INTERNACIONAL
Guerra Ucrania - Rusia

La mayoría de los ucranianos rechaza ceder el Donbás pese a los intensos ataques rusos contra la energía

Una encuesta muestra que el 65% de los ucranianos y, en particular, el 72% de los residentes de la capital ucraniana, afirma estar dispuesto a "resistir" hasta que se encuentre "una solución aceptable"

Un bombero intenta apagar un fuego tras un ataque ruso en un edificio en Járkiv.
Un bombero intenta apagar un fuego tras un ataque ruso en un edificio en Járkiv.SERGEY BOBOKAFP
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De cara a la nueva ronda de conversaciones entre Ucrania y Rusia en Abu Dhabi este miércoles y jueves, muchos ucranianos están dispuestos a aceptar concesiones dolorosas a cambio de la paz, pero la mayoría sigue desconfiando de Moscú y se opone a ceder el Donbás, pese al intento ruso de intimidar a la población con sus ataques aéreos en medio de un frío extremo.

La actual campaña rusa de ataques contra el sistema energético de Ucrania, que se reanudó con un bombardeo nocturno masivo contra Kiev, Járkiv y otras ciudades, ha hecho poco para que los ucranianos se muestren más dispuestos a aceptar las exigencias territoriales de Rusia.

Según una encuesta del Instituto Internacional de Sociología de Kiev, el 65% de los ucranianos y, en particular, el 72% de los residentes de la capital ucraniana, afirma estar dispuesto a "resistir" hasta que se encuentre "una solución aceptable" para poner fin a la invasión rusa, que no ven al alcance de la mano aún. De hecho, solo el 20% cree que un acuerdo de paz podría alcanzarse en cuestión de meses.

La mayoría rechaza las exigencias de Rusia

La encuesta, efectuada en dos tandas durante enero, no encontró ningún impacto de los ataques —que dejaron a millones de personas con solo unas horas de electricidad al día y a cientos de miles sin calefacción durante días o semanas— en las opiniones sobre el futuro del Donbás, reclamado en su totalidad por Moscú.

El 52% de los ucranianos se opone categóricamente a ceder la región, que incluye las provincias orientales de Donetsk y Lugansk, ninguna de las cuales está totalmente controlada por Rusia casi cuatro años después del inicio de la invasión a gran escala y doce años desde el comienzo de los combates.

Una proporción aún mayor de los residentes de Kiev, que ha sufrido especialmente los ataques, el 59% de su población, rechaza ceder la región a cambio de garantías de seguridad fiables.

"No estamos viendo un aumento del apoyo a una 'paz a cualquier precio'", comentó el director del Instituto, Antón Grushetskí, y señaló a EFE que la mayoría sigue convencida de que Rusia quiere más que territorio y busca aplastar la soberanía de Ucrania.

Entre la esperanza y la determinación

Pese a todo, según múltiples encuestas, la mayoría de los ucranianos sigue abierta a concesiones dolorosas y aceptaría un alto el fuego a lo largo de la línea del frente actual, aceptando la ocupación de facto de hasta el 20% de su territorio.

"Realmente quiero que la guerra termine. Quiero que cesen las muertes y el sufrimiento de nuestros defensores y de los civiles por las ambiciones imperiales de Putin", declaró a EFE Yevguenia Lebedieva, psicóloga de la ciudad sureña de Zaporiyia, tras el ataque contra un hospital de maternidad el domingo.

Sin embargo, esperar que Vladímir Putin muestre clemencia sería "ilógico e infantil", considera, al señalar que ceder el Donbás solo normalizaría aún más la anexión ilegal de partes de países independientes, profundizando el impacto destructivo de la ocupación rusa de la península de Crimea en 2014.

"Si Europa no se une y Ucrania no se mantiene firme y cede el Donbás, mañana Rusia estará en Polonia, Estonia y Letonia", subrayó desde una ciudad situada a unos 20 kilómetros de la línea del frente.

Adaptación

La mayoría de los ucranianos se ha adaptado a la dura realidad de la guerra y no será quebrada por los ataques, dijo a EFE Irina Yuskevich, psicóloga de 26 años de Leópolis (oeste) y voluntaria en un taller local de reparación de drones.

Como muchos allí, cree que la fortaleza del Ejército ucraniano sigue siendo su principal garantía de seguridad, ya que la población se muestra escéptica ante posibles garantías que supuestamente preverían una respuesta coordinada de Europa y Estados Unidos en caso de una nueva agresión tras un hipotético alto el fuego.

"Los soldados están muy cansados, pero siguen haciendo su trabajo", afirma Ostap, de 27 años, coordinador del taller, sobre sus amigos que combaten cerca de la frontera de la región de Lugansk.

"Vladímir Putin nunca dijo que definitivamente pondría fin a la guerra si Ucrania cede el Donbás", advirtió por su parte en sus redes sociales Yulia Kazdobina, analista de seguridad del centro de estudios 'Ukrainian Prizm', y señaló que ello podría ir seguido de nuevas exigencias de Moscú a Ucrania y a sus socios extranjeros.