictos controles militares. No es para menos, pues el Gobierno ha confirmado que el líder ucraniano ha sido objeto de más de diez intentos de asesinato desde el estallido del conflicto hace cuatro años. Este búnker no es solo un refugio físico contra misiles, sino el testimonio de una resistencia que se forjó en las profundidades de la capital para defender la soberanía de Ucrania.