Von der Leyen no descarta frenar a Trump si invade Groenlandia: "Pueden contar con nosotros"
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha marcado una postura de firmeza ante las crecientes tensiones geopolíticas en el Ártico y el frente oriental. En una reciente comparecencia, la líder europea no descartó la aplicación del artículo 42.7 de defensa colectiva de los Tratados de la Unión Europea en caso de que Donald Trump intente tomar Groenlandia por la fuerza. Este artículo obliga a los Estados miembros a prestar ayuda y apoyo militar ante una agresión. Aunque existen incertidumbres legales debido a que Groenlandia no forma parte de la UE —aunque Dinamarca sí lo es—, Bruselas ha enviado un mensaje claro a los groenlandeses: "pueden contar con nosotros" con actos y no solo con palabras.
La situación en el Ártico se ha vuelto crítica tras el reiterado interés de Trump en el territorio por motivos de seguridad nacional, sin descartar escenarios de operación militar. Von der Leyen recordó que la UE lleva años invirtiendo en la isla, incluyendo la apertura de una oficina en Nuuk. Además, advirtió que una invasión estadounidense supondría un ataque entre aliados de la OTAN, lo que, según fuentes comunitarias, significaría el fin de la Alianza Atlántica.
Simultáneamente, la Comisión ha presentado un préstamo histórico de 90.000 millones de euros para Ucrania para el periodo 2026-2027. De este monto, 60.000 millones se destinarán específicamente a ayuda militar, con la condición de que los fondos se utilicen primordialmente para adquirir equipos de la industria europea. Esta estrategia busca que el apoyo a Kiev sirva también como un impulso económico y fuente de empleo para Europa, priorizando sus productos sobre los estadounidenses.
El financiamiento de este crédito se articulará mediante la emisión de eurobonos, tras la imposibilidad de utilizar activos rusos congelados por la oposición de Bélgica. El acuerdo cuenta con el respaldo de 24 países, quedando fuera Hungría, Eslovaquia y la República Checa. Finalmente, se ha especificado que Ucrania no tendrá la obligación de reembolsar el préstamo hasta que Rusia asuma los gastos de reparación de la guerra.